Cherchez la femme

 In Rodolfo Morán Quiroz

Luis Rodolfo Morán Quiroz*

 

Esta famosa frase es una más de las muchas claves populares para la investigación, sea policial o científica. Como es sabido, en la academia nos hemos beneficiado de esas frases ingeniosas que sintetizan algunas estrategias para guiar nuestras pesquisas. Periodistas, vecinos, amigos, enemigos, parejas despechadas, pretendientes, abogados, testigos y policías han orientado (o negado) sus investigaciones a partir de las estrategias a las que aluden esas frases. Presento aquí algunas de esas sentencias, algunas más famosas que otras, como consejos para “meter hilo para sacar hebra” en el tejido de la investigación, que consiste en sonsacar información mientras se demuestra que alguna idea tenemos del tema.

“Los borrachos nunca mienten” es una frase que Alberto Cortez elabora con “el vino puede sacar cosas que el hombre se calla, que deberían salir cuando bebe agua” (https://www.youtube.com/watch?v=TaF3aNvSXKo&list=RDTaF3aNvSXKo&start_radio=1) y que bien se puede generalizar a otros momentos de somnolencia y vulnerabilidad de las personas. Pedirles información cuando están cansadas, hartas o en duermevela puede conseguir algunos elementos que no soltarán tan fácilmente cuando están en sus cinco sentidos. Es probable que confiesen algo que no dirán en otros contextos y hasta añadan “¿y qué?” o “si lo sabe Dios, que lo sepa el mundo”.

“Pregunta a los taxistas”. Aunque la frase no remite a un dicho popular, sí se trata de un consejo que señala que hay algunas actividades que atraen mucha información. Tiene variantes como la de preguntar a la pedicurista, a la que limpia la casa de tu vecina, a quien arregla el jardín de enfrente, a quien acomoda las mercancías en un mercado (https://physicsworld.com/a/i-once-had-an-astrobiologist-in-the-back-of-my-cab/) y (https://happyhealthytribe.com/hair-salon/the-social-hub-how-salons-foster-friendships-and-connections/). Tanto el transporte en un taxi como la convivencia en un espacio dedicado al corte de pelo o algún otro cuidado personal nos dan acceso a personas que reciben información y relatos de múltiples personajes a lo largo del día, así como a quienes trabajan en espacios en donde han de atender, aunque sea por un instante, a personas que buscan bienes o servicios, como cajeras y los llamados “viene-viene” en algún estacionamiento cercano a oficinas, hospitales y escuelas. El libro de Charles Cockell de 2022, Taxi from Another Planet: Conversations with Drivers about Life in the Universe muestra que el método dialógico y peripatético puede ser fuente de orientación, conocimiento y reflexión, gracias a algún Jaime que haga las veces de pensador aristotélico.

“Yo tengo otros datos” es una frase que el expejidente puso de moda, como una variante de “¡¿cómo crees?!”, y que se ha convertido en un indicio de que alguna información puede ser verdadera, pero que no gusta a nuestros interlocutores. Preguntar por su versión de los hechos puede resultar sintomático de su posición política, afectiva o de sus intenciones. Lástima que el expejidente nunca aclaró qué “otros datos” tenía. Pero en situaciones más dialógicas solemos tener la oportunidad de preguntar a la gente cuál es su versión alternativa de algunas de las narrativas que han llegado a nuestros sentidos. Podría ser que no tengamos el chisme completo y nos hagan falta algunos detalles y consideraciones para responder a nuestra pregunta de investigación. Suele decirse que Charles Darwin procuraba evidencias en contra de lo que encontraba en su investigación. Así que considerar esa frase y procurar los otros datos puede ser útil.

“La curiosidad mató al gato” es una frase que suele generarnos la inquietud de qué sería lo que buscaba el legendario gato. Ciertamente, hay muchas personas a las que les causará incomodidad (y ganas de ahorcarnos) que planteemos preguntas para satisfacer nuestra curiosidad: ¿y por qué?, ¿quién más estaba ahí?, ¿a qué horas llegaste?, ¿qué hiciste?, ¿cómo olía el lugar?, ¿cómo se conocieron? Y otra serie de preguntas que pueden resultar reveladoras, aunque tenemos la esperanza de que no sean fatales.

“Piensa mal y acertarás” es una frase frecuente que se asocia a la de “pueblo chico, infierno grande” y que remite a la diferencia entre los conceptos de Gemeinschaft y Gesellschaft establecida por Ferdinand Tönnies (1855-1936). Esta estrategia es principalmente útil para explorar las relaciones cercanas no reconocidas por las partes involucradas, pero también ha servido para identificar la existencia de elementos en un universo de objetos (planetas, en la fauna o en la flora, o en los perfiles de delincuentes: https://es.wikipedia.org/wiki/Operaci%C3%B3n_) en los que se sospecha un continuo: falta un elemento, no pudo desaparecer, hay indicios de algo más.

“Si el río suena, es que agua lleva”; a veces se utiliza para señalar sospechas asociadas con la frase señalada arriba, aunque también remite a algunas evidencias en el sentido de la existencia de relaciones, existencia de elementos o procesos que suelen ser parte de algún saber empírico que todavía está por documentarse y clasificarse. Es una frase cercana a la de “le damos el beneficio de la duda”, que se aplica cuando alguien argumenta que algo sucedió (o no sucedió), aunque parece altamente probable que haya sido de otro modo.

“Dime con quién andas y te diré quién eres” es la frase clásica que nos permite señalar cómo las personas son o no cómplices de otras en determinadas actividades. Si observamos que nuestros estudiantes nunca han estado asociados con los de mayor rendimiento en el grupo, solemos inferir que no pueden clasificarse entre los más estudiosos. La exploración de las redes sociales puede ser una fuente excelente de información acerca de las personas y sus grupos de pertenencia y de referencia; en dónde están y en dónde quisieran ubicarse; cómo son y cómo quisieran comportarse.

“No juzgues un libro por su portada” es una advertencia que vale cuando consideramos que determinada situación no rendirá frutos en cuanto a lo que puede aportar a nuestro conocimiento. Hay situaciones, temas o preguntas que parecen aburridos, pero que, si los exploramos adecuadamente, pueden darnos acceso a hallazgos que no esperábamos. Un viaje al parque local, un ritual, una sesión de clase, una plática con alguien que en otros momentos ha permanecido en silencio, pueden abrirnos la puerta a complejidades y niveles de aprendizaje que no sospechábamos.

La frase “Tu quoque, Brutus” aparece en su variante: “dice mi padre que un solo traidor puede con mil valientes” en una canción de Alfredo Zitarrosa (1936-1989; https://www.youtube.com/watch?v=LYifzzIRSXg&list=RDLYifzzIRSXg&start_radio=1). En un sentido más amplio, nuestras indagaciones pueden ayudarnos a encontrar que en nuestros resultados y hallazgos puede haber sorpresas y que las tendencias pueden “traicionarnos” en el sentido de que encontremos evidencias que vayan en contra de lo que esperábamos. Así como Julio César (100-44 a.C.) se sorprendió de que su amado sobrino estuviera entre los conspiradores para matarlo, podemos encontrar que algunos de nuestros diseños de investigación, de los que anticipábamos determinados resultados, nos sorprenden con algunos datos inesperados.

“No eches en saco roto” es una frase a la que vale la pena recurrir cuando recibimos información que consideramos no pertinente para nuestras pesquisas. Aunque hay ocasiones en que esa información nos da pistas que no valoramos, conviene guardar la pepita no labrada para analizarla más delante. Así, hay ocasiones en que despreciamos algunos datos que creemos que no tienen relación con nuestra investigación, pero que en realidad representan un vínculo entre elementos que sí reconocemos como atingentes.

Respecto a la frase que utilicé de título en esta colaboración, los ejemplos en la historia son muchos, que a veces se complementan con interpretaciones más amplias de la frase “detrás de un gran hombre hay una gran mujer”. Sin embargo, no abundaré en esas instancias y me limitaré a un caso reciente: cómo se logró la ubicación del recién eliminado narcotraficante conocido como “El Mencho” (1966-2026: https://es.wikipedia.org/wiki/Nemesio_Oseguera_Cervantes). Según el relato del general Ricardo Trevilla Trejo (nacido en 1961), pudo encontrarse a ese capo de la droga gracias a que siguieron a una de sus parejas sentimentales (seguramente había otras mujeres que tenían alguna relación no platónica con el extinto personaje) (https://www.elfinanciero.com.mx/nacional/2026/02/23/seguimiento-a-novia-del-mencho-revelo-su-escondite-en-tapalpa-revela-la-sedena/). La aplicación de tan popular consejo, en combinación con otras estrategias y tácticas policiales y militares, ayudó a dar en el clavo y generar la ilusión de que “muerto el perro, se acabó la rabia”. Aunque mi hipótesis es que con la muerte y los narcobloqueos que se siguieron en las siguientes horas a lo sucedido en Tapalpa, Jalisco, el 22 de febrero de 2026, en realidad, “the show must go on” y podemos predecir que con eso no acabarán los grupos dedicados a distribuir sustancias enervantes. Probablemente, la estrategia que se explicita con la frase “follow the money” ayudará a saber a dónde han ido e irán a parar los recursos asociados a las adicciones de múltiples personas en varios países por las que atraviesa la elaboración de esas sustancias que algunos llaman “recreativas”, a pesar de que hemos visto que son bastante destructivas.

¿Qué otras frases populares identificas como acicates y consejos para la investigación?

 

*Doctor en Ciencias Sociales. Profesor del Departamento de Sociología de la Universidad de Guadalajara. rmoranq@gmail.com

Comments
  • Kaira Aceves
    Responder

    Muchísimas gracias, gran maestro.

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