Algunos bemoles del regreso a clases presenciales

 en Jaime Navarro Saras

Jaime Navarro Saras*

Este lunes iniciaron las clases presenciales en las escuelas públicas de Campeche, dicho regreso estaba previsto toda vez que el magisterio de este estado fue el primero en recibir las dos dosis de la vacuna Covid-19. En días previos vimos al personal de las escuelas acondicionar los espacios para el regreso, lo común fue el uso de agua, jabón, escobas, trapeadores y demás utensilios; no vimos (como se estuvieron anunciando) los arcos sanitizantes y el kid básico a la entrada de los planteles, a lo sumo un aparato para medir la temperatura, bidones de gel antibacterial, además de agua y jabón para lavarse las manos.
De igual manera, en algunos casos, hubo poco cuidado en los protocolos de la sana distancia, ventilación inadecuada de las aulas y cosas por el estilo, principalmente porque la mayoría de escuelas públicas carecen de las condiciones requeridas para enfrentar este tipo de realidades y porque en todo el tiempo que estuvieron cerradas no fueron renovadas, muchas de ellas (además) fueron presa del vandalismo, el saqueo y el abandono.
El regreso a clases (aunque sea 2 veces a la semana) después de un año es sano para la población en edad escolar, las escuelas son fundamentales para complementar los procesos educativos de los sujetos y como tal, las acciones que siguen deberán centrarse en la atención de los rezagos que presenten estudiantes y docentes.
Será un regreso complejo para docentes, sobre todo porque atenderán grupos pequeños (4 estudiantes por sesión) y no deberán descuidar a los estudiantes que se queden en casa y el trabajo será doble, a menos (como lo hacen algunos colegios particulares donde abundan los recursos técnicos), que en las clases presenciales también participen los demás estudiantes vía los canales que se han utilizado para la educación a distancia.
El SNTE, por su parte, condiciona el regreso a clases presenciales siempre y cuando se cumpla con las tres V (semáforo en verde, personal vacunado y retorno voluntario), si así es, de seguro estaremos regresando pronto, ya que en las próximas semanas (del 20 de abril al 28 de mayo) estará vacunado todo el profesorado tanto de escuelas públicas como privadas y con ello se estará cumpliendo con una de las tres condiciones, las otras dos dependerán de una decisión gubernamental y de la presión que se pueda ejercer para que todos los trabajadores de la educación regresen de manera voluntaria salvo, me parece, el personal de más de 60 años y que tenga algún padecimiento que los ponga en riesgo con su salud.
El tema central (más allá si regresamos antes de que termine este ciclo escolar o en agosto con el nuevo calendario escolar) es poder reflexionar acerca de qué aprendizajes nos ha dejado el trabajo a distancia y poder plantear ideas concretas para enfrentar las nuevas realidades educativas que demanden niños, niñas y jóvenes después de haber consumido o invertido miles de horas lejos de las aulas y pegados o ausentes de los aparatos que intentaban acercarlos a los procesos escolares.
Seguramente no será fácil el retorno, pero lo cierto es que el regreso a las aulas deberá disminuir de manera significativa el estrés y la inseguridad que hemos padecido todos, en tanto, la posibilidad de que se reunan estudiantes y docentes indudablemente traerá mejores cosas que las han generado los diversos modelos de educación a distancia y que, tarde que temprano se deberán evaluar dichos procesos para saber que tanto mejoró o empeoró el desarrollo de niños, niñas y jóvenes, amén de lo vivido por docentes.

*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com

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