Acalambrados
Luis Rodolfo Morán Quiroz*
“…esto fue una manera de meter calambre. Metimos mucho calambre…Era la intención pero no era la intención tampoco hacerles creer que los íbamos a separar de la universidad…queremos que sigan viniendo, pero que se pongan la camiseta…ya vamos a revocar. Va a haber una revocación de esa medida. Vamos a dejar que la fecha se acerque. Lo que queremos es que ellos reaccionen”.
Dra. Dulce María Zúñiga Chávez (rectora del CUCSH-UdeG), respecto a la suspensión temporal de los estudiantes deudores, abril 2026: https://www.facebook.com/share/v/1FpYn51nc9/
Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, se pueden definir los calambres por su significado literal y por su sentido figurado; https://dle.rae.es/acalambrar. Seguramente la rectora del centro universitario hacía referencia a la segunda acepción. Es decir, no a “una contracción involuntaria, súbita y dolorosa de un músculo o grupo de músculos” Dura desde unos segundos hasta varios minutos y el músculo se siente duro al tacto” y que se genera por sobrecarga o fatiga muscular, deshidratación, desequilibrio de electrolitos, mala circulación, una postura forzada, por frío, embarazo, algunos medicamentos y algunos padecimientos como diabetes, hipotiroidismo, problemas renales, compresión nerviosa. Estos problemas se pueden paliar con magnesio, potasio, calcio o sodio. Sino a las connotaciones figuradas, es decir, desconcertar, sorprender y abrumar a los estudiantes. Esas declaraciones de la doctora Zúñiga respecto a suspensiones temporales sí produjeron reacciones, aunque no las esperadas de ir de inmediato a pagar. Entre ellas, la sensación de que la universidad pública tiende a convertirse en privada. Una de las hipótesis para dos hechos aparentemente no conectados es que ese dinero iría a la construcción de una zona de terrenos que siguen baldíos, lo que explicaría los incendios de días recientes: para desbrozar a un costo mínimo esos metros cuadrados (https://www.tiktok.com/@alegromx/video/7636904686649429269 y https://www.tiktok.com/@alegromx/video/7634259247752121620). Aparentemente, esa figura de suspensión no se incluye en la normativa. Finalmente, hubo un par de acuerdos, uno “en lo oscurito” con la FEU y otro más abierto y público con la asamblea de estudiantes. El primero de esos acuerdos recuerda el documento firmado entre miembros de la FEU y el exrector del CUCSH sin que el grupo autodenominado “Movimiento El CUCSH NO se mueve” estuviera de acuerdo. Ese acalambramiento en un contexto en que los estudiantes han insistido en que la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) no los representa.
Pero los calambres de los días recientes no han parado en las provocaciones de una funcionaria de la segunda universidad del país. Ha habido otros buscapiés desde otros orígenes. Todavía en el ámbito del patio escolar, podemos pensar en el pretendido cambio en el calendario escolar para que no les den calambres a los niños por el calor y para que vean a los futbolistas internacionales acalambrarse en los partidos del torneo mundial que les requieran grandes esfuerzos físicos y deshidratación, lo que ha desatado una serie de protestas y de reflexiones de madres y padres de familia, y hasta algunas declaraciones del secretario de educación señalando que los ritmos de las empresas no tienen por qué regir los ritmos de las escuelas. Por lo pronto, hay algo de comedia respecto a qué harán las madres de familia con los niños en casa por tres meses (https://youtube.com/shorts/TkGyEhj7Ti4?si=Of_a5iGpVTkUh9yM). La desmedida ocurrencia de recortar el calendario se echó para atrás unánimemente el lunes 11 de mayo (https://youtu.be/HmKbJ5KtCy0?si=UxUo9FP0yT8bUzNZ). Dijeron las mamás que siempre no. Y también las autoridades de las escuelas y varios gobernadores, incluyendo a los que gobiernan entidades en donde habrá partidos del campeonato mundial de futbol.
Los calambres han continuado en estos tiempos de calor, pues la presidente Sheinbaum se vio acalambrada por la acusación del gobierno de Trump en el sentido de que el gobernador de Sinaloa y otros nueve funcionarios andaban en el equipo de los toques, los moches y las sustancias ilegales de grupos criminales que acalambran a tal escala que se les ha denominado terroristas por el gobierno del país vecino. En respuesta, Rocha Moya, también académico (nacido en Badiraguato 1949, es doctor en Ciencias Sociales, en un posgrado creado cuando él fue rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa). Al igual que la también sinaloense Dulce María Zúñiga (nacida en Culiacán en 1961, doctora en Lenguas Romanes en la Universidad Paul Valery de Montpellier, Francia), el gobernador con licencia quiso meter calambre con su declaración en la que incluyó la velada queja y amenaza de “si caigo yo, cae la 4T”. Una de las reacciones, además de la consabida cantaleta de la presidente Sheinbaum (“pruebas, pruebas, pruebas”, que recuerda a las épocas de la pandemia en donde se pedían pruebas para viajar y hasta para ingresar a un edificio público) fue una respuesta local: una serie de balazos en la fachada de una que fuera su casa en Culiacán, pero que, según se informa, tiene más de diez años deshabitada.
En estos acalambramientos soberanos, Trump acalambrado propone que no venga el equipo iraní y lo sustituya el italiano. Total: Sus banderas nacionales tienen los mismos colores; parece ser el razonamiento. Además de que Estados Unidos NO está en guerra con Irán, sí hubo una “expedición” militar estadounidense que mató a civiles y niñas por cientos. Una de las consecuencias de este esfuerzo por hacer que “se pongan la camiseta” (¿militar?) ha sido el alza del petróleo por el rechazo de Trump a la propuesta de paz iraní este pasado Día de las Madres (en México y EUA). En Irán no se festejó el Día de las Madres, aunque se ha puesto muy de moda recordar a la madre de Trump, también nacida un 10 de mayo. El nombre o, al menos, la imagen de Mary Anne McLeod (1912-2000) fue muy recordado el segundo domingo de mayo de 2026.
Mientras tanto, sabemos que otros líderes de otros países están acalambrados por la manera en que el gobierno de Netanyahu utiliza al gobierno de Trump como encargado de atacar a Irán. El pueblo de Irán ha estado acalambrado por los ataques del gobierno sionista. Término que denota una superioridad del pueblo judío. Y también los gobernadores emanados del partido demócrata se quejan y se acalambran porque Trump les ha limitado los recursos, en especial aquellos destinados a solucionar desastres (http://youtube.com/post/UgkxIbrh0Y4D4SbrhlZtEkv2X3VfgBF5LvLI?si=DGiM7Qhswd4UtVSs).
Hay otros que, desde un mes antes de que comience el torneo mundial de futbol repartido entre México, Canadá y Estados Unidos. Están acalambrados por no poder circular por la ciudad ni tampoco tener dinero para entrar a ver los partidos de futbol en los estadios. Una breve comparativa de los costos de los mundiales de futbol de 1970, 1986 y 2026 en México y los de este siglo en sus sedes nos da una idea de cómo la falta de minerales utilizados como moneda tiene acalambradas a varias miles de personas. Con ayuda de la inteligencia artificial, y con base en precios oficiales y salario mínimo general de México para los tres mundiales que se jugaron/jugarán en México (calculé horas = precio boleto ÷ salario mínimo por hora con jornada 8 h.), en 1970 se requerían 7.5 horas de trabajo (un día de trabajo) para pagar el boleto más barato ($30 pesos mexicanos) y 20 horas (dos días y medio para pagar el más caro, de $80 pesos). En 1986 se requerían 3.4 horas, a un precio de $625 por partido con el boleto más barato y una semana de trabajo por $10,385 por el boleto más caro. Para 2026, el boleto más accesible cuesta 60 dólares ($1,122 pesos), lo que requiere trabajar 28.5 horas, mientras que el precio del boleto más caro será de $6,730 USD ($125,798 pesos), lo que equivale a casi cuatrocientos días de trabajo.
¿Cómo no van a estar acalambrados los aficionados si en 1970 con menos de un día de trabajo comprabas el boleto más barato y con 2.5 días el más caro? Reitero, en 1986, medio día de trabajo para un partido económico y una semana completa para el asiento más caro. Para 2026, media semana de trabajo para el boleto más barato, y el salario mínimo de un año y un mes para el partido final. La IA añade: Esto es sólo boleto. Sin viaje, hotel, comida. Y usa salario mínimo general de México. Para el mundial de 1994, el boleto de $25 dólares con salario mínimo de Estados Unidos equivalía a 5.9 horas; con salario mínimo en México, equivalía a 44.5 horas (casi una semana); en 2018, el boleto de $105 dólares equivalía a 14.5 horas con salario de Estados Unidos y a 190 horas con salario mínimo mexicano. En síntesis, ir a un partido en el estadio para ver algunos de los equipos mundialistas pasó de ser un día de trabajo en 1970, a medio día en 1986, a 1.3 días en Qatar 2022 y a 3.6 días en 2026, para el boleto más barato con salario mexicano.
Y mientras estamos ocupados por los cálculos de días de trabajo, de días en el calendario escolar, de los posibles días de sentencia a los delincuentes de distintos orígenes nacionales, los habitantes de la ciudad de Washington están acalambrados por el cambio de color del espejo de agua del monumento a Lincoln, originalmente de color gris y ahora en proceso de ser pintado “azul bandera” por orden de Trump, sin licitación, a un costo original de dos millones de dólares (https://www.pbs.org/newshour/politics/trump-drives-across-lincoln-memorial-reflecting-pool-to-inspect-blue-coating-hes-adding), pero que ya alcanza casi catorce millones según The New York Times (http://youtube.com/post/Ugkx4X2FSh9zwPvsqGzngD1TxmUaM8WfhONT?si=Fp0Tc-GYF3Y5v_16).
Lo que no quita que los mexicanos y los canadienses sigamos acalambrados con la guerra de aranceles de Trump en 2025. Según Sandra Rosero (2025) en su artículo Guerra de Aranceles 2025: Impacto en la Economía de Canadá y México en la Revista de la Facultad de Ciencias Económicas (Vol. 7, Núm. 10): “Un aumento del 1% en los aranceles estadounidenses genera una reducción del PIB en 1,45 puntos porcentuales (p < 0,01) y un incremento del 2,3 % en la deuda externa (p < 0,05), evidenciando que las economías más expuestas a restricciones comerciales recurren a mayor endeudamiento”, lo que destaca “la vulnerabilidad de los países latinoamericanos ante cambios en la política comercial de EEUU, particularmente en sectores clave como el acero y el aluminio”.
Mientras tanto, sobre todo los políticos demócratas en Estados Unidos están acalambrados por los costos diarios de la guerra (“excursión”) contra Irán; los estudiantes por el cobro de cuotas; los funcionarios acalambrados por las reacciones de los estudiantes. De tal modo que “el pueblo feliz, feliz, feliz” tiene a algunos acalambrados por los costos de los boletos. Las gráficas e indicadores de los déficits y deudas de México, EUA y Canadá en 2026 podrían acalambrar incluso a las personas más dotadas de magnesio, aunque quizá menos a las dotadas de oro y plata, como se ve en que ahora las autoridades de la SEP, con este calorón, lo que manifiestan es su deseo de romper (figuradamente) la piñata a la sombra de algún estadio, con una bebida fría en la mano, mientras observarán las jugadas que realizarán los jugadores internacionales con un buen balón. Quizá después de romper literal o figuradamente el cochinito para comprar los boletos de la austeridad republicana que les darán acceso a los estadios.
*Doctor en Ciencias Sociales. Profesor del Departamento de Sociología de la Universidad de Guadalajara. rmoranq@gmail.com