Ayotzinapa 12 años después. ¿Dónde están los 43?
Miguel Ángel Pérez Reynoso*
Hace 12 años, el 26 de septiembre de 2014, sucedieron una serie de hechos inusuales: 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural “Isidro Burgos” de Ayotzinapa, Guerrero, desaparecieron. Fue una noche trágica, inusual.
Por esas fechas comenzaba este proyecto editorial de la revista Educ@rnos a través de colaboraciones diarias en este portal. Algunos colaboradores nos ocupamos del tema, hablamos de la indignación, de la sorpresa y del coraje por semejante atentado.
Han pasado 12 años y en 12 años los familiares de los 43 estudiantes desaparecidos se siguen manifestando en búsqueda de la verdad, la verdad que no llega, que no se cuenta, que no se transparenta. ¿En dónde están los 43 estudiantes desaparecidos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero? Nadie lo sabe o quien sí lo sabe está escondido y escondiendo su silencio para que la verdad no se sepa.
Es triste y lamentable estar de frente ante hechos de este tipo; de esta manera, los estudiantes normalistas, que simbólicamente son representantes de la adquisición de conocimientos para poder transmitirlos, fueron ultimados. El posible asesinato, que no debiera quedar impune, ha quedado.
En este contexto, se sabe que concluyó todo el sexenio del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cuya promesa de esperanza se anunciaba, pero concluyó el sexenio, no hubo avisos; en 12 años no se presentan novedades. Hoy, con dos años de la presidenta Claudia Sheinbaum, las cosas siguen igual: las pruebas, las indagatorias, los testimonios y los hallazgos han quedado detenidos bajo líneas de la supuesta investigación, que llevan a lo mismo, a buscar responsables en el entorno local del estado de Guerrero, y quedan pendientes los archivos del ejército mexicano y su actuación. Se trataría de hurgar más a fondo acerca de los compromisos del gobierno federal, incluyendo el principal responsable, que en ese momento era el presidente Enrique Peña Nieto.
¿Qué queda en la percepción a 12 años de distancia de Ayotzinapa? Que la verdad hay que maquillarla o disfrazarla, pero la verdad como tal aún cruda y puede que no la vayamos a conocer nunca.
A 12 años de distancia, yo sigo pensando desde el modesto espacio donde me muevo la misma pregunta: ¿por qué a los estudiantes normalistas, por qué la Normal Rural de Ayotzinapa, qué tenían o qué tienen de real o de simbólico que se tornen en el objetivo de una masacre y que concluyan la desaparición? No lo sé y no lo entiendo; me parece que no hay una fuerza racional que justifique todo esto.
¿Por qué el gobierno evade su responsabilidad de indagar directamente y de buscar responsables igualmente directos de todo? ¿Por qué se quiere evadir la responsabilidad dirigida hacia la actuación del ejército? No lo sé; si alguien lo sabe, que no lo diga.
*Doctor en Educación. Profesor-investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com