Ansiedad y depresión

 In Luis Christian Velázquez Magallanes

Luis Christian Velázquez Magallanes*

 

Desde la pandemia del 2020 ha existido una preocupación generalizada por las secuelas emocionales que están o atraviesan los individuos. El encierro afectó en formas diversas.

El modelo educativo mexicano no estaba preparado, ni en infraestructura ni en capacitación, para continuar con procesos de enseñanza efectivos. Pero la medida era clara: a toda costa la escuela debía continuar y los alumnos no podían rezagarse. Los costos de la estrategia han sido altísimos. Los alumnos han presentado diversas secuelas emocionales, sociales y académicas. Basta con checar los resultados de las pruebas objetivas y las severas deficiencias en la consolidación de habilidades de escritura, comprensión lectora y pensamiento formal.

Al margen de los resultados académicos, una preocupación era evidente en el medio educativo. ¿Por qué se han incrementado alumnos y docentes con ansiedad y depresión?

Desde hace algunos años, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado un incremento en los índices de depresión y ansiedad. Los individuos están expuestos a niveles de estrés que difícilmente pueden controlar. Los datos señalan que las consecuencias psicosomáticas de la ansiedad y la depresión son una de las principales causas de incapacidades o de bajo rendimiento laboral.

Según datos de la OMS, en la actualidad la depresión afecta a más de 280 millones de personas en el mundo.

La depresión se debe considerar como una enfermedad médica real que afecta el trabajo, el sueño, el estudio, los procesos de escritura y la vida diaria. Los síntomas son:

 

  • Tristeza constante o desánimo
  • Pérdida de placer o interés en la mayoría de las actividades.
  • Cansancio extremo y falta de energía.
  • Trastornos significativos en los hábitos de sueño.
  • Problemas de concentración, de culpa o baja autoestima.

 

El problema es que los individuos, además de depresión, presentan cuadros de ansiedad, provocando un deterioro significativo en su salud emocional.

La ansiedad es definida por la OMS como un trastorno caracterizado por el miedo y una preocupación excesiva ante situaciones específicas o a ciertos pensamientos de carácter catastrófico.

Los síntomas más comunes son:

 

  • Dificultad para concentrarse o tomar decisiones.
  • Irritabilidad, tensión o inquietud constante.
  • Manifestaciones físicas como aceleración del ritmo cardíaco, sudoraciones, temblores o malestar abdominal.
  • Trastornos en el sueño.

 

La ansiedad y la depresión se combinan porque comparten bases biológicas, genéticas y psicológicas similares. Las causas principales de su combinación son:

 

  1. Química cerebral compartida: Ambas utilizan circuitos neuronales y sustancias químicas idénticas (serotonina y norepinefrina).
  2. Ciclo de desgaste: La ansiedad crónica propicia un estado de alerta y preocupación constante que termina por agotar los recursos mentales de las personas. La prolongación de este estado de ánimo termina provocando desesperanza y tristeza profunda.
  3. Factores genéticos: Estudios biológicos han encontrado predisposiciones en el ADN que aumentan la vulnerabilidad en algunos individuos para desarrollar ansiedad y depresión.
  4. Estrés y episodios traumáticos: Cuando los individuos atraviesan episodios complicados, pérdidas o situaciones prolongadas de estrés, se sobrepasa la capacidad de adaptación del cerebro, activando respuestas de ansiedad y tristeza profunda.

 

Es de vital importancia reconocer que el trastorno de ansiedad y depresión avanza con sigilo y merma el estado emocional de los individuos. Por tanto, es importante entender que el padecimiento se enfrenta a partir de la combinación de psicoterapia, medicamentos, pero, sobre todo, con cambios en el estilo de vida. Todo esto debe ser supervisado por especialistas en la salud emocional.

Además, es importante que se construya una red de apoyo para afrontar la situación y los periodos de ansiedad y depresión. No se trata de echarle ganas o de dejar de agüitarse; es una lucha donde el individuo debe recuperar el control de sus emociones y ahí es donde las redes de apoyo son vitales.

 

*Licenciado en Filosofía. Profesor de educación secundaria en la SEJ. chris-brick@hotmail.com

Showing 3 comments
  • Bere
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    Excelente información. Sobre todo en estos tiempos que la depresión parece una plaga

  • Martín Linares Ramos
    Responder

    Buena pregunta ¿por qué se han incrementado en docentes y alumnos la ansiedad y depresión?

  • Hayde Velazquez
    Responder

    Excelente artículo ojalá mas gente entienda que la terapia es básica para tratar tanto la ansiedad como la depresión. La salud mental deberia ser prioridad para cada persona.

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