El Gobierno de Jalisco y su “modelo educativo”
Miguel Ángel Pérez Reynoso*
He tenido acceso a través de la difusión vía redes sociales de un mensaje que emite el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, después de hacerse públicos los resultados de la prueba PISA, que aplica la OCDE a los países miembros de dicho organismo, y tratando de separar o enfatizar los avances y los logros de la educación de Jalisco.
Efectivamente, hace unos días se dieron a conocer y se hicieron públicos los resultados de la prueba PISA que aplica cada tres años la OCDE y en la que en esta ocasión participaron 91 países y cuyos resultados evidencian retrocesos o estancamientos en la mayoría de los mismos y de cuyo tema me ocuparé en una próxima entrega.
El gobernador de Jalisco, que, aunque inicia con eso, no se refiere absolutamente en nada a los resultados de la prueba PISA y de las implicaciones para nuestra entidad. Lo que da a conocer el gobernador de esta entidad son una serie de informaciones sin contexto y sin sustento, que para lo único que sirven es para evidenciar su profunda ignorancia al abordar temas educativos y el uso tendencioso de mentiras o de medias verdades.
Me llama la atención que de este mensaje que difunde un mandatario estatal, aparentemente superficial, nadie se ocupe en analizar sus formas y su contenido, un gobernador ignorante cree que los ciudadanos somos igual dee ignorantes que él, pero no es así, cada vez estamos ante una sociedad más educada y más informada, afortunadamente no por su proyecto o por su supuesto modelo.
El personaje en turno, aunque pretende ser claro, aborda de manera atropellada varios asuntos de la vida pública relacionados con la educación; en ninguno de ellos profundiza; es como juntar muchos mensajes cortos de TikTok y difundirlos en una sola cápsula informativa. De lo dicho por el gobernador en cuestión, retomo tres asuntos. Vayamos al contenido:
a) El modelo educativo de Jalisco.
b) La comparativa de indicadores estatales en el contexto nacional.
c) El asunto de la inversión, la infraestructura y el manejo de recursos a nivel estatal.
Lo único que hace el gobernador en este mensaje que dirige a la sociedad es mostrar su más profunda ignorancia. En el primer punto, hasta en tres ocasiones o más, menciona acerca del modelo educativo de Jalisco. ¿Conocerá el gobernante de esta entidad lo que es un modelo educativo, de cómo se define y cómo se integra? Por lo dicho, parece que no.
En primer lugar, Jalisco, así como ninguna entidad federativa del país, puede tener un modelo educativo propio, debido a que nuestro país es una república democrática y federal. Esta organización federalista hace que los poderes centrales recaigan en la federación, de donde surge y se proyecta el modelo educativo nacional; a lo más que se puede llegar es a adaptar la propuesta federal a las necesidades y requerimientos regionales, a partir de hacer una adaptación a una propuesta educativa estatal, que es lo que en los hechos se llevó a cabo, desde los seis años del gobierno de Enrique Alfaro y los dos que lleva el gobierno actual. Hablar de que “el modelo educativo de Jalisco se ha realizado en las últimas décadas” es una más de las muestras de ignorancia del gobernador Lemus.
El gobernador local no sabe lo que es un modelo educativo, cómo se conforma, cómo se integra y qué relación guarda en el contexto de una república federal y democrática, a partir de las iniciativas que surgen desde la instancia central de la federación; decir que Jalisco tiene un modelo educativo propio es querer aislarse, separarse o pensarse como un país dentro de otro o como un estado autónomo, que tiene una dinámica propia desligada del resto.
En Jalisco no existe un modelo educativo propio; a lo más que se puede llegar es al diseño de una propuesta educativa estatal, la cual se ha gestado y desarrollado en diferencia a la propuesta nacional, debido no tanto a las diferencias de carácter pedagógico, sino más bien a querer tener una distinción en la parte política con el gobierno federal. Cabe recordar que, desde el sexenio pasado, este estado es gobernado por un gobierno local que pertenece a un partido distinto al que hegemoniza la esfera nacional. Aquí gobierna un partido híbrido y sin principios ideológicos claros, al que se llama Movimiento Ciudadano (MC), que desde su pragmatismo burdo quiso darle un toque de distinción en el gobierno de Enrique Alfaro para distanciarse de la federación y querer mostrar un sentido de originalidad. En educación, primero fue Recrea y hoy es “La educación al estilo Jalisco”, pero en el fondo han tenido esta relación de dependencia; los principios afines son: la creación de comunidades de aprendizaje y para la vida, el trabajo en comunidad, el trabajo por proyectos, etcétera. Todos ellos están cobijados y alineados con las propuestas de la federación, entonces: ¿cuál modelo educativo propio?, ¿cuáles son sus características? Llevar guitarritas y jaranas a las escuelas, eso no es un modelo educativo, ni siquiera es su elemento fundamental.
El gobernador cree que todos somos tontos; igual que él, los que conocemos o los que hemos estudiado la educación como un objeto complejo y con distintas aristas igualmente complejas, sabemos que la conformación de un modelo educativo implica un ejercicio serio y riguroso de ir entrecruzando distintos aspectos para terminar conformándolo y que debe estar alineado bajo un marco legal y un conjunto de ideas pedagógicas de vanguardia y la pertinencia social de su diseño e implementación y que todo ello le dé sentido y fundamento.
El segundo punto difundido por el gobernador local está relacionado con algunos comparativos en el aprendizaje; para esto, lo de la prueba PISA quedó muy lejos, ya que esta prueba la administra la OCDE y la aplica de manera estratificada a jóvenes un año después de que egresan de la secundaria.
Lo mencionado por el gobernador fue: “1. En el examen de comprensión de lectura, en el promedio nacional, solamente el 50% de las niñas y los niños aprobaron el examen; en Jalisco, el 89% lo aprobaron. En matemáticas, ¿qué sucede? A nivel nacional, el 30% aprobaron; en Jalisco, aprobaron el 88%”. Luego se refiere a la Olimpiada Mundial de Matemáticas realizada en Singapur (reel difundido en Facebook). ¿De dónde saca esos datos el gobernador?, ¿a qué prueba se refiere, a PISA o a otra?, ¿a cuál, en qué se fundamenta para concluir con dicho comparativo? Toda afirmación debe tener un sustento y aquí no lo hay; por lo tanto, son afirmaciones tendenciosas y dolosas, las cuales tienen el interés de confundir o desviar la atención de los ciudadanos que aquí vivimos.
El tercer punto se refiere a la inversión en la infraestructura; el gobernador afirma que en Jalisco, “el gobierno local invierte más de 13 mil millones de pesos; dicho dinero se destina a la infraestructura y al equipamiento”. Aquí sucede lo mismo que en el punto anterior; para la instalación y funcionamiento de aulas Google, se firmó un convenio al respecto. Sí, pero este proyecto no es gratuito, cuesta mucho dinero; aparte del riesgo tecnológico de depender de una transnacional depredadora (el gasto con Google que no se difunde) deja muchas dudas. Dicho dinero pudiera invertirse en empresas locales o en desarrolladores de software y plataformas digitales en el ámbito local, para reducir costos, ampliar la cobertura y mejorar el servicio.
Al final, lo que queda, lejos de entusiasmar, queda una sensación de desagrado.
En el tono del mensaje del gobernador Pablo Lemus se nota el dolo y la mala intención del mismo. ¿Qué busca al difundir este mensaje? Junto con exhibir su profunda ignorancia en educación:
• Dar cuenta de que Jalisco es un estado atípico que se coloca por encima de los demás en la república y que merece equipararse con países como Singapur o Finlandia por sus propios indicadores.
• Dar a conocer que aquí en su gobierno sí se hacen las cosas bien, a diferencia del gobierno federal o de los gobiernos de otros estados.
• Mostrar que Jalisco, por sus grandes esfuerzos, merece mayores recursos de la federación.
Cualquiera que sea su objetivo de gobierno o su motivación personal, su mensaje para lo único que sirve es para dar pena ajena, ahí demuestra que es un gobernante poco informado y muy mal asesorado. Evidenciar ignorancia es lo peor que le puede pasar a un responsable de gobernar un estado del país tan importante como lo es Jalisco.
Sería más honorable y decoroso difundir un mensaje mucho más objetivo con autocrítica y reconociendo los compromisos sociales y las áreas de oportunidad para el desarrollo educativo de la entidad. Pero no, esto no pasó; esta prepotencia mostrada esconde en el fondo la inseguridad de un gobierno que se tambalea en distintas esferas de la vida pública de la entidad. De igual manera dan pena sus aplaudidores, y más los que se dedican a la educación como forma de vida.
*Doctor en Educación. Profesor-investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com