Trabajar en la escuela, trabajar en comunidad

 In Miguel Ángel Pérez Reynoso

Miguel Ángel Pérez Reynoso*

En educación existen infinidad de exigencias, sociales e institucionales, a las cuales se les responde desde el talento creativo de las y los docentes o del apoyo de las ideas y las miradas que se van instalando y sedimentando en cada escuela y en cada estilo de práctica educativa.
En este momento tenemos dos grandes tendencias como parte de las modas académicas que atraviesan este presente incierto y turbulento:

A. Por un lado, el trabajo en comunidad o lo que algunos autores le llaman la creación de comunidades de aprendizaje, pero no solamente en la organización del profesorado, sino también en el despliegue de propuestas para la organización de los grupos escolares junto con la organización del trabajo de todos los días.
La creación de comunidades de aprendizaje, comunidades de prácticas y trabajo en comunidad implica colocar en el centro de la vida escolar el compromiso grupal y la construcción colectiva de saberes y propuestas, desde abajo y entre todos y todas.
B. Por otro lado, está la conformación de comunidades, las cuales pueden ser comunidades de práctica (desde la lógica de las y los docentes) y comunidades de aprendizaje (las cuales están centradas en los estudiantes), y la que une y articula a ambas son las comunidades escolares.

Tanto una como la otra tienen tres componentes fundamentales:

a) Implica trabajo en equipo ineludiblemente, dentro del cual se basa en la metodología del diálogo horizontal y el intercambio de saberes.
b) Se vincula con las tradiciones y las costumbres con el compromiso de rescatar los saberes ancestrales de la comunidad.
c) Se parte del supuesto de que los saberes construidos en comunidad son más potentes y más valiosos que los saberes construidos individualmente.

De esta manera, el trabajo en comunidad es especialmente sugerente, ya que permite dar un salto y dar un giro epistémico al pasar del yo como forma de mirar y definir la realidad al nosotros, como una forma colectiva de conectarse con el mundo.
En la tarea educativa, el trabajo relacionado con la conformación de comunidades de práctica, de aprendizaje, de indagación, etcétera. Tienen la gran ventaja de que esta forma del trabajo en comunidad trasciende la cultura individualista y la atención al grupo se coloca por encima de los intereses individuales.
El complemento en la conformación de comunidades de aprendizaje y de práctica para el trabajo educativo es el trabajo por proyectos. En el trabajo por proyectos se concretiza la visión estratégica del trabajo en comunidad. Es ahí donde la comunidad de aprendizaje puede hacer posible lo que desea y lo que puede llevar a cabo en términos educativos.
Actualmente, la política educativa del gobierno federal tiene estos dos grandes ejes en la propuesta curricular sintetizada en el Plan 2022: conformación de comunidades de aprendizaje y la adopción de la metodología por proyectos, no sólo como estrategia de trabajo, sino como estrategia central para lograr y consolidar aprendizajes.

*Doctor en Educación. Profesor-investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com

Leave a Comment

Start typing and press Enter to search