El calentamiento político del escenario educativo y los riesgos de vivir bajo el engaño y la distorsión pedagógica

 In Miguel Ángel Pérez Reynoso

Miguel Ángel Pérez Reynoso*

Tradicionalmente, para las personas que vivimos en esta región del país (Centro–Occidente) y en esta ubicación geográfica del continente, en el mes de mayo (previo al temporal de lluvias), los días son de intenso calor. El calor climático que se equipara con el calor político que se comienza a vivir en la sociedad.
En el calendario político, el año 2027 aparece como un año que servirá para dar lugar a la contienda electoral de lo que se le llama aquí, como las elecciones intermedias; se elegirá a nuevos diputados, se renovarán (en el caso de Jalisco y otros estados) los ayuntamientos o las presidencias municipales y se cambiará toda la Cámara de Diputados y parte de la de Senadores en el ámbito federal; además, habrá elecciones en 17 gubernaturas de las 32 del país.
Esta referencia en el calendario electoral sirve de pretexto para tres grandes cosas:

a) Por un lado, sirve para evaluar la gestión de la presidenta y de los distintos gobiernos.
b) Por otro lado, sirve para reposicionar o hacer más sólidas las aspiraciones políticas de algún personaje, grupo o partido político.
c) Por último, las elecciones del 2027 pueden servir para hacer más sólidas las propuestas de los grupos y las iniciativas de gobierno.

Todo lo anterior sirve como marco para entender el comportamiento exageradamente mediático de las autoridades educativas del estado de Jalisco; es obvio pensar que bajo este escenario “a río revuelto, ganancia de oportunistas” y el oportunismo comienza a aparecer y a hacerse cada vez más potente.
En términos políticos, el país se divide en cuatro grandes expresiones ideológicas, algunas tradicionales y otras recientes:

• El partido MORENA, en pocos años, ha logrado hegemonizar el poder y desplazar a los viejos partidos que tuvieron el control durante largas décadas, el PRI y el PAN.
• El PRI, que por tradición fue el partido en el poder, hoy no se acostumbra a ser oposición y cada vez más acelera fuertemente su proceso de descomposición interna y su incapacidad de establecer un proyecto de nación, debido a su falta de liderazgo y a que, desde la óptica de la ciudadanía, ya no se le ve como opción para gobernar el país.
• El PAN, que fue el eterno partido de oposición inclinado a la derecha conservadora y que sobrevivió al castigo de votantes y al engranaje del corporativismo que desde el PRI tenía una maquinaria de garantizar votos corporativos. Hoy está en un proceso de reorganización con nuevas alianzas y con un pragmatismo político de reciente aparición en sus filas.
• Y el reciente partido Movimiento Ciudadano (MC), que ha logrado avanzar cuando menos en dos entidades: Nuevo León y Jalisco. Este partido sin ideología ha sido capaz de convertirse en el campeón del oportunismo; les da lo mismo acercarse a las posiciones de izquierda que con las posiciones de derecha, como sucedió en Jalisco, que llevó al triunfo a Enrique Alfaro en el gobierno anterior. MC ha sido capaz de “olfatear” en dónde se puede avanzar a partir de hacer alianzas oportunistas que beneficien, en primer lugar, a sus dirigentes nacionales y, en un segundo momento, a las dirigencias estatales.

Lo anterior sirve para reconocer que no existe para el país un proyecto educativo coherente y unificado; el ejemplo que se vivió en la pasada experiencia con el cambio del calendario escolar es una clara muestra de que en educación existen proyectos dentro del proyecto.
De esta manera, el calentamiento en el escenario político lleva a que muchos personajes estén pensando en su futuro; el uso de redes sociales, de anuncios de obras que aún no se han hecho, de presumir como propio las acciones que son de la sociedad, etcétera, va a ser la constante desde aquí hasta el día de las elecciones del próximo año.
Es obvio pensar que no existe en nuestro país alguna instancia que sirva para vigilar y para castigar a los malos gobernantes. El grupo de empresarios que gobiernan hoy Jalisco debería regresar a sus empresas. El clima de desgobierno que prevalece en la entidad está comenzando a generar un hartazgo ciudadano, pero después de ahí es muy poco lo que la sociedad puede hacer.
Las elecciones del próximo año son la oportunidad para castigar a los malos gobernantes y para abrir la posibilidad de nuevas vetas de gobierno, al elegir a personas que gobiernen para la gente. De ahí que se abra la posibilidad para que el proyecto educativo sea gestionado por las y los verdaderos educadores; eso es lo menos en lo que podemos pensar para mejorar los procesos y los estilos de hacer educación en los ámbitos local y nacional.
El calor climático junto con el calor político se han hecho uno en el actual escenario social.

*Doctor en Educación. Profesor-investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com

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