Nos convertimos en un chiste: que siempre no

 In Marco Antonio González

Marco Antonio González Villa*

 

Una de las características de la sociedad mexicana, al menos de un número significativo de sus habitantes, es esta tendencia a burlarse, reírse o hacer chiste de situaciones que son estresantes o dolorosas, en un acto del cual Sigmund Freud haría toda una explicación amplia de las razones que provocan este tipo de respuestas.

Así, en un recordatorio de que la educación la dirigen los políticos y luego los padres y las madres, no los docentes ni los estudiantes, este lunes se echó marcha atrás a la propuesta de adelantar la terminación del ciclo escolar para el día 5 de junio, pensando principalmente en el mundial de fútbol, lo cual, indudable e innegablemente, había hecho sonreír a más de un o una estudiante o docente, pero los planes que ya estaban trazando tendrán que archivarse en el baúl de los deseos frustrados.

Y se despertó entonces el ingenio mexicano y rápidamente empezaron a aparecer en redes todo tipo de comentarios, frases, dichos y memes en alusión a esta situación: entre las frases y dichos vimos los clásicos mexicanos de “…que dice mi mamá que siempre no…” y “del plato a la boca se cae la sopa” o el “…no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes…”, que aluden a que algo que ya se daba por hecho, y que era grato o placentero, finalmente no sucedió, o el “…tanto nadar para morir en la orilla…” o “…quien mucho habla, mucho yerra…”, que aplican a las palabras de nuestro secretario de Educación.

Con los memes, la creatividad ha sido aún mayor, ya que existen cientos de referentes: a partir del primer anuncio de la semana pasada se realizaron muchos en los que veíamos a estudiantes y docentes celebrando y, al lado, a padres, madres y comentaristas de derecha estresados y enojados con el anuncio del adelanto. Posterior al anuncio del lunes, aparecieron los memes clásicos, de los cuales podemos destacar alguno como el “…ya me vi…”, que pintaba a docentes ya descansando, de vacaciones o viendo el mundial en casa, así como el de “3 doritos después”, que alude al cambio radical entre la primera propuesta y la que quedó. También apareció otro clásico que dice “…como cuando ya estás por irte de vacaciones y te hablan del trabajo…”, cuyo mensaje es una clara alusión a lo que se piensa era el plan de las y los maestros. Destacamos también, por último, el famoso ¡ya nos exhibiste!, que en este caso pone de relieve el desacuerdo que existe entre el secretario de Educación con la sociedad de padres y madres de familia, los medios de comunicación, los gobernadores, la presidenta y otros sectores de la sociedad.

Así que esta propuesta sólo queda para la anécdota y que sentará un precedente para futuras iniciativas en las que no se consideren todos los posibles escenarios de respuesta. También demostró que somos un chiste en lo que se refiere a organización y planeación en educación: lo bueno es que nadie tiene los ojos puestos en nuestro país en este momento y nadie se dará cuenta, ¿o sí?

 

*Doctor en Educación. Profesor de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala. antonio.gonzalez@ired.unam.mx

Comments
  • Maria Catalina González Pérez
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    Lamentable lo que ha sucedido. Lamentable que la educación no se tome en serio. Lamentable que un secretario de educación solo vaya a levantar la mano (CONAEDU), por todos lados, que triste el manejo de la educación pública.

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