Las otras educaciones

 In Miguel Ángel Pérez Reynoso

Miguel Ángel Pérez Reynoso*

Jaume Trilla, teórico y educador español, tituló a uno de sus libros igual de como aparece el encabezado de este artículo. De esta manera, en “las otras educaciones”, se abre un horizonte de indagación y de reflexión en torno a nuevas posibilidades de asumirse como educador o como educadora. En dicha obra se refería a establecer compromisos y acciones educativas en espacios y en temáticas que no impliquen el trabajo dentro de la escuela.
Las otras educaciones incluyen la educación de adultos, la educación por la ciudadanía y los derechos humanos, la educación por la paz y la equidad de género, la educación para las comunidades vulnerables y en riesgo. De esta manera, las otras educaciones también se inscriben en lo que en la Unión Europea se conoce como la pedagogía social, es decir, la capacidad de establecer compromisos educativos que no impliquen espacios escolarizados y que, más bien, se vinculen a lo que se conoce como la educación no formal, cuya característica es evitar la rigidez de los esquemas institucionalizados y la administración de los tiempos.
Las otras educaciones también implican un cambio en el rol y en el compromiso de los sujetos que hacemos la educación desde la práctica; ahí no se habla de docente y alumnos, sino de contextos educativos con una metodología basada en la animación sociocultural, en el diálogo y en la libre participación. Bajo esta perspectiva, el docente desaparece como una figura omnipotente y los alumnos ponen en juego también los saberes que han venido acumulando social y culturalmente a lo largo de su trayectoria.
Las otras educaciones también se vinculan con la educación popular y sirven para abrir espacios de participación y de diálogo basados en la horizontalidad investigativa, el fomento del pensamiento crítico en el intercambio de saberes y el cuestionamiento a todas las formas de ejercicio de poder, de autoritarismo y de imposición cultural.
Las otras educaciones implican, por lo tanto, un estilo de gestión profundamente democrático, en donde en la vida cotidiana se cuestionan las formas y los ejercicios de poder y los organismos gubernamentales también son interpelados por su estilo de ejercer una autoridad basada en la imposición de disposiciones, en la jerarquización y en la centralización de la toma de decisiones. En nuestro país parece que hay una disociación o distanciamiento entre las propuestas educativas que provienen de los organismos de la sociedad civil, con relación a la estructura con las instancias de gobierno.
Parecería que estamos entre dos mundos opuestos incompatibles entre sí, cuando debiera ser lo contrario. Al trazar una propuesta educativa, esta debería ser integral, que articule e integre satisfactoriamente todas las iniciativas que provengan de los organismos públicos, privados y sociales.

*Doctor en Educación. Profesor-investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com

Comments
  • Fabiola Acosta Nafarrate

    Excelente artículo de reflexión educativa, gracias Dr. por compartir.

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