La propuesta curricular 2022 de la Nueva Escuela Mexicana, más preguntas que respuestas
Miguel Ángel Pérez Reynoso*
No recuerdo de quien es la frase, pero desde aquí doy crédito a quien la haya creado: “cuando tenía todas las respuestas resulta que me cambiaron todas las preguntas”. Esta frase metafóricamente está íntimamente relacionada con la propuesta curricular 2022 y la relación con las y los maestros, en donde se cambia el enfoque y la perspectiva de todos los planes y programas de estudio, se le da un giro al diseño al vincular campos formativos con ejes articuladores, y en donde se tiene una propuesta más ligada a lo social, a partir de compromisos como la inclusión la integración, el respeto a la equidad de género, el trabajo en comunidad al lado de las comunidades, el diseño de proyectos que miren más la transformación por encima de muchas otras cosas, etcétera.
En todo ello son las y los docentes los encargados de la implementación, ellas y ellos están obligados a responder positivamente, no existe margen para el error y los niveles de conversión de la propuesta no sólo descansa en la práctica sino también en la congruencia de comprender y conocer los componentes teóricos de la misma.
De esta manera, la Propuesta Curricular 2022 tiene tres atributos que las hacen distinta al resto:
a) Genera una serie de rupturas y discontinuidades con todas las propuestas anteriores, cuando menos desde la reforma educativa de Luis Echeverria hasta la anterior con Enrique Peña Nieto.
b) Subyace en su diseño una serie de concepciones muy particulares (repito con relación a las anteriores), del rol del docente y de la práctica que realizan, de las concepciones de educación, de escuela y de comunidad escolar por sólo mencionar algunos elementos aislados, pero importantes.
c) Y lo más importante cambia radicalmente el rol de docente y de práctica educativa.
De esta manera, las y los docentes están empecinados en entender la lógica que subyace al actual modelo curricular 2022, cuando en ello, yo invertiría la lógica de trabajo ¿cómo seria ésta?, a partir de recuperar la concreción de las prácticas educativas dar cuenta de qué es lo que se necesita saber, qué es lo que debe cambiar con relación a los diseños anteriores y actuar en consecuencia.
Las y los docentes ya estaban en proceso de comprender desde la acción el manejo del diseño curricular de los Aprendizajes clave, daban cuenta de saber las respuestas cuando de repente les cambian todas las preguntas.
Hay un componente poco explorado en el nuevo diseño curricular 2022 y éste tiene que ver con la concreción de las prácticas educativas. Es el escenario concreto de las prácticas, en donde las y los docentes se dejan ver como parte de la realidad educativa que proyectan en movimiento, es ahí (en la concreción de las prácticas) en donde cada docente demuestra que conoce tal o cual teoría y que da muestra del desconocimiento de la misma.
La Propuesta Curricular 2022 tiene un vacío al no penetrar y profundizar acerca del conocimiento de las prácticas, cómo se adquieren éstas y cómo es posible generar cambios en torno a las mismas. Este vacío está ligado o vinculado con otros más, como el conocimiento de los sujetos y la detención de necesidades.
La discusión al respecto puede ser de varios tipos: curricular, pedagógica, epistemológica, psicopedagógica y las implicaciones son de dos tipos, políticas y educativas. De esta manera estamos ante un escenario de complejidad, del cual debemos aprender como implementar reformas educativas y ver su curso de acción.
El último punto también es de los menos tocados en el nuevo diseño curricular, y se refiere al asunto de la formación de los formadores. Se trata de formar a los sujetos para que sean capaces de adaptarse e intencionar el diseño de un nuevo plan de estudios, el cual ha sido elaborado bajo una lógica novedosa. Así las cosas, el debate sigue y parece que se torna interminable.
*Doctor en educación. Profesor–investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com
Excelente discurso interpretativo de la NEM