6.º Congreso Estatal de Investigación Educativa para Educación Normal
Adriana Piedad García Herrera*
Esta semana se dio a conocer la convocatoria de la sexta edición del Congreso Estatal de Investigación Educativa, con el lema “Formar el carácter e innovar desde la inteligencia artificial para la co-construcción del conocimiento en comunidad”, a celebrarse en junio próximo los días 24 y 25. Es una convocatoria diferente a las anteriores. Inicia con la declaración de tres principios que le dan sustento. En conjunto, se ve con claridad la importancia que se otorga al trabajo colectivo y a la presencia de los CoIPES para fortalecer la cultura investigativa en las escuelas Normales.
Dando continuidad a los congresos anteriores, en esta convocatoria se identifican algunos cambios que vale la pena destacar. En los objetivos se ve con claridad el vínculo que se establece con los propósitos y las estrategias propuestas para los CoIPES, quizá para dar coherencia al proyecto institucional de investigación educativa estatal.
Sin embargo, al pasar al apartado de participantes, se señala la dinámica de selección de las contribuciones “Exclusivamente para estudiantes de 8.º semestre” y se da un papel preponderante a los asesores del documento de titulación, ya que ellos serán los responsables de valorar los avances de investigación de sus asesorados, para seleccionar tres de los mejores trabajos. Ya desde el primer congreso se había identificado a la investigación que hacen los normalistas en su proceso de titulación como “la Investigación Educativa” a la que se refieren los congresos; esta convocatoria lo deja claro.
Conviene que se haga un seguimiento cercano en el desarrollo del congreso de la pertinencia de convocar exclusivamente a estudiantes de 8.º semestre, por distintas razones. Una de ellas tiene que ver con la importancia de co-construir con estudiantes de distintos semestres de las licenciaturas de formación inicial. Los avances, logros y retroalimentación que se hagan a las ponencias no pueden quedar sólo en los estudiantes que están por egresar de la carrera; parece que no es una buena estrategia para formar comunidad, sobre todo porque los trabajos de titulación se hacen en solitario.
Si bien el Plan 2022 plantea la posibilidad de que los estudiantes realicen documentos de titulación en grupos de hasta tres personas, éstos tienen que desprenderse de una trayectoria anterior de participación en proyectos de investigación institucional a lo largo de la carrera. Será que en un futuro cercano podamos lograrlo, pero en esta primera generación del Plan 2022 no parece que se vea fácil.
Como se había hecho en los congresos anteriores, la convocatoria abierta a toda la comunidad normalista generaba un impulso para formalizar las investigaciones realizadas durante los distintos cursos de la carrera y compartirlas con la comunidad normalista del estado. Una convocatoria de este tipo manda un mensaje de exclusión a la comunidad normalista en general, es decir, a los estudiantes de los semestres anteriores y a los docentes que por diversas razones no asesoran trabajos de titulación. Por otro lado, se convoca a la población que está saturada de actividades en su último semestre de formación. Ya se tendrá la posibilidad de valorar su impacto.
En un segundo momento de la dinámica de selección de ponencias, la persona responsable de investigación en las distintas escuelas Normales será el responsable de revisar los trabajos seleccionados para dar su aval. Creo que esta es una gran oportunidad de co-construir criterios de revisión y selección de ponencias, y con ello ir formando comunidad, pero se deja la tarea a una sola persona, que, si consideramos la cantidad, se convierte en una tarea titánica sólo por el número (en nuestra escuela somos 44 asesores por tres trabajos cada uno), no digamos por la amplitud de temáticas que se tratan en los documentos de titulación.
Estas especificaciones de participación no parecen estar en coincidencia con los principios y objetivos del congreso; será cuestión de ver si en esas condiciones generan comunidades de aprendizaje y fortalecen la cultura investigativa en las Normales.
Preparémonos, pues, para participar en el 6.º Congreso, pero también para mirar de cerca su desarrollo.
*Doctora en Educación Docente-investigadora de la Benemérita y Centenaria Escuela Normal de Jalisco. adrianapiedad.garcia@bycenj.edu.mx