2021: año de la salud y la educación

 en Rubén Zatarain

Rubén Zatarain Mendoza*

Transcurre la última semana del año en curso, con la preparación del encuentro virtual familiar y con apagones de la Comisión Federal de Electricidad incluidos.
Cómo parte de los saldos de la pandemia ha muerto el yucateco Armando Manzanero, el creativo compositor de música romántica, el hacedor de notas que acompañó a muchas generaciones de parejas al cantarle en sus canciones y versos al amor. El maestro Manzanero ha partido. Él, tantas veces interpretado en las rondallas y orfeones normalistas, tantas veces seleccionado para la interpretación de melodías en las clases de música de los programas de estudio para la formación de profesores de educación primaria.
Desde su publicación en el DOF el 17 de noviembre, es tema de debate educativo la regulación de la compra y uso de videojuegos en México. Esta regulación entrará en vigor en mayo de 2021. Es un acierto de la actual gestión gubernamental como lo fueron las etiquetas a los alimentos con alto contenido de azúcares y sodio.
Educar y reeducar los cuerpos e inteligencias en la sociedad mexicana será una tarea titánica.
El uso masivo de videojuegos por los niños y adolescentes impone ya la regulación. Las categorías A, B, B15, C y D refieren al uso de la violencia y al lenguaje de matiz sexual en su contenido, entre otras características. Refieren al criterio de edad para su uso:

• Clasificación A, contenido para todo público.
• Clasificación B, adolescentes a partir de la doce años.
• Clasificación B15 contenido para mayores de 15 años.
• Clasificación C, contenido no apto para personas menores de 18 años.
• Clasificación D, contenido extremo y adulto.

Algunos padres de familia aceptan que sus compras ignoraban estas características y connotación de estos materiales.
Desde el punto de vista de la educación familiar y como medio de prevención de la naturalización de la violencia es un buen paso.
Los millenials, consumidores extensivos de este tipo de estímulos, tendrán ahora que aprender a valorar este tipo de lenguajes audiovisuales y a renunciar a algunas propuestas no aptas para sus edades.
En tanto la alianza de partidos aglutinados en el SI por México (PRI, PAN y PRD) ya invaden el espacio audiovisual spotero; alianza de matiz conservador que ahora lucha en la arena política, pero que ha intentado zancadillar de varias formas y con distintas voces, el programa de gobierno del último bienio; alianza que asume un lenguaje confrontador, desacreditador sistémico y con este lenguaje en medios publicitarios busca, a través de la repetición, presentarse como opción viable y convocar a los electores.
Un personaje clave en la desacreditación del magisterio de escuelas públicas en la infausta reforma educativa, el empresario Claudio X. González, ha tomado liderazgo en la suscripción de la alianza; los intereses en juego en el 2021 son demasiados, los profesores no deben permanecer neutrales y pasivos en las elecciones venideras, es un imperativo de su conciencia cívica, es un imperativo de la necesaria militancia política al lado de la ciudadanía crítica y participativa.
Cómo sobrevivientes de un Titanic vivimos los últimas horas del año 2020.
Hemos ensayado nuevas formas del uso del tiempo en este año que se despide dejando inéditos saberes necesarios.
Hay saldos sobre los que tal vez no hemos reparado, habrá consecuencias en el uso del tiempo del futuro, que tal vez aún no visionamos.
Aprendimos a medir el tiempo a un ritmo diferente en las coordenadas de nuestra casa, a medir los sentimientos y descubrirlos en situación de confinamiento, aprendimos a valorar nuestro capital no sólo en lo material, nuestro capital familiar y social, nuestras fortalezas y debilidades como seres humanos amenazados.
Hoy tendremos que hacer evaluación, no sólo con indicadores de prosperidad y materialización de propósitos y metas logradas. Tendremos que evaluar, en términos de qué tanto crecimos en la práctica de la vida social y en la capacidad de resiliencia y tolerancia a la frustración; tendremos que valorar al ser humano que surge del desafío de la pandemia.
Como en todas las biografías habrá saldos que someter a cuantificación para proyectar el tipo de persona que deseamos construir en el ya venidero nuevo año.
Dentro de estos saldos:

I. Salud. Es la prioridad a nivel individual y colectivo. Un buen modelaje es el ejemplo de ética responsable de los médicos y enfermeras, que a riesgo de su propia integridad han trabajado jornadas extenuantes y bajo estrés permanente.
La contingencia sanitaria como examen de los sistemas hospitalarios, públicos federal y estatal; como prueba de la línea inhumana de mercado que sigue el servicio hospitalario privado, la comercialización del oxígeno.
La aplicación de la vacuna que despunta ya en el horizonte y que genera ya estados emocionales positivos colectivos; el reto de su distribución y aplicación, seguramente traerá un pronóstico positivo de los doce meses venideros.
La gestión personal de la pandemia y el seguimiento del protocolo de cuidado en la convivencia social.
La vigilancia de todos para evitar que partidos políticos y gobernantes oportunistas no lucren con la salud pública.
II. Educación. La esperanza de normalización se difumina en razón de los avances de los datos de hospitalización y de contagios. La SEP ya anuncia la suspensión de clases presenciales. El retorno y la vida de la escuela como aspiraciones, no serán posibles en enero. La propuesta de trabajo de la nueva Secretaria de Educación, la respuesta de las entidades federativas, el ciclo escolar que hay que reanudar con el modelo de educación a distancia, la toma de decisiones de las autoridades competentes, la respuesta de los niños y adolescentes, de los padres de familia, las indicaciones de las tomadores de decisiones en materia de salud.
El acuerdo 26/12/20 publicado en el diario oficial de la federación por el que se establecen las orientaciones pedagógicas y los criterios para la evaluación del aprendizaje para la educación preescolar, primaria y secundaria en el periodo de contingencia sanitaria generada por el virus SARS_COV 2 (COVID 19) para el ciclo escolar 2020-2021.

El acuerdo de orientaciones recién publicado para efectos de aplicación en este periodo atípico y su énfasis en un concepto de evaluación de función formativa, diversificación de fuentes, punto de partida de cada alumno y sus condiciones específicas en las que deviene su proyecto de aprender.
2021 ya atisba en el calendario. La educación de calidad con equidad tiene que reinstalarse como proyecto prioritario en la mentalidad y práctica educativa de todos.

*Doctor en educación. Profesor normalista de educación básica. zatarainr@hotmail.com

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