Costosos
Luis Rodolfo Morán Quiroz*
Las expresiones “perseguir la chuleta”, “trabajar para el chivo” son metáforas que conservan un cierto sabor a comida italiana, por su cercanía con “il cibo”, cuya etimología remonta al latín cibus: alimento, nutrición y comida (https://en-wiktionary-org.translate.goog/wiki/cibus?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=sge) y que está emparentado con cebú, cebada y cebo. Aunque sea una de nuestras principales preocupaciones la de resolver el pan o la tortilla de cada día con todo lo que ha de llevar adentro, en realidad hemos de gastar en otros rubros para conservar un empleo. En realidad, tener un trabajo resulta costoso, aunque esperamos que ese empleo resarcirá todos los costes de tener que trabajar con regularidad. Gastamos en comida, ropa, calzado, transporte, educación, utensilios, aparatos, servicios, fluidos como gas (licuado), agua y gasolina, medicinas, protecciones para el camino al trabajo, protecciones en caso de no poder trabajar, protecciones para antes y después de trabajar y para que no se pierda lo percibido por trabajar.
Según la Encuesta Nacional de Ingreso-Gasto de los Hogares en México (ENIGH), cuya más reciente aplicación se realizó en 2024, a nivel nacional, el gasto en alimentos alcanza un promedio de $17,658 pesos mensuales (poco menos de mil dólares al precio de $18.13 pesos por dólar). En la CDMX, el promedio de gasto en ese rubro es de cerca de $25,000 mensuales, en Jalisco de $21,000, en Nuevo León poco más de $20,000 y en Chiapas de poco más de $12,000. Cabe aclarar que los ingresos promedio también tienen notables variaciones. Según la misma encuesta, el ingreso promedio trimestral por hogar alcanza los $117,034 en Nuevo León, $110,685 en CDMX y $104,728 en Baja California Sur. Jalisco alcanza un promedio trimestral de $87,199 pesos. Mientras que Chiapas y Guerrero se ubican en $41,084 y $48,548, respectivamente. El promedio nacional mensual para trabajadores de tiempo completo es de $11,548. La ENIGH apunta que, en Jalisco, mientras que “los hombres perciben $43,437 pesos trimestrales (~$14,479 mensuales), las mujeres reciben $27,029 pesos trimestrales (~$9,009 mensuales) (…) las mujeres en el estado ganan aproximadamente 62 centavos por cada peso que recibe un hombre”. Lo que significa que las jefas de hogar tienen que correr más lejos para obtener la misma chuleta. Por otra parte, según la encuesta, el hogar promedio de nuestro país gasta $150 pesos mensuales en bebidas alcohólicas y cerca de $5,700 pesos mensuales en proteína de origen animal y vegetal (https://www.inegi.org.mx/programas/enigh/nc/2024/#tabulados).
La verdad es que eso de vivir es costoso y, como ya sabemos, tener un empleo también cuesta, pues hay que trasladarse a otro u otros lugares. Lo que explica en parte que cada hogar de nuestro país gaste cerca de $4,000 pesos mensuales en comida fuera de su residencia. El gasto en transporte alcanza un promedio de $9,319 pesos trimestrales por hogar. Y si es menester trasladarse con vehículo, además del transporte público, cuyo precio por viaje va desde los $5 en CDMX hasta los $17 en Monterrey, existe una alternativa más cara, pero que suele estar disponible a la puerta de cada vivienda (o en alguna pensión no muy lejana). El precio de un coche nuevo en nuestro país va desde los $250,000 de un Renault Kwid o un MG3, hasta los 16 millones de pesos de un Ferrari SF90 Spider (convertible híbrido enchufable). En realidad, habrá muchos que consideren que los gastos asociados con poseer y utilizar un automóvil para los transportes urbanos cotidianos no justifican comprar un coche nuevo. Para muchos, lo sensato será decidir primero si hacerse de un vehículo nuevo o de uno usado y para qué usos y frecuencias. Este video en el que se discute el mercado español da algunas ideas para decidir (https://www.youtube.com/watch?v=mDDdqoGjLIA). Como señala el narrador, si vas a comprar casa o carro, has de considerar la posibilidad de que vendas caro, pero tengas que pagar carísimo para reemplazar la casa o el vehículo anterior.
Conseguir una casa “propia” requiere de muchos años de ahorro previo y de pagos posteriores. Según encuentro, éste es tan sólo un ejemplo, para una casa cuyo valor “nominal” es de dos millones de pesos: si el inmueble cuesta $2,000,000 pesos, entonces, lo más probable es que pedirán un enganche del 20%, es decir, $400,000; a lo que se sumarán $140,000 de gastos notariales e impuestos (7%) y cargos por avalúo y apertura de crédito de unos $25,000. Ergo, el efectivo total requerido es de $565,000 para la casita. Y habrá que considerar en dónde, pues, como bien sabemos, mientras menos cuesta la casa, más lejos quedará del centro de la ciudad, lo que probablemente aumentará el tiempo de traslado a las escuelas y lugares de trabajo.
Aunque hay quienes creen que haber comprado un coche los convierte en dueños de las calles y se enojan si alguien más las utiliza sin su permiso, en especial cuando tienen prisa, en realidad moverse por la ciudad requiere de permisos para el coche, múltiples gastos, entre ellos algo paralelo al del gasto de comer fuera de casa, que es el costo de estacionarlo cuando no está en la cochera del hogar. Más el dinero que se quema en el combustible (que para eso es, para quemarlo).
Además de los gastos en un lugar para resguardarse de los elementos y dormir a pierna suelta, de lo que se va en comida y en ir de un lugar a otro, que no siempre es el trabajo, sino también el estudio y el esparcimiento, eso de vivir solo o en familia o con la pareja también cuesta. Incluso si se trata de una relación “toalla” (yo aquí y tú allá), o como reza la expresión en inglés “living apart together”, requiere de cálculos y estimaciones que van más allá de la estimación que uno sienta por las personas con las que comparte el hogar y, si no el hogar, los gastos. Hay quien idealmente señala la regla “50-30-20” (https://www.youtube.com/shorts/zkOaCfv9esg) para distribuir sus gastos. Aunque también habrá quien se dé cuenta de que para poder cubrir los costos de vivir se requiere de más ingresos, tomando en cuenta lo que se paga por el trabajo que realizamos. Hasta el momento, sólo he sabido de una persona que estaba decidida a ir a la administración a pedir que le redujeran el sueldo, pues, por más que se esforzaba, según sus cuentas minuto a minuto, apenas alcanzaba a trabajar 38 horas a la semana, siendo que su nombramiento era de 40 horas. Entre trasladarse, las pausas para comer, las interrupciones de otras personas, esta esforzada persona estaba ya en camino a pedir una reducción en sus emolumentos. Afortunadamente, se encontró con otros compañeros de trabajo con los que compartió sus cuitas y su remordimiento por no cubrir su horario completo, quienes lo hicieron retroceder sobre sus pasos y entrar en razón. No fuera a causar una crisis financiera entre todos los empleados de esa misma institución. ¿Y tú? ¿Cómo cubres tus gastos? ¿Te resultan razonables los costos de trabajar y de contar con un empleo que le dé sentido e ingresos a tu vida? ¿Te alcanzan tus ingresos para pagar tus necesidades y otros proyectos de vida? ¿A qué proyectos u objetos has renunciado por pagar las deudas adquiridas para seguir relativamente firme en el carril de la vida cotidiana?
*Doctor en Ciencias Sociales. Profesor del Departamento de Sociología de la Universidad de Guadalajara. rmoranq@gmail.com