Mis maestros del futbol

 In Cuentos y relatos del magisterio, Videos

Alfonso José Durán Cano*

Estudié en la escuela primaria “Mariano Azuela” en Lagos de Moreno. Era una escuela muy grande donde había varios espacios para poder jugar al futbol. Comencé a jugar en 4to de primaria. A muchos de mis compañeros les entusiasmaba mucho practicarlo. Quizás en un inicio fue una forma de encajar mejor con ellos, de sentirme perteneciente a su grupo; los recreos eran pequeñas minibatallas contra el otro grupo de cuarto. Cuando pasamos a 6to grado se lanzó una convocatoria para un torneo donde participarían varias primarias. El maestro Jaime de Educación Física (no recuerdo su apellido), nos realizó la invitación, por lo que varios sábados asistimos al torneo en un campo que estaba a un costado de lo que ahora es la fábrica de cereales de Nestlé. El Profe no siempre nos acompañaba, pero asistíamos mis compañeros y yo con singular alegría, alcanzamos a llegar a la final que tristemente perdimos.
En secundaria había dos selectivos debido a las edades: La “selección menor” y la “selección mayor” por así nombrarlas. La “menor” la dirigía el maestro Santos Hernández y la “mayor” el maestro Vicente García. Participábamos en la “Liga Jalisco”; jugábamos en la unidad deportiva “Zarco Pedroza” y en los campos de la Nestlé; la “menor” era un combinado de alumnos de primero y segundo de los dos turnos de la secundaria. Recuerdo al maestro Santos dirigiéndonos con mucho entusiasmo, preocupándose por los uniformes y el pago del arbitraje, a veces comprándonos aguas o refrescos y también dándoles “aventón” a algunos de mis compañeros; en ocasiones invitaba al maestro Otilio Hernández, quien era un excelente futbolista y nos daba consejos: Simulaba el parado de nuestros compañeros con piedritas y dibujaba con una vara el campo, emulando movimientos y algunas jugadas. Me fue emocionando mucho el jugar, por lo que mi amigo de aquellos ayeres Alfonso Medina, me invitó para asistir a la escuela de “Chivas Lagos” que era una escuela de futbol filial del Club Deportivo Guadalajara. Entrenábamos en la cancha del CONALEP Lagos, en la carretera hacia la Unión de San Antonio; esa cancha en aquellos años estaba muy lejos de la mancha urbana, les hablo de 1996. El primer día que asistí ví a un hombre moreno, pelo abundante y chino, con unas piernas de gladiador romano, voz clara y fuerte, su nombre era José Concepción “El Concho” Rodríguez o también “El Chupón” Rodríguez quien había jugado profesionalmente con el León y el Guadalajara, quedando campeón con este último; nos decía que la técnica era algo muy importante en el futbol, la de él era buenísima, le pegaba con las dos piernas sin saber cuál era la “buena”; si entrenábamos definición y alguien se tardaba en definir nos gritaba “Ya te llegó hasta la policía”, si le pegabas mal a un balón con tu pierna que no era la “buena”, nos decía “Esa pierna es sólo para bajarte del camión”, cuando llegábamos a tener partido era muy intenso y de muchos gritos, nunca una grosería o insulto, pero con un tono digno de capataz de hacienda de la época revolucionaria; era un hombre que respiraba, comía y soñaba con futbol, un excelente entrenador, donde la práctica y esfuerzo nos lo pedía a cada momento, fue al que le aprendí más.
En la universidad estudié en el Instituto Tecnológico Superior de Lagos de Moreno. Nuestro entrenador, el conocido futbolista local Juan “El Rana” Macías, de cuerpo muy atlético, en sus entrenamientos priorizaba mucho lo físico; con el tiempo se notaba mucho esa condición físico-atlética que ibas tomando; en los partidos realmente se notaba. En los entrenamientos era muy serio, pero en los medios tiempos siempre tenía el discurso perfecto. En una ocasión que nos enfrentamos con un equipo superior en el papel, nos dijo: “Si no vamos a hacer, que no nos hagan”. Nos amarramos detrás de medio campo sacando un empate a uno.
Al final, educar desde el futbol es educar para la vida desde otra trinchera, donde el trabajo en equipo, la puntualidad, el orden, la comunicación, la disciplina, el esfuerzo y la dedicación, saber ganar y perder, forman personas con estos valores y cualidades tan importantes, para que sean capaces de enfrentar las distintas aristas de la vida.

*Maestro en Educación. Profesor de la Escuela Secundaria Estatal Foránea núm. 31 “José Becerra y Villalobos”, en Lagos de Moreno, Jalisco. iscajdc1@gmail.com

Comments
  • Maria Catalina González Pérez

    Es una manera de educación para la vida. Las familias se transforman con la actividad deportiva

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