Ambiente futbolístico, intereses políticos y lecciones educativas
Jaime Navarro Saras*
Estamos en el mes de junio; con él llega el tan esperado mundial de futbol organizado por la FIFA en tres países (EEUU, Canadá y México), cuya distribución de juegos es por demás inequitativa (EEUU 78, incluidos los juegos de 4tos de final, las dos semifinales y la final; Canadá 13 y México 13; en ambos países 10 partidos de fase de grupos, 2 de 16avos de final y 1 de 8avos de final).
En el caso de Jalisco serán 4 partidos y las energías del gobierno de Pablo Lemus han estado enfocadas en todo lo que huela a Mundial; por ahora la agenda tendrá que esperar hasta que se juegue el último partido y den cuentas de todo lo que han venido presumiendo, desde que será la sede más mexicana, así como que esperan 3 millones de visitantes (EEUU prevé 1.5 millones de turistas con 78 partidos) y una derrama económica de 20 mil millones de pesos, mientras que para EEUU no será significativo ese rubro por el Mundial, ya que es su época turística; incluso han señalado que ha habido múltiples cancelaciones de viajes y hoteles que estaban previstos para el evento de FIFA. En la zona aledaña al estadio Akron, las cosas han sido similares; quienes reservaron cuartos de hotel de hasta 30 mil por noche, los precios han regresado a la normalidad, que era de 5 mil.
Mientras eso sucede en materia de mundial, el pasado fin de semana estaba prevista la final de la Copa Jalisco varonil entre los equipos de Ameca e Ixtlahuacán de los Membrillos. El partido de ida fue de empate (1 a 1); el partido de vuelta no se jugó debido a una serie de amenazas vía redes sociales, principalmente Facebook, lo cual desencadenó que el equipo de Ameca se inconformara, a tal grado que hubo una reunión del gobierno de Jalisco con los alcaldes para brindarles seguridad. A pesar de ello, el equipo de Ameca no se presentó por decisión de los jugadores, sus padres de familia y las autoridades municipales, lo cual le dio el triunfo por default y el campeonato a Ixtlahuacán de los Membrillos.
De los porqués de este hecho hay muchos; estos son los más significativos:
• La final estaba prevista para jugarse a un solo partido en el Estadio Jalisco; así ha sido desde siempre y se reiteró cuando se anunció el evento con Pável Pardo como embajador.
• A principios de mayo y debido a que el Estadio Jalisco estaba previsto para algunas actividades del Mundial, se decidió que la final fuera a visitas recíprocas (hecho no comprobado porque desde hace meses la FIFA lo desestimó para partidos de preparación por las condiciones de la cancha).
• El reglamento se lo han pasado por el arco del triunfo, nadie respeta el esquema (máximo 2 jugadores foráneos registrados, máximo 4 jugadores mayores de edad en cancha y mínimo 7 jugadores menores de edad como titulares); aquí impera lo que se denomina la Talacha (jugadores semiprofesionales y de buena calidad que cobran, no lo hacen de gratis. También les dicen mercenarios; algunos de ellos juegan en un municipio un año y al siguiente en otro; para eso sí tienen dinero los municipios o los patrocinadores, lo mismo del mundo legal como de otros mundos).
• Los municipios finalistas son gobernados por partidos políticos ajenos a MC, Ameca por la coalición Sigamos Haciendo Historia (Morena, PT, Verde, Futuro, Hagamos) e Ixtlahuacán de los Membrillos por Fuerza y Corazón X Jalisco (PAN, PRI, PRD), cabe señalar que se quedaron en semifinales Ocotlán y Tlajomulco (con el Profe Cruz como entrenador), municipios gobernados por MC.
• Se ha dicho que el tema es político, lo cual tiene sus bases en el punto anterior, principalmente porque en unos meses empezará la disputa por el gobierno de los municipios en la elección de 2027. Pero también el tema es de seguridad (o inseguridad); se dijo que los jugadores y el cuerpo técnico del equipo de Ixtlahuacán sufrieron un robo en los vestidores del Estadio Cascán de Ameca que ronda los 70 mil pesos aproximadamente y eso desencadenó una serie de amenazas al equipo de Ameca vía redes sociales.
• La Copa Jalisco ha estado en el ojo del huracán desde que inició allá por 2019; la creó Enrique Alfaro siendo gobernador y no fue casualidad que el primer campeón varonil haya sido Tlajomulco, además de que el equipo femenil se quedó con el subcampeonato, terrenos del dominio de MC.
• El gremio de árbitros puso su queja porque en las finales, tanto del femenil como del varonil, se contrataron árbitros de la Liga MX y eso los dejó fuera, señalando además que ellos cobraban hasta 10 veces menos por juego que los árbitros invitados.
En fin, lo cierto es que lo sucedido en la Copa Jalisco no es otra cosa que el estilo que ha venido imperando con Pablo Lemus a la cabeza, donde la improvisación y la ocurrencia han estado a la orden del día. Si realmente había tanta seguridad para el partido de vuelta, ¿por qué no se presentaron los niveles de autoridad que han estado en otras finales de la Copa Jalisco y se les dio la cobertura similar a ambos juegos? ¿Será acaso porque la final no se disputó entre equipos de municipios gobernados por MC? Al parecer así fue, aunque no se diga ni se reconozca, y en el fondo la lección educativa es que hay que ganar a como dé lugar y promover lo que sea afín al gobierno en turno. Es triste, pero así es la realidad Al estilo Jalisco.
*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com