Aumento salarial

 In Carlos Arturo

Carlos Arturo Espadas Interián*

Se ha anunciado 9% de aumento, pero no al salario del profesorado mexicano, sino una parte al salario y otra a prestaciones. Se realizaron referencias a la voluntad de la presidenta para mejorar el salario del profesorado y se recurrió a la imagen de los gobiernos neoliberales y de la 4T para enfatizar el aumento.
En la 4T, el aumento se anuncia de forma global: sueldo y prestaciones 10%, 11% y 9%. El aumento actual corresponde alrededor del 4% al salario base, es decir, el aumento no fue de 9% o 10% a septiembre, sino del 4% –con algunas décimas–.
Este aumento no dignifica la profesión docente. Se requiere aumento salarial real que debería fluctuar entre 50 y 60% directo al salario. El salario del profesorado mexicano inicia en el tabulador apenas por arriba del salario mínimo nacional.
El impacto real se encuentra en el aumento al salario, no a las prestaciones; las prestaciones son importantes, pero es el salario base el que sirve para calcular aguinaldos, primas vacacionales, retiros y demás.
Si se toma la inflación como referencia, se tiene que en enero de 2026, el INEGI reporta una inflación del 3.79%, es decir, el aumento no hace más que mantener el salario al mismo nivel del año pasado, pues lo que se aumente, se disuelve y pierde valor a partir de la inflación. La pregunta es dónde está el beneficio y la recuperación del salario.
Este aumento salarial, al igual que la falta de cumplimiento de la eliminación de cuentas individuales para retornar a las jubilaciones “tradicionales”, son una traición al magisterio mexicano.
El ingreso del profesorado mexicano lo mantiene en la línea de riesgo de pobreza, no permite vivir dignamente de la vocación; se necesitaría trabajar dobles jornadas –10 horas de trabajo–, arriesgar capital al abrir un negocio o generar otros ingresos para vivir dignamente o, en su caso, esperar vivir muchos años con disciplina, ahorro y sacrificios para después de varias décadas lograr un nivel de vida que cuesta trabajo sostener y que en cualquier momento desaparece.
El escenario actual donde se desenvuelve la práctica docente es adverso y propiciado por el mismo Estado mexicano que lo ha puesto en estado de indefensión; a eso sumarle los raquíticos aumentos salariales y las condiciones de retiro con cuentas individuales. Se tiene un panorama de explotación y sojuzgamiento del magisterio mexicano por parte del Estado mexicano en complicidad de las Secretarías de Educación en los estados y el sindicato –oficial–.
¿Será que quieren mantener al magisterio “a salto de mata” para neutralizar su accionar intelectual y revolucionario? Preocupado en sobrevivir y ocupado en mantenerse activo cumpliendo con exigencias de la Secretaría de Educación Pública para mantener un trabajo que le permite realizar su vocación, pero en condiciones inhumanas, donde el sindicato que debería defenderlo es quien se ha vuelto cómplice de todo este entramado.

*Profesor-investigador de la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad 113 de León, Gto. cespadas1812@gmail.com

Comments
  • Maria Catalina González Pérez
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    Maestro, con desilusión y tristeza, podemos advertir que la educación no es una prioridad para esta administración. Llegué a pensar que si lo iba a ser, pero el nombramiento de Mario Delgado me dejó calro que no. En tanto seguimos con las condiciones que usted señala claramente en su artículo. Saludos.

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