5 de junio, formación, república y jubilaciones

 In Carlos Arturo

Carlos Arturo Espadas Interián*

Se suspenden las clases antes de lo previsto; fue la instrucción federal; sin embargo, diversas fuerzas se activaron para cuestionar la decisión. Mover fechas en el calendario escolar implica adecuar variables que no siempre son fáciles. La primera inquietud de muchas familias fue: ¿Qué hago si termina antes el ciclo escolar? Desde familias donde trabajan todos los integrantes, incluso dobles turnos para sobrevivir, hasta aquellas que planifican con tiempo las actividades para hijos e hijas y muchas familias con preocupaciones diversas.
Lo que motivó esta decisión: calor y mundial, fueron los planteamientos oficiales. El calor no se ha sentido como otros años; por ejemplo, uno de los lugares citados por el secretario de Educación Federal fue una región del estado de Tabasco; en Tabasco se ha llegado a más de 48 °C con sensaciones térmicas arriba de 50 °C y ahora aún no es el caso. El mundial… el cambio de calendario pareció apresurado, cuando el mundial se ha estado planeando con tiempo y pudo preverse con la misma temporalidad. Por mencionar únicamente dos situaciones que son del dominio público.
Hay algunas cuestiones fundamentales que no se han mencionado desde los discursos “oficiales”:

1. No se cuestiona con tanta fuerza ni responde tan rápido –desde las estructuras del Estado, principalmente, que no son las únicas– cuando se trata de variables que impactan en la formación del estudiantado y profesorado dentro del Sistema Educativo Nacional (SEN), en aspectos que son fundamentales para la soberanía, desarrollo económico, político, social y cultural de nuestro país, quizá porque no son evidentes y por tanto no se perciben rápida, fácil e incuestionablemente, como una fecha.
2. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) –sindicato disidente del magisterio mexicano– anunció fuertes movilizaciones que impactarán en la realización del mundial; algunas de sus demandas: cumplir promesas de campaña del ahora expresidente Obrador y de la presidenta Sheinbaum, relacionadas con aumento salarial real y eliminar cuentas individuales para el magisterio, con ello mejorar condiciones de vida del profesorado mexicano, activo y “jubilado”.
3. Algunos estados, al ser consultados del cambio de fecha, se opusieron; la pregunta será: ¿se consultó al sector magisterial? Cuando inició la Secretaría de Educación Pública (SEP), se realizaban consultas amplias, no sólo al magisterio, también a padres de familia; actualmente hay tecnología que facilitaría una consulta nacional antes de una decisión que pudiera ser crítica, ¿están los medios, pero no la voluntad?
4. Hay un problema añejo en nuestro país, en educación; el espíritu republicano se viola todos los días. En educación, a partir de presiones, hay cambios: incorporación de contenidos estatales, posibilidad de adecuaciones curriculares, calendarios que se flexibilizan a partir de tradiciones culturales-condiciones de cada estado y demás, pero quien dirige y controla férreamente el SEN –incluye sostenimiento público y privado– es la SEP; las modificaciones aún no reflejan el federalismo.

El SEN debe considerar cambiar para escuchar realmente a la base: pueblo, estudiantes, magisterio. No debe responder nuestro sistema educativo al centralismo ni a tendencias extranjeras que resultan en detrimento de la educación y nuestro país.
Nuestro país es Estados Unidos Mexicanos y es la República Mexicana; es tiempo de que cada estado genere su propio sistema educativo. Sin embargo, el panorama es crítico; cada vez se busca por distintos medios mantener el centralismo. Por ejemplo, se formó el Tecnológico Nacional de México, que aglutina y controla instituciones que anteriormente tenían otro margen de maniobra; se busca certificar, acreditar y exámenes CENEVAL… También se tienen diseños curriculares y programas federales, libros de texto “igual” para todo el país, una estructura de control… Con ello se estandariza y controla la educación.
Viendo con calma, esta medida de ajuste al calendario, entre otros aspectos, pareciera una medida política para desarticular de forma indirecta, velada y oculta el movimiento magisterial mexicano que lucha por mejores condiciones laborales y de “retiro”.

*Profesor–investigador de la Universidad Pedagógica Nacional, Unidad 113 de León, Gto. cespadas1812@gmail.com

Leave a Comment

Start typing and press Enter to search