De calendarios y debates

 In Jaime Navarro Saras

Jaime Navarro Saras*

Las escuelas son territorio de aprendizaje,
no de resguardo de niñas y niños por conveniencia del mercado.
Mario Martín Delgado Carrillo
Secretario de Educación Pública

Para el gobierno del estado de Jalisco es prioridad en todo momento
el bienestar y el desarrollo integral de niños y niñas.
Juan Carlos Flores Miramontes
Secretario de Educación Jalisco

No cabe duda de que las autoridades de gobierno, una vez que toman una decisión, se ven inmiscuidas en cuestionamientos y críticas; antaño los recibían de la población y la oleada de cuestionadores avalados por sus filias y fobias con el gobierno en turno.
Lo sucedido la semana pasada con el famoso grupo denominado CONAEDU (Consejo Nacional de Autoridades Educativas), que se compone de las 32 secretarías de Educación de los estados más el secretario de Educación Pública, es de llamar la atención, ya que, de una manera u otra, se había logrado un consenso unánime para recortar el calendario escolar vigente el pasado jueves 7 de mayo.
No habían pasado unas horas cuando no sólo había un descontento por la población, principalmente los padres de familia, ya que 3 meses sin que niños, niñas y adolescentes pisaran una escuela de educación básica era una exageración, ya que el tema era: ¿Quién cuidará de ellos?
La nota y el protagonismo se los llevaron los gobiernos de Jalisco, Nuevo León, Guanajuato y Aguascalientes, quienes no sólo cuestionaron el hecho, sino que anunciaron que no respetarían lo que horas antes habían votado en el CONAEDU.
En el caso de Jalisco, tanto el secretario de Educación Flores Miramontes como el gobernador Lemus se dieron todo el tiempo del mundo para enviar comunicados, declaraciones y entrevistas de que no acatarían la medida, ya que Jalisco tenía su propia dinámica, la cual ya estaba publicada en el Periódico Oficial y que, en síntesis, iban a terminar las clases con alumnos el 30 de junio, además de que los días que hubiera partidos en el Estadio Akron no habría clases presenciales en la zona metropolitana; estas serían a distancia.
Ante tanta incertidumbre y una vez que salieron todos los demonios y controversias del hecho (lamentable para unos, principalmente las escuelas privadas, y de felicidad para otros, estudiantes y maestros), tuvo que salir la presidenta, Claudia Sheinbaum, a pedir la reflexión y volver a modificar el acuerdo.
El CONAEDU fue convocado para el día de ayer (lunes 11) para volver a ver el tema; de lo más rescatable es la declaración del secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, al afirmar que después del día 15 de junio básicamente son días muertos para la escuela, ya que, al no haber intención, se pierde cualquier propósito educativo que se quiera desarrollar (lo cual, y para seguir en el protagonismo, el secretario de Educación de Jalisco ha declarado no estar de acuerdo con ello). El resultado de la reunión terminó por acordar que el calendario escolar vigente se respetará cabalmente y que los estados, de acuerdo a sus actividades (en el caso del Mundial de Futbol), la cuestión climática y cosas por el estilo, harán los ajustes que consideren necesarios.
El tema del calendario escolar sí es un asunto que deberá revisarse a fondo, y más ahora que la Suprema Corte de Justicia prohibió la reprobación de estudiantes de educación por faltas o bajas calificaciones, asegurando que la calificación mínima será de 6, lo cual asegura la permanencia escolar para combatir la desigualdad.
Un calendario que exige de 185 a 200 días es criminal; quienes viven el día a día en las escuelas lo saben, y no es un problema de más o menos aprendizajes, es un tema que tiene que ver con flexibilidad, en que la escuela se vea como un espacio que genere confort y bienestar. Los recuentos dan evidencia de que ninguna escuela cumple los 185 días de clases efectivas, tampoco los alumnos. Las escuelas privadas (que tanto presionaron para que no se terminaran las clases el 5 de junio) son las que menos pueden hablar del cumplimiento del calendario; en éstas hay una asistencia promedio diario del 90% de estudiantes. Más allá de las vacaciones fijas (Navidad, Semana Santa y verano), son muy comunes sus inasistencias al inicio, a medio ciclo y al final del calendario para no asistir a las escuelas para tomar vacaciones con sus padres, pero en fin, así las cosas.
Lo sucedido en estos días sólo nos dice algo: en materia educativa, nuestras autoridades se van de ocurrencia en ocurrencia, no respetan lo que está establecido y toman de rehenes a los niños, niñas y adolescentes para justificar las decisiones que toman, lo mismo tomando como bandera la Nueva Escuela Mexicana en la SEP o, como en el caso de Jalisco, lo que fue Recrea y hoy Apprende al estilo Jalisco, pero que al final del día todo queda en el discurso, ya que no logran subir los índices de aprendizajes y que mañana, tarde y noche los resultados de la prueba Pisa nos los echan en cara.

*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavas@hotmail.com

Comments
  • Griselda Gómez de la Torre
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    Saludos Mtro. Jaime, entre incertidumbres y jaloneos políticos, como siempre la educación como botín de intereses.
    Quedan de lado los principios filosóficos que dan sustento y rumbo al horizonte educativo, nuevamente la educación como debate político.

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