CoIPE 2: Co-construcción de conocimiento
Adriana Piedad García Herrera*
El pasado jueves 26 de marzo, la Benemérita y Centenaria Escuela Normal de Jalisco fue la institución anfitriona de la segunda reunión de los Colegiados de Investigación por la Educación (CoIPE), cuya conducción estuvo a cargo de la Subsecretaría de Formación y Atención al Magisterio de la Secretaría de Educación Jalisco. Con una propuesta de co-construcción de conocimiento fueron convocados, mediante correo electrónico, los integrantes de los 44 CoIPE registrados.
En la conformación de los CoIPE se han invitado nuevas voces en la investigación educativa en Jalisco, así como investigadores consolidados de larga trayectoria. Quizá con la idea de conformar nuevos cuadros para el reemplazo generacional y el pase de la estafeta, se invita al diálogo “tejiendo voces”. Esta segunda reunión, al igual que la primera, rompe con los esquemas tradicionales de un ponente experto expositor. Aquí la voz es de todos con un modelo dialógico con enfoque horizontal.
Los CoIPE le apuestan al trabajo colectivo de investigadores con diversas trayectorias, distintos intereses, diferentes instituciones, pero con metas comunes. Los proyectos vinculan a los investigadores y las instituciones con las necesidades de investigación de la Secretaría, de tal forma que los CoIPE se convierten en sus ojos y sus oídos. En los 44 proyectos registrados, 39 por institución y 5 interinstitucionales, en los que se suman 204 investigadores, se identifican intereses y preguntas de investigación de los colectivos, pero con una mirada analítica se detecta el pulso de la educación a distintas escalas.
Preguntas relacionadas con la NEM y los retos que impone a las instituciones de formación docente. Preguntas relacionadas con el ámbito curricular del plan 2022 de las Licenciaturas para la formación de maestras y maestros, estructurado por asignaturas, y la organización curricular de la NEM. Preguntas relacionadas con las prácticas de formación en educación básica y el “desencuentro” con las instituciones formadoras de docentes. Preguntas acerca de las distintas interpretaciones y prácticas relacionadas con los “proyectos integradores”. Preguntas con un interés teórico que parte del análisis de distintos escenarios de formación. Colectivos que se preguntan qué ha pasado con los egresados de su institución, y otras tantas más.
En esta reunión de trabajo colectivo se ven todavía dos vías de preocupación y análisis que en algún momento lograrán juntarse; me explico. Los CoIPE están más preocupados por resolver problemas prácticos de la docencia; por su parte, la estructura organizativa, desde la perspectiva de evaluación y seguimiento socializada por medio de un cuadernillo entregado a cada uno de los participantes, está más preocupada en recuperar los procesos de aprendizaje colectivo, que se reflejan en los criterios de evaluación y seguimiento. Hay que darle tiempo al tiempo para que ambos proyectos avancen, pero sí es necesaria una estrategia más cercana y constante de co-construcción y diálogo que facilite y oriente el acercamiento de ambos colectivos.
No es suficiente con dialogar; el rigor metodológico de la investigación tiene que ser un elemento clave para la construcción de conocimiento y a veces pareciera que se avanza solo narrando, documentando lo dicho y haciendo un análisis posterior, una idea errónea de co-construcción. Esperamos participar en reuniones posteriores en las que se apliquen los instrumentos de evaluación y seguimiento establecidos en la propuesta y socializados en el cuadernillo, a saber: sesiones de retroalimentación cíclica, análisis de casos de vinculación, entrevistas semiestructuradas, seminarios de reflexión crítica y análisis de productos de investigación co-creados.
Cuando se habla de trabajo colectivo, me gusta pensar en los grupos musicales, bandas o conjuntos, como les llamábamos antes. En estas agrupaciones, todos y cada uno de los integrantes aportan a la lírica y a la ejecución de la melodía. No solo es el de la letra; cada instrumento musical y cada una de las voces van configurando un todo armónico en el que nadie puede “hacerse pato”, no solo porque es evidente a la vista, sino porque una sola ausencia desentona el todo. Los diversos talentos se conjugan y la banda se junta precisamente como un rompecabezas en el que nada sobra y nada falta. Ya llegará el momento en que los CoIPE funcionen como un todo integrado por sus distintas partes imprescindibles.
Enhorabuena por esta segunda reunión.
*Doctora en Educación, docente-investigadora de la Benemérita y Centenaria Escuela Normal de Jalisco. adrianapiedad.garcia@bycenj.edu.mx