Y la eliminación de los clubes, ¿para cuándo?

 en Graciela Soto

Graciela Soto Martínez*

El Modelo Educativo para la Educación Obligatoria (2017) tardó en llegar, se implementó en el último trayecto del Gobierno de Enrique Peña Nieto y aun no se sabe la suerte que va a correr este planteamiento curricular, si se va a desechar o se le van a realizar mejoras, este modelo tuvo un apartado de autonomía curricular que fue el componente novedoso; esta propuesta buscó favorecer la inclusión, atender las necesidades e intereses de los alumnos y empoderar a la escuela para que tomara decisiones en el plano curricular, y con un cuestionario diagnóstico se llenó lo que se denominó la cédula de madurez institucional, con ello se pretendió conocer el grado de autonomía de la escuela, para determinar los ámbitos que era capaz de atender y así cada escuela determinó su oferta de acuerdo a lo que consideró conveniente y factible según sus posibilidades y recursos.
Los clubes fueron la propuesta de la reforma para lograr la autonomía curricular, se observó poca claridad en los lineamientos, en su parte operativa presentó innumerables contradicciones. Se señaló en el documento rector que para el buen desarrollo de este componente las comunidades escolares contarían con más apoyo, recursos y acompañamiento, situación que no sucedió. Hasta ahora no se tiene conocimiento de que hayan llegado recursos a las escuelas para apoyar los clubes o la autonomía curricular. Existió el planteamiento de instituciones públicas y privadas que podrían ofertar sus servicios con un costo, que se debían autorizar o validar su propuestas para que cumplieran con los requisitos y que la escuela podría solicitar o contratar el servicio de estos oferentes, esto generó desconfianza ya que con ello se promovían los servicios de empresas privadas y el comercio educativo, sin embargo, la carencia de recursos económicos (en la mayoría de las escuelas) hizo que no se considerara la oferta externa.
Una interrogante fue: ¿por qué plantear una propuesta educativa en términos de “Club”?, el significado que aporta la real academia española sobre la palabra club es: “sociedad fundada por un grupo de personas con intereses comunes y dedicada a las actividades de distinta especie, principalmente recreativas, deportivas y culturales”, en el ámbito social se conocen diferentes clubes, los hay de diferentes tipos, algunos que fomentan la cultura, el deporte y otros meramente accesorios, o con fines comerciales para los que tienen recursos, para los que pueden destinar tiempo y dinero para pertenecer a tal o cual club a cambio de servicios o entretenimiento, pero no hay una relación estrecha entre lo educativo y los clubes desde lo metodológico, donde se tenga como eje la formación y el desarrollo de los alumnos, en todo caso existen otras propuestas como las del taller o proyectos que están fundamentadas en el constructivismo y en la pedagogía operatoria que promueven la autonomía en los participantes.
¿Qué ha sucedido con la implementación de los clubes?, ¿cuáles son los aprendizajes que se han promovido con este componente?, estas interrogantes se responden de forma distinta, depende de la escuela y el colectivo docente, cada uno podrá hablar de su propia experiencia, y hacer la defensa desde la forma en que le tocó vivir esta posición o imposición curricular. Por ahora el avance con el nuevo gobierno fue la iniciativa dentro de la descarga administrativa, quitar el registro de evaluación de los clubes, pero de su eliminación o continuidad no se cuenta con información oficial.
Se han compartido experiencias de escuelas que han realizado clubes de ajedrez, música, pintura, matemáticas, lectura, danza, yoga, cocina, reciclaje, entre otras propuestas, las cuales están generando aprendizajes con los alumnos, desarrollando una habilidad o destreza específica, entre los factores de éxito señalados es que han involucrado a docentes expertos en un área, han contado con apoyo de recursos de la asociación de padres de familia o de instituciones externas, les ha favorecido la organización directiva, así como el trabajo en equipo, todo esto es digno de reconocerse. En estas escuelas se ha mencionado que se han logrado diversos aprendizajes, tanto en lo académico como en lo socioemocional, por ello se considera que estas excelentes iniciativas no deben estar supeditadas a la realización de un club, requieren ser desarrolladas desde el currículo e integradas a una asignatura, campo de formación o área de desarrollo, desde esta parte se pueden planear y evaluar para que cobren importancia y relevancia.
Sin embargo, no es el caso de otras escuelas que están padeciendo los clubes, existen tiempos muertos en los momentos que los alumnos se trasladan al espacio designado, no hay calidad en la propuesta que se diseñó y se está operando, las docentes o coordinadoras no tienen preparación específica para atender el club, las actividades no son formativas, hay carencia de materiales específicos, además han representado una carga para el docente que aparte de su grupo tiene que atender esto otro espacio.
Nos podemos preguntar si la puesta en marcha de los clubes ha sido realmente autonomía curricular con atención a la diversidad, si no han generado más brecha de desigualdad entre las escuelas que si pueden ofrecer alternativas de desarrollo con sus propuestas y las que no han podido hacerlo debido a su contexto, recursos, capacidades etcétera.
Torres Hernández (2018, 5) menciona que la autonomía curricular implica autonomía profesional del docente, que hay que hacer referencia al contexto laboral, institucional y social en el que realiza su trabajo, que sin las condiciones adecuadas el discurso sobre la autonomía sólo puede cumplir dos funciones: es un mensaje de resistencia, de denuncia sobre las carencias para un trabajo digno y con posibilidades de ser realmente educativo, o es una trampa para el profesorado, para hacerle creer que posee las condiciones adecuadas de trabajo y que ahora el problema es sólo suyo (RED/ Mayo-agosto, 2018).
Estamos ante la expectativa de los cambios que ya se avizoran, por ello se requiere hacer la evaluación de este planteamiento, del Nuevo Modelo Educativo para la Educación Obligatoria y de su componente de autonomía curricular, recuperemos pues la esencia y los fines de la educación, estamos ante nuevas oportunidades y como lo plantea Piaget (1989): la meta de la educación es formar individuos capaces de autonomía intelectual y moral, que respeten, con reciprocidad, la autonomía del prójimo.

*Doctora en Educación. Jefa de Sector de Educación Preescolar en la SEJ. grace-soto@supervisores.sej.gob.mx

  • Eduardo Zavala Hernández
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    Excelente disertación, es importante manifestar los aciertos, errores y obstáculos en la implementación del “Nuevo Modelo”, que habrá de ser evaluado en sus componentes de operatividad: pertinencia, eficacia, eficiencia y democracia (entendida como igualdad de acceso a beneficios). Reciban mi reconocimiento Mtra Graciela Soto y Revista Educarnos.

  • Adelaido Azpeitia
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    Sin duda alguna, cada uno habla según le va en la feria…
    Si bien es cierto, el marco de la autonomía curricular generó una inciten la puesta de actividades académicas y administrativas; generó también una vicisitud en el sentido del compromiso y ética de los docentes.
    Para algunos estableció un ámbito de confusye incertidumbre ante la falta de lineamientos específicos. Tomarse muy a pecho “La autonomía” y las tendencias en cada escuela, ampliaban un abanico de oportunidades y un sinnúmero de confusiones.
    Pero si bien, la oportunidad centrada en las necesidades académicas potenciadas en las cualidades de los docentes de cada escuela, pudieron y pueden ser un gran detonante holistico que permee en el perfil de egreso de los Chichén la educación básica.
    Un abrazo cordial.

  • Juan Manuel
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    Lo peor que podemos hacer ante la incertidumbre, es justificar la toma de decisiones sin exigir un estudio de la pertinencia social de los programas educativos como ya ocurre en la educación superior.
    Doctora, cree usted que debería existir un modelo de evaluación para la pertinencia de los clubes de autonomía curricular. De tal manera que los CTE puedan ofertar clubes o talleres pertinentes al contexto de sus alumnos?

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