Salvar la inteligencia

 en Rubén Zatarain

Rubén Zatarain Mendoza*

En este final del ciclo escolar 2019-2020, fase de conclusión adelantada. Como antes de la Ley General de Educación de 1993, se emitirá el dictamen de acreditación de grados y ciclos de educación básica en el mes de junio.
Los profesores entran en proceso de evaluación a distancia de aprendizajes esenciales sustentados en la carpeta de experiencias del tercer trimestre o si es el caso, en el promedio de los dos trimestres iniciales.
El ciclo en conjunto y sus instrumentos de planeación Programa Escolar de Mejora Continua y del Plan Individual de Trabajo, impactado en un tercio del tiempo de trabajo en aula por la pandemia multirreferida, ha sido tema de reflexión en la última sesión del CTE del 5 de junio, realizada de manera virtual a través de distintas plataformas y en menor número de casos de manera presencial.
Proyectos, visitas domiciliarias, tutorías personalizadas, buzón de escuela y distintas concepciones de la carpeta de experiencias, forman parte del proceso de estos días en que desde el 8 de junio se ha habilitado la plataforma DGAIRE para el registro de calificaciones y la consecuente emisión de boletas y certificados.
Debatir un poco sobre acreditación y credencialización parece secundario cuando el imperativo tiene rostro humano y proyecto de futuro.
Salvar el ciclo escolar a través de la educación a distancia y con una agenda curricular flexible alrededor de los aprendizajes esenciales ha sido una medida acertada.
Las niñas, los niños y los adolescentes son el centro del proceso educativo y para efectos de acreditación recorrer dos tercios del camino parece suficiente. Para efectos formativos el tiempo robado por el covid-19 será en algunos casos irrecuperable.
Así las cosas en el tema escolar.
Más allá del proyecto educativo Recrea y la construcción de comunidades de aprendizaje impulsadas por la actual administración estatal, la inconformidad creció y la gobernabilidad entra en arenas movedizas desde la manifestación convocada por redes sociales en el centro de Guadalajara la tarde del 4 de junio.
Desde entonces, las marchas en las calles han tenido continuidad y se han extendido a algunas ciudades del país.
Jalisco se convirtió en tema político nacional el fin de semana, las voces desde distintos coros tomaron tribuna en la prensa y en medios electrónicos. Ayer el tema en redes fue un espectacular de caperucita roja promovido según el sentir, por la derecha y por el desvelado B.O.A. (Bloque Opositor Amplio).
Jalisco vive un entorno de inquietud política y de manifestación de inconformidad social sobre el que hay que extender el análisis y seguramente, de manera gradual asimilar las consecuencias.
La movilización social con participación activa de los jóvenes estudiantes a favor de la justicia y contra el autoritarismo se une a la coyuntura de clamor mundial contra el racismo, grita en voz en cuello auténticos rezagos, peligrosas omisiones.
El caso irreparable de Giovanni Lopez, acontecido en el municipio de Ixtlahuacán de los Membrillos es revelador de los sentimientos de un buen número de jaliscienses y hoy se ha convertido en tema nacional e internacional.
Hacer gobierno y hacer ciudadanía son temas de formación histórico-cívica extraescolar.
Hay muchas lecciones por aprender de este momento en el que se desatan algunas fuerzas políticas y se tensa la gobernabilidad.
Las luces del conocimiento sobre la intensidad del malestar social son limitadas. Cada manifestación, cada marcha y consigna son apenas la punta del profundo iceberg del descontento, de los mantos freáticos contaminados de la impartición de justicia, del fracturado estado de derecho.
Es claro que el tramo de gobierno que le resta a la actual administración estatal no será fácil de recorrer.
Nunca serán iguales la política sanitaria y las normas establecidas para salvaguardar la salud pública; la gestión eficaz del sector educativo que se cimbra a nivel de principios.
Se espera también un reordenamiento en el sistema de impartición de justicia y la capacitación de las fuerzas policíacas, se espera que los servicios de juzgados y tribunales retomen normalidad y se consideren actividades esenciales.
Todos esperamos luces sobre la opacidad en la que deviene la práctica legal.
Nunca más la coerción y la cárcel como medios de convencimiento del quédate en casa.
El principio pedagógico de la educación de la infancia y la juventud, extensivo a la educación de las masas, es el convencimiento y la razón.
Desde la génesis de la escuela nueva a principios del siglo XX se han construido ideas pedagógicas que en términos generales han proscrito el castigo como medio formativo.
Nunca más “la letra con sangre entra”, nunca más la educación de las masas con la amenaza del castigo y la pérdida de su libertad, nunca más detenciones arbitrarias a favor de un nebuloso y poco confiable discurso de “salvar vidas” con cubrebocas.
El medio de construir civilización, de construir humanidad, de construir convivencia social en la cultura de la paz y los derechos humanos, siempre será educar la sociedad de minoría de edad con proyección de futuro; pero también educar a la sociedad con mayoría de edad con visión de presente, para que contribuya a la salud del tejido social, para que en conjunto sociedad y gobierno hagan factible la paz social tan imprescindible como marco educador.
El derecho a manifestación no riñe con la paz. La manifestación como medio de encubrimiento de la violencia y la anarquía no es la vía de construcción de soluciones.
Ni el exceso y la impunidad en el anonimato de las masas, ni el exceso ni la arbitrariedad por una autoridad que ha de ser incansable en el diálogo y en la arquitectura de las soluciones.
Salvar la inteligencia y la prudencia de los gobernados.
Salvar la inteligencia de los gobernantes y velar por la fuerza de las instituciones para garantizar gobernabilidad a favor de la gente.
Mariano Otero desde la inmovilidad de su monumento en la rotonda de los jaliscienses ilustres ha visto pasar el furor de los pasos de los manifestantes, los gritos desesperados que claman justicia y vaya que el sabía del tema jurídico desde su posición como liberal moderado; desde su formación inconclusa y aportaciones detenidas por su temprana muerte; era evidente que aun desde la logia, sabía de temas de derecho constitucional, juicio de amparo y garantías constitucionales.
Desde la comodidad de una oficina y con la impunidad de un Twitter, el jalisciense ilustre, fue invocado por el ingeniero industrial Enrique Krauze, vocero televiso de Clio en licitación de intereses ajenos a la academia. Para algunos escasamente divulgador de la historia y en una clara alusión a la visión conservadora alamanista del proyecto de nación.
Otero también es empresa y vive en el edificio del Congreso del Estado y quiero suponer que con todo y mudanza neoliberal, mora ahora también en ciudad judicial como idea inspiradora que corresponde a la sociedad materializar.
Leamos un poco sobre historia del estado en el siglo XIX y valoremos con objetividad el aporte de Otero a la reflexión jurídica en este momento crucial de la vida de Jalisco.
Para ello dos tesis apenas iniciales del apasionado tema político y del apasionante tema del estado de derecho:

● La ley como conveniente a la sociedad, la ley como objeto de respeto y amor de los ciudadanos: “La primera condición de vida de las leyes fundamentales, después de su conveniencia, es el amor y la veneración del pueblo”.
● La ley y el actuar de los garantes de su aplicación como principio de gobernabilidad: “Lo que hacen los jueces es de una gran importancia, no sólo para las partes implicadas en el proceso sino también, particularmente en el Derecho Constitucional, para la gobernabilidad de la nación”.

En un marco de emergencia de salud pública, gobernantes y gobernados estamos ante un hito de la dinámica social e histórica de la entidad.
Mientras tanto, sigamos construyendo paz social y pongamos por delante la formación de las inteligencias de los educandos.

*Doctor en educación. Profesor normalista de educación básica. zatarainr@hotmail.com

Comentarios
  • Griselda Gómez
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    Gran legado de Mariano Otero quien junto a Manuel Crescencio Rejón fueron los creadores del llamado juicio de amparo, acción judicial por medio de la cual una persona puede defender sus derechos. Salvar la inteligencia y salvar el corazón que es ahí donde se acuñan los sueños, la esperanza. Lecciones de vida para nuestra sociedad, es importaste no olvidar la máxima que versa : “Vox Populi, Vox Dei”
    Viene a mi mente la frase : “Nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho” Benito Pablo Juárez García

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