Re-pensar la formación de docentes y de otros agentes educativos

 en Miguel Ángel Pérez Reynoso

Miguel Ángel Pérez Reynoso*

La formación docente y de otros agentes educativos puede decirse que es la columna vertebral del funcionamiento del sistema, sin embargo, el subsistema de formación paradójicamente es el más resistente a las innovaciones y el más atrasado de todo el sistema educativo nacional. Dichas resistencias no son gratuitas, ni casuales, su trazo obedece a que detrás del sistema de formación se juegan infinidad de intereses sindicales, económicos, inclusive políticos. El SNTE es en este subsistema en donde tiene bien afilados y encajados sus colmillos; les interesa sobre manera garantizar el control corporativo de los nuevos docentes que se incorporan al sistema.
También el atraso del subsistema de formación de docentes en nuestro país obedece a la poca disposición gubernamental, los pocos expertos en el campo de la formación han corrido por un carril muy distante del espacio en donde se toman decisiones y se operan las propuestas. Mientras que el sistema educativo nacional está exigido desde adentro y desde afuera a innovarse y mejorar su funcionamiento, es el componente de la formación el sistema nervioso del mismo, pero tenemos rezagos ancestrales, el modelo educativo de la formación sigue operando con las propuestas provenientes del siglo XIX, como el hecho de mantener a las escuelas Normales como el único recurso para formar docentes, a partir de terminar reproduciendo esquemas monopólicos en las prácticas de formación.
El sistema de formación docente está especialmente necesitado de propuestas frescas, basadas en la innovación y la racionalidad del cambio para mejorar su funcionamiento, pero dichas propuestas no podrán avanzar si no existe la garantía de una disposición verdaderamente institucional para lograrlo.
Planteo tres ideas sencillas, las cuales tienen el interés especial de contribuir en una mejora verdadera del subsistema de formación docente en nuestro país.

1. Modificar sustancialmente las estructuras, organización y funcionamiento de las escuelas Normales para convertirlas en espacios verdaderos de educación superior que permitan la producción y circulación de ideas pedagógicas y que se transformen en el motor de las innovaciones y pilotajes pedagógicos cuya vida cotidiana se viva de manera abierta de cara a la sociedad.
2. Dirigir la atención a la formación de los formadores, sujetos que han evadido los distintos requerimientos de formación y profesionalización. Los formadores de formadores no sólo deben de estudiar permanentemente lo relativo a la sustancia de su tarea, sino también, pensar constantemente la tarea de la formación, ser capaces de sistematizar la práctica, de vincularse con las innovaciones, de crear, experimentar, incursionar en nuevos escenarios de formación permanentemente. Todo ello requiere una construcción colectiva que implique la conformación de grupos de trabajo colegiados.
3. Las escuelas Normales como centros de formación de docentes deberán entenderse como un libro abierto, en donde se pueda escribir y se reescriba permanente. Para ello el sistema requiere la construcción de un modelo potente y claro, que se integre de elementos normativos, teóricos, metodológicos y que a su vez sea lo suficientemente flexible para que se haga y se rehaga de acuerdo a contextos específicos, debido a la geografía, a la cultura y a las exigencias específicas de cada entorno, de cada lugar de la república.

Cuando decimos que necesitamos re-pensar las tareas de formación docente y de otros agentes educativos, queremos decir que debemos buscar el fondo del problema y desde ahí comenzar a ensayar soluciones, que no sean para siempre. Se necesita que a la formación se le brinde la seriedad de la que se anuncia en los discursos retóricos de políticos y dirigentes sindicales. Se trata de re-pensar la tarea de formación para pensar mejor y de mejorar la manera de cómo está organizado el sistema educativo nacional.

*Doctor en educación. Profesor–investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. mipreynoso@yahoo.com.mx

  • Arturo Guerrero Soto
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    Totalmente de acuerdo con su perspectiva, aparte de lo corrupto sindical, algo pasa por la mente de los docentes formadores que no les permite ver claro, siguen encerrados en sus obsoletas Normales, pensando que son verdaderos formadores con conocimientos anquilosados. Necesitamos despertar de su sueño a las normales, ya hay una nueva generación que esta intentando hacer algo por mejorar. Gracias por su comentario, un abrazo

  • Edna
    Responder

    El sector Educativo requiere ir a la vanguardia en todo momento. Por supuesto los docentes abiertos al cambio y crecimiento, investigadores, innovadores,etc.

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