Radiografía del sistema educativo estatal en el seno de la SEJ
Miguel Ángel Pérez Reynoso*
Sería bueno hacer una consulta a través de una encuesta seria de satisfacción tanto de las y los trabajadores de la educación aglutinados en el seno de la SEJ, así como de los usuarios externos: padres y madres de familia, estudiantes de todos los niveles educativos y más agentes sociales y educativos, para conocer la percepción que tienen acerca del sistema de educación en el estado de Jalisco.
Es digno reconocer que poco se ha hablado de este tema; lo planteo a modo de interrogante: ¿Cómo resultaría a partir de la realización de una radiografía institucional lo que pudiera proyectarse de lo que es actualmente la Secretaría de Educación Jalisco?
En términos clínicos, una radiografía es una placa o una imagen que se mira a profundidad después de una toma con un aparato externo que permite penetrar en sus partes más íntimas, más cercanas y minuciosas. La radiografía no es la realidad, es una forma de retratarla. Es el conocimiento a profundidad de un organismo, un sistema o un órgano desde dentro.
Pregunto: ¿Qué resultaría si realizamos una radiografía institucional de la Secretaría de Educación Jalisco? Debido a que el ejercicio es prácticamente imposible de hacerse en muchos aspectos, sólo aventuro algunos juicios a modo de HIPÓTESIS o de aproximaciones a la toma de dicha “placa” en movimiento:
Todas ellas son anticipaciones conceptuales que están por verificarse y al final aporto un sólo hallazgo o una afirmación categórica.
1. Comienzo diciendo que en el seno de la SEJ se busca, por encima de todo, cuidar la imagen, sobre todo de la persona que está al frente y que dirige dicha Secretaría. Tal vez no exista un proyecto estratégico, pero en la imagen difundida se da cuenta de que sí existe o como si lo hubiera. Cuidar la imagen significa mostrar una superficie impecable en donde nada pasa, aunque abajo o adentro sucedan infinidad de situaciones turbulentas.
2. La SEJ es un organismo complejo, el cual está estructurado o articulado de manera vertical y hasta cierto punto autoritaria. Desde arriba se decide todo o casi todo, se dan órdenes y la diferencia de lo que sucede abajo es que ahí se debe acatar, cumplir y disciplinarse ante lo dispuesto en los espacios superiores.
3. En la SEJ se prioriza como elemento más importante la tramitología administrativa, la fluidez de los papeles por encima del impacto de la acción educativa y de los aprendizajes de los escolares; eso sólo importa en la medida en que se traduzca publicitar la imagen de quien dirige.
4. En la SEJ, las maestras y los maestros de todos los niveles educativos son una pieza más del sistema y, a partir de la racionalidad que subyace en el funcionamiento del mismo, no es la pieza más importante. Ahí se cuenta con un aliado sindical que sirve de látigo o de verdugo de quienes no cumplen o no acatan lo que se les encomienda desde arriba.
5. En la SEJ, ligado al punto 1 de este trabajo, nada se politiza aunque todo esté politizado desde un inicio; en ello se ha avanzado a que la sociedad se entere y le dé like a lo que se difunda mediante todo tipo de recursos y estrategias mediáticas.
6. La SEJ en los hechos se integra de distintos grupos y tradiciones; dicha instancia es una confederación de tribus, una amalgama de grupos de interés de distinto origen y con diversa trayectoria y en donde confluyen: la injerencia sindical, la tradición burocrática, los nuevos grupos de reciente aparición que tienen una doble tarea: ser disciplinados en la militancia política partidista a favor de los colores azul y naranja y ser eficientes administrativamente al servicio de lo que el sistema les pide o les ordene.
7. En la SEJ no se permiten las disidencias, ni se permite hacer uso de voces de inconformidad. Como sucedió en algunas escuelas Normales en el cambio de directores o en algunas unidades de la Universidad Pedagógica.
Todo lo anterior son sólo hipótesis de trabajo; nada es verdad, pero tampoco nada es mentira. Habría que pasar de los supuestos a las verificaciones, pensar desde adentro qué tan dispuesta está la propia cúpula dirigente de la SEJ de someterse a un ejercicio de evaluación y pasar por el escáner y generar una radiografía institucional en movimiento de lo que ahí sucede, de lo que la SEJ es a partir de lo que hace y también de lo que deja de hacer.
El hallazgo. El único hallazgo
La Secretaría de Educación del estado de Jalisco en el momento actual es un proyecto que ha sabido capitalizar y aprovecharse del esfuerzo de otros, después de la descentralización educativa de 1989–1992, de las disputas políticas de distintos actores. La SEJ de ahora es una amalgama de muchas fuerzas, las cuales son aglutinadas y hegemonizadas por el responsable de la dependencia.
En otro momento, la SEJ era un espacio envidiable, ya que desde ahí se contaba con un alto nivel de visibilidad política en el ámbito estatal, en el manejo de recursos públicos que fluyen discrecionalmente y que no son auditados o vigilados de manera rigurosa; además, se cuenta con la posibilidad de desplegar los proyectos hacia donde la cúpula dirigente quisiera, ya que no existe una contraparte que vigile o que controle lo que se hace desde adentro de la propia Secretaría.
Después de un conocimiento desde adentro de lo que es o lo que hace la estructura de la SEJ, cabría una pregunta final: ¿hacia dónde se dirige en términos estratégicos el proyecto educativo (y también político) de la actual cúpula dirigente que está al frente de la SEJ?
*Doctor en Educación. Profesor-investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com