¿Quién cuida de nuestros niños?

 en Rafael Lucero Ortiz

Rafael Lucero Ortiz*

En estas fiestas decembrinas signadas por el calendario litúrgico de los cristianos, con la celebración del nacimiento del Dios hecho hombre y que termina con la adoración de los Reyes Magos, el 6 de enero, la familia y en especial las niñas y niños son el centro de toda la época festiva de posadas, piñatas, cantos dulces y regalos. Festividades que opacan la situación deficitaria de los derechos de niñas y niños, que sin ser aguafiestas, porque ya terminan los festejos, quiero poner en el centro los derechos de niñas y niños, con la pregunta: ¿quién cuida de nuestros niños?
En el contexto de estas festividades, la pregunta puede sonar a burla o mofa, cuando todos estamos cuidando de los niños y toda nuestra preocupación gira en torno a ellos, sin embargo, a lo largo del año hay una realidad cotidiana que arroja cifras, para algunos poco creíbles de niños pobres, sin hogar, sin comida, sin vestido, que viven en la calle, en alcantarillas, bajo puentes, en centrales de abasto, centrales camioneras, golpeados, comercializados como objetos sexuales, reclutados por el crimen organizado para su explotación.
Aquí algunas cifras que muestran la indefensión de niñas y niños y la importancia de la pregunta:

Uno: la pobreza de niñas y niños

Según el último censo del INEGI, La mitad de niños y adolescentes viven en pobreza.
De éstos, uno de cada dos vive en pobreza multidimensional y 20% en pobreza extrema, con mínimo 3 carencias.
3.3. millones de niños y adolescentes tienen que trabajar y 4.5 dejan la escuela, por, al menos, alguna carencia.
Según el DIF, 25 mil niños viven en situación de calle.

Esta situación de pobreza, genera al menos, una de cinco condiciones que se traducen en ausencia de derechos: 1 de cada 3 niños menores de 5 años, muere prematuramente por desnutrición; y 22.5% de este mismo rango de edad presenta alguna deficiencia en salud.
El Estado ha resultado insuficiente en la garantía de estos derechos y en la superación de estas condiciones de pobreza infantil y sus implicaciones. Continuaremos el diagnóstico y compartiremos alguna propuesta.

*Maestro en sociología. Analista y consultor independiente. rlucero1951@gmail.com

  • Rosalinda Arredondo Maciel
    Responder

    Felicidades maestro Lucero, con pocas palabras y mucha precisión deja en la mesa un tema del que se habla a diario pero muy pocos hacen algo al respecto. Ojalá el diagnóstico que está realizando sea el punto de partida para generar propuestas prácticas y realizables que se puedan llevar a cabo por pequeños grupos sociales que quieran participar voluntaria pero comprometidamente para llevarlas a cabo. Me apunto si puedo colaborar en algo.

  • Rafael Lucero
    Responder

    Bien venida maestra Rosy, soy un convencido de que todos nuestros males sociales pueden ser menores, si los atendemos a través de comunidades de cuidado, con participación ciudadana y estrategias cuidadas.

Deja un comentario

Escriba su búsqueda y presione ENTER para buscar