¡Que vivan los estudiantes! El regreso del movimiento estudiantil en Jalisco
Miguel Ángel Pérez Reynoso*
Las notas de prensa comienzan a circular nacionalmente: “Estudiantes de la Universidad de Guadalajara se organizan, piden una profunda reforma que los incluya y que garantice mejoras en los centros universitarios”.
Tradicionalmente, el movimiento estudiantil en Jalisco ha servido para que las y los estudiantes se organicen; incluso hubo una época en la década de los 70 y los 80 en que cientos de estudiantes se incorporaron consecuentemente a los movimientos guerrilleros y los movimientos en la lucha por la democracia. Hoy parece que estamos ante una nueva ola en donde los estudiantes de ahora se organizan de manera pacífica con la intención de reivindicar una serie de demandas.
Por otro lado, tenemos que la historia de la Universidad de Guadalajara es la historia de una serie de cacicazgos que se fueron generando en la historia reciente, que el desarrollo de la Federación de Estudiantes de Guadalajara (FEG), el cual un grupo gansteril al servicio de las mafias universitarias logró derrotar con apoyo gubernamental y de grupos de poder, a los brotes de descontento de estudiantes que aspiraban a la democracia, aglutinados en el Frente Estudiantil Revolucionario (FER).
Hoy las condiciones son muy distintas, pero pareciera que en algunos casos la historia se repite:
a) La FEG, debido al desprestigio acumulado, dio lugar al surgimiento de la FEU (Federación de Estudiantes Universitarios); como un aparato de control renovado y con cierta frescura, surgió la FEU. Pero ahí persisten las mismas prácticas autoritarias y excluyentes que practicaban sus antecesores de la FEG. Ahora la dirigencia de dicho organismo se ha visto rebasada por la frescura del nacimiento de un movimiento estudiantil auténtico.
b) Un personaje siniestro, llamado Raúl Padilla, fue prácticamente el líder absoluto del destino de la UdeG; junto con su círculo cercano, él decidía directores de escuela, responsables de departamento, rectores de centros universitarios, dirigentes estudiantiles y sindicales; todo o casi todo se decidía en la casa o en las oficinas del licenciado, junto con el selecto círculo del poder. Su heredero es ahora Ricardo Villanueva, el último rector, ahora subsecretario de Educación Superior por negociación con el gobierno de Claudia Sheinbaum.
c) La actual rectora de la UdeG sostiene el discurso amenazante y excluyente, al decir que la UdeG continuará con el proceso de elegir a los consejeros universitarios de la misma manera que siempre se ha hecho.
d) Es el CGU (Consejo General Universitario), la instancia en donde se toman los grandes acuerdos; los estudiantes en movimiento reclaman mayores espacios ahí y que les permitan incidir en las decisiones estratégicas.
e) Los estudiantes movilizados van creciendo poco a poco; este lunes 22 de septiembre realizarán una marcha y esperemos que llegue a buen puerto. Han tenido algunas manifestaciones como la realizada en las afueras del CUCEI y, paradójicamente, es en esta instancia en donde ha iniciado el movimiento.
f) Se habla de que los estudiantes movilizados están siendo manipulados por viejos dirigentes de la UdeG que fueron desplazados de sus privilegios; puede que esto sea o no verdad; a nadie le consta tal afirmación. Lo cierto es que el reciente movimiento estudiantil en la UdeG va en ascenso; poco a poco hay nuevos contingentes que se suman a la causa de la lucha estudiantil. Los estudiantes han presentado un pliego de demandas, el cual es claro y realista. De la otra parte, las autoridades universitarias deberán abrir el diálogo, sin mediatizarlo y con la finalidad de que las partes queden satisfechas.
g) La movilización estudiantil se está tornando contagiosa; hay estudiantes de otros ámbitos como los normalistas, alumnos de la Universidad Pedagógica e incluso alumnos de universidades privadas, que tienen interés en sumarse al movimiento y hacerlo crecer e incluir demandas sociales.
h) No sabemos qué siga o en qué parará todo esto; lo que sí, es que de nueva cuenta se respira el aire de movilización en la lucha estudiantil por la democracia y de nuevo es vigente aquella vieja canción de Mercedes Sosa: “Que vivan los estudiantes, jardín de las alergias, son aves que no se asustan de animal ni policía […]”.
Los estudiantes movilizados de la Universidad de Guadalajara nos demuestran nuevamente que los cambios vienen desde abajo y son las nuevas juventudes quienes nos comienzan a dar lecciones de democracia.
*Doctor en Educación. Profesor-investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com