¿Qué tanto han cambiado los tiempos?
Luis Christian Velázquez Magallanes*
El lejano año 1968 presentó acontecimientos que marcaron el rumbo de la sociedad moderna. La lectura de realidad de Bob Dylan, en este contexto, siempre se caracterizó por describir lo deseable en un mundo hostil y ruin. En 1964, lanzó una canción memorable, “The times they are a changin'”; el tema se convirtió en una bandera para la defensa de los derechos civiles y para protestar contra los totalitarismos.
El ideal ha sido siempre el mismo, la defensa de la libertad. Y ese ideal siempre se asocia con la juventud porque la rebeldía es una condición intrínseca de lo novel. En cada generación aparece, de forma natural, la necesidad de oponerse y resistirse al orden establecido.
La lucha de los jóvenes en el mundo provocó los siguientes movimientos en la década de los sesentas:
- Protestas estudiantiles: En países como Estados Unidos, Francia y, desde luego, México, los estudiantes protestaron contra las imposiciones del Estado con el objetivo de consolidar valores democráticos e inclusivos.
- Movimientos por los derechos civiles: Martin Luther King Jr. en Estados Unidos consolidó un movimiento para defender los derechos de las minorías y, tras su asesinato en abril de 1968, provocó disturbios en varias ciudades americanas.
- La guerra en Vietnam: La milicia vietnamita a finales de enero ejecutó la ofensiva del Tet y, aunque no lograron revertir la tendencia del conflicto, incidió en la percepción del conflicto en los americanos. El descontento y desaprobación hacia las denominadas causas justas de la guerra ejercieron una influencia contraria al objetivo del gobierno estadounidense.
- Juegos Olímpicos en México: Durante la fiesta deportiva se realizaron protestas por los derechos de los afroamericanos. Durante la premiación de los 200 metros planos, Tommie Smith y John Carlos levantaron la mano cerrando el puño como símbolo de resistencia y protesta contra la discriminación racial.
- Revolución Cultural China: Mao Zedong inició una revuelta para erradicar del pueblo asiático toda influencia de la burguesía.
Robert Zimmermann al respecto cantaba:
“Y mantengan los ojos abiertos, la oportunidad no se repetirá
Y no hables demasiado pronto, porque la rueda sigue girando.
Y no es seguro a quién está llamando
Porque el perdedor pronto se convertirá en el ganador
Porque los tiempos están cambiando”
En México, la consolidación de un régimen que, en su momento, Mario Vargas Llosa denominó como la dictadura perfecta, estaba a punto de vivir uno de sus episodios más deleznables.
Los movimientos sociales, para marcar diferencia, necesitan coyunturas y una alineación de elementos que parecieran fortuitos. En México, los jóvenes del 1968 se organizaron para manifestarse contra el autoritarismo, la represión política, la falta de libertades democráticas y las condiciones económicas y políticas. Todos los jóvenes en el mundo estaban abrazando el sueño de la libertad, la tolerancia, la inclusión y la democracia.
La exigencia era muy simple, pero, a la vez, compleja para un Estado que no gusta de la democracia y del respeto de lo diferente. Los jóvenes exigían mayores libertades, el término de la represión, la mejora de los sistemas educativos y la democratización del sistema político.
El movimiento estudiantil que inició como una protesta para defender la autonomía universitaria aglutinó a grupos que perseguían los mismos ideales y su alcance incomodó al Estado mexicano. La época se debatía entre ser comunista o no, y todo movimiento a favor de la democracia y libertad se percibía como perjudicial para el orden. Por tanto, la cercanía de un evento internacional y la atención del orbe mundial en el país eran completamente incompatibles con movimientos contrarios al sistema. El Estado no podía darse el lujo de ser criticado y exhibido ante la opinión pública internacional. Se tenía que barrer por donde vería la suegra.
El movimiento significó un rompimiento real y una oposición argumentada contra el sistema, y el Estado decidió, lejos de conciliar, terminar con éste de manera radical. El 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas, el ejército mexicano y el batallón Olimpia, más otras fuerzas, reprimieron de manera abominable a los jóvenes que representaban que los tiempos en el país verdaderamente estaban cambiando.
Han pasado casi sesenta años y en todo este tiempo se han escrito y realizado muchas protestas para conmemorar los ideales del 68. El eslogan es el mismo desde siempre: “2 de octubre, no se olvida”.
Pero… a la luz de los acontecimientos actuales, parece que el ideal, aunque no se olvida, no se ha traducido en cambios significativos, ya que, si así fuera, deberíamos encontrar una sociedad y un Estado que no reprime, no discrimina, promueve valores democráticos, pondera el diálogo para resolver conflictos y muestra apertura para reconocer las discrepancias y construye acuerdos para mejorar.
El Estado, lejos de cambiar, sigue reprimiendo o desapareciendo a los estudiantes. Por ello nos preguntamos: ¿dónde están los normalistas de Ayotzinapa?, ¿qué ocurrió y qué consecuencias tuvieron los policías que ingresaron a la normal de Atequiza para recuperar unos camiones de particulares?
¿Cómo debemos entender que los estudiantes de la Universidad de Guadalajara del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades no se sientan representados por la Federación de Estudiantes Universitarios y en sus marchas y protestas sean reprimidos por porros y personal de la misma universidad?
Quizá deberíamos pensar que los tiempos en realidad no cambiaron y revisar en dónde y por qué se trabó el sueño.
*Licenciado en Filosofía. Profesor en la Escuela Secundaria General 59 “Francisco Márquez” de la SEJ. chris-brick@hotmail.com
Excelente análisis estimado maestro Christian Velázquez M…solo quiero abundar y no olvidar que se vivía la Guerra Fría…La influencia de las super potencias económicas y políticas que emergieron después del fin de La Segunda Guerra Mundial…La dependencia de Estados y Gobiernos que fueron satélites de Estados Unidos de América ( capitalistas ) y otros de la extinta UNION DE REPUBLICAS SOVIETICAS SOCIALISTAS (U.R
S.S. )…dónde cada potencia denostaba a la otra y exaltaba las bondades de Sistema Económico y Social…En suma la lucha constante en diferentes frentes y latitudes geográficas, China, Vietnam, Corea, Cuba…Y por último que los movimientos estudiantiles de 1968.no fueron exclusivos de México en dónde se desarrollarían Las.Olimpiadas sino recordar que también se presentaron protestas de los estudiantes en París y en Córdoba Argentina….Que las protestas de México tenían una exhibición mundial debido a las justas Olímpicas, los ojos del Mundo están puestos en nuestro país y que el Gobierno Autoritario de Gustavo Díaz Ordaz prefirió el uso de la fuerza a través del ejército…tal y como el.mismo lo declaró en el informe de Gobierno del siguiente año ante el Congreso de la Unión…”Que asumía la responsabilidad, política, social, jurídica y etc…”