¿Qué es esa cosa llamada cultura estudiantil?
Miguel Ángel Pérez Reynoso*
A las alumnas del 5 A y 5 B de la Licenciatura en Pedagogía
de la UPN Guadalajara, por su generosidad y por formar parte
de todo esto, a lo que le hemos llamado
cultura estudiantil en movimiento.
Los estudiantes movilizados de la Universidad de Guadalajara que pretenden incidir en una reforma de la universidad, a partir de cambios a su ley orgánica que los incluya y en donde formen parte de la comunidad, que hoy ni los escucha ni los incluye. De tal manera que se actualicen las formas de tomar acuerdos y de formar parte de los órganos y las instancias de gobierno. Ellas y ellos nos están dando una gran lección de democracia y de esto que yo le llamo cultura estudiantil en movimiento.
La noción de cultura es un concepto grande, gelatinoso, que sirve para que quepan infinidad de concepciones y representaciones. Cultura viene de cultivo, de semilla, de ser capaces de trabajar la tierra y de poder cuidar para obtener frutos, cultivos, al final cosechar lo sembrado. Una persona culta es una persona cultivada. Otro concepto de cultura es todo aquello que las mujeres y los hombres le agregan a la naturaleza. Cultivar es agregar lo que la naturaleza no tiene o le hace falta. Sin embargo, aquí entramos a un primer problema: cuando se dicotomizan las nociones de natura y cultura, entramos a una dificultad de delimitación. ¿Cuáles son las fronteras -cada vez más frágiles- que separan o dividen lo cultural de lo natural?
Por otro lado, tenemos que los grupos etarios o los grupos de edad tienen formas particulares de comportarse socialmente. Comenzando por la parte de abajo, tenemos a las infancias, las adolescencias y las juventudes hasta llegar a la edad adulta, las adulteces y la madurez; concluye el desarrollo en la vejez. Cada grupo etario tiene sus formas muy particulares de hacer cultura a partir de encontrarle sentido a las costumbres y a las tradiciones propias. No es lo mismo referirnos a los juegos de niñas y niños a los 6, 7 u 8 años de edad que a las formas de comportarse de adultos mayores de 80 años o más. La cultura va cambiando de acuerdo al contexto y a las tradiciones de cada lugar/territorio.
De esta manera, llegamos a las preguntas: ¿Es posible hablar de cultura estudiantil? ¿Las manifestaciones culturales de los jóvenes son adquiridas o emanan desde sí, como un sujeto colectivo en movimiento? ¿Cuáles son las distinciones de lo que se produce en la cultura estudiantil hoy en día?
De igual manera, se reconoce que existen algunos trabajos y una línea de investigación y de producción de conocimientos que unen las manifestaciones de producción y consumo cultural de las y los jóvenes y, más concretamente, de los jóvenes estudiantes, con la vida cotidiana de todos los días. Entonces, pudiéramos definir que la cultura estudiantil se concretiza en estas formas particulares de manifestarse, de ser y de producir valores, objetos y artefactos surgidos desde la conciencia y la imaginación de este sujeto llamado joven–estudiante.
Lo que encontramos aquí en muchas ocasiones son las llamadas manifestaciones contraculturales, y aquí nos enfrentamos a un nuevo problema: hay culturas y hay contraculturas; qué lío lo nuestro.
En las manifestaciones culturales, como en todas las formas de la vida social, en muchas ocasiones se tiene el interés por hegemonizar a través de la cultura y otras formas con la intención de garantizar una cultura emancipatoria o liberadora. De esta manera, la producción cultural se vincula con las formas particulares de ejercicio de poder o de contrapoder. Gran parte de las manifestaciones de las y los jóvenes de hoy están en desacuerdo con las formas que se tienen para encauzarlos, dirigirlos o controlarlos, tanto en el campo de la cultura como en la política y la educación. Igualmente, surgen las manifestaciones contraculturales relacionadas con la libertad, la rebeldía y con manifestaciones que vienen desde abajo muy particulares y que tienen como interés central manifestarse y oponerse a las formas hegemónicas de control desde un poder rígido, autoritario e intolerante.
En el mismo sentido, el corpus central del movimiento estudiantil en la UdeG y en otros lugares está dentro de esta contradicción de carácter generacional. Los jóvenes estudiantes en movimiento (JEM) reclaman inaugurar otras formas de gestión, de formas y de destino de la universidad de la que forman parte, piden cambios a la ley orgánica, desconocen a sus representantes estudiantiles que han sido impuestos y buscan nuevas formas de decidir y llevar a cabo los procesos universitarios; a cambio han tenido como respuesta un discurso mediatizador, evasivo y en otros momentos amenazante. Desde el poder se pretende desarticular el movimiento que apenas está en la fase de acumulación de fuerzas.
La cultura estudiantil no solo es la rebeldía; si bien surge de abajo hacia arriba, está asociada también con los gustos musicales, la pintura, las formas lúdicas de vivir el deporte e incluso los jóvenes estudiantes de ahora tienen una forma muy particular de mirar el mundo y de representarlo, que es diferente a la construcción hermética del mundo adulto.
A esto le vamos a llamar cultura, a toda forma de expresión que viene desde abajo y que sirve como respuesta a las expresiones que provienen de arriba; en todo esto no hay cultura buena o mala, simplemente hay formas de expresión. Otro componente que se une a todo lo anterior viene siendo las identidades; toda expresión cultural proviene desde un sujeto situado y de un lugar de adscripción; todo ello influye, pero no determina, en dichas manifestaciones culturales; es importante conocer el sentido de las expresiones que hacen los sujetos. Y es ahí donde emergen infinidad de respuestas autoritarias desde el poder y su contraparte, la rebeldía de los grupos subalternos.
Esta semana las alumnas y alumnos de la Universidad Pedagógica Nacional vivieron una jornada vinculada a la cultura y a la libre expresión artística. Ellas y ellos tienen el valor de expresarse, de articular ideas; es la fuerza juvenil lo que mueve las acciones. Felicidades a los 12 grupos de la Licenciatura en Pedagogía de la UPN Guadalajara.
*Doctor en Educación. Profesor-investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com