¿Olvidar o aprender de las experiencias?

 en Marco Antonio González

Marco Antonio González Villa*

Pareciera ser una pregunta en la que la lógica nos llevaría a optar por la segunda opción, pero no siempre es así. La pregunta tiene cabida cuando enfrentamos una situación difícil que nos pone en un punto de vulnerabilidad y fragilidad tal que preferiríamos no vivir, pero a veces, como ha sido con la pandemia, nos tocó enfrentar de forma inevitable.
Ahora que ha cambiado el semáforo en muchos estados del país, por instantes pareciera que no acabamos de pasar por un periodo de encierro por culpa del Covid y, de no ser por el uso del cubrebocas, que todo ha vuelto a ser como lo era antes de marzo del 2020.
Al inicio de la pandemia el subsecretario López Gatell enfatizaba que cuando empezaron a mejorar las condiciones volveríamos a una “nueva normalidad”, ya que nada volvería a ser igual. Sin embargo, 20 meses después, con 4 veces más del número de muertos que se estimaban sería un escenario catastrófico, con Rusia y China teniendo rebrotes y dificultades aún en el control de la pandemia, en México, insisto, parece que sólo queda un mal recuerdo.
El domingo se llevó a cabo el desfile del Día de Muertos y, en la estimación de unos medios de comunicación, hubo aproximadamente un millón de asistentes, desde infantes hasta personas de la tercera edad, que llegaron de diferentes estados para, desde temprano, ocupar los mejores lugares. Observar a personas sin cubrebocas y con la obvia y evidente ausencia de sana distancia me hizo pensar si ya olvidamos todo o si no aprendimos nada en torno a la nueva normalidad.
Quienes tenemos la edad para nunca olvidar lo que pasó, esperaríamos que algo se hubiera transformado, pero la tendencia y evidente deseo por regresar a que todo sea como era antes de muchos, me hace preguntarme y cuestionarme si realmente estábamos tan bien antes como para volver a esos escenarios.
Pero si las escuelas, los trabajos, los lugares públicos y las actividades vuelven a observar saturación de los espacios, sin seguir las medidas de la “nueva normalidad” ¿cómo podremos enseñar a las nuevas generaciones de niños a prepararse y prevenir la aparición de nuevas pandemias y a tomar medidas para prevenir contagios? Hay en muchas personas un deseo de olvidar todo y recuperar el tiempo perdido, aunque algunos no entendamos a qué se refieren específicamente con la expresión tiempo perdido, que por lo regular se refiere a lo social y a lo económico.
Las formas de reaccionar en general y las iniciativas de autoridades por regresar a lo mismo hacen evidente un deseo de olvidar lo que vivimos y poco muestran de haber aprendido de la experiencia. Espero equivocarme y que el tiempo y los hechos denoten aprendizaje. Pero por el momento, no ha sido así, ¿o sí?

*Doctor en Educación. Profesor de la Facultad de Estudios Superiores Iztacala. antonio.gonzalez@ired.unam.mx

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