Nuevos días del mes patrio

 en Rubén Zatarain

Rubén Zatarain Mendoza*

A un par de días de la escisión por el pacto fiscal federal y de la salida del Conferencia Nacional de Gobernadores de 10 de ellos, nuestra patria, nuestra república y su pacto federal se mueven.
Construir una patria para todos, una patria inclusiva para los humildes y desamparados sigue siendo una aspiración desde los sentimientos de la nación que suscribió José María Morelos. Fracturar no abona a ese propósito, no abona a la concordia necesaria para ir juntos contra la emergencia sanitaria. Condicionar presencia por fines electorales inmediatistas no parece ser argumento.
Corren los días del mes patrio. Son días propicios para el estudio y el repaso de la historia nacional.
Para los buenos lectores de textos históricos el fortalecimiento de su habilidad lectora y las posibilidades del análisis informado y la discusión.
Para los lectores en proceso de formación el uso de íconos e imágenes representativas, los textos breves y la historia casi con formas literarias. El acercamiento a los héroes como personas de carne y hueso, como sujetos decididos por una causa si, pero con pasiones y errores como cualquier ser humano.
La mirada de la historia nacional desde el materialismo histórico, desde la dialéctica de su modo y relaciones de producción, la colonia, la dominación; la visión de lo social y cotidiano como coyuntura que no depende de la voluntad individual, de la atingencia del héroe.
Hoy no podremos hacer honores especiales ni participar en desfiles y eventos patrios para fortalecer con el encuentro comunitario la identidad nacional. Los tambores y cornetas de la banda de guerra, el banderín de la escuela y nuestros zapatos recién boleados para desfilar tendrán que permanecer en su sitio.
La nueva generación de banderitas nacionales de papel picado en el aula y en la escuela, conmemorativas de 210 años de inicio de la guerra por la independencia nacional ahora no lucirán como el año anterior, pero eso no debe significar olvido.
Tenemos que ser creativos para conmemorar un aniversario de la gesta heroica por la independencia, una página más de la historia nacional. Escuchar juntos algunos relatos de nuestro paso por la escuela y de la manera como generacionalmente hemos aprendido sobre la gesta heroica independentista y qué nos significa la noción de patria pueden ser buenas ideas.
La escuela es formadora de valores de identidad nacional y para cumplir este propósito ahora tendrá que reinventar formas, que modificar la estrategia. Cultivar el amor a la patria a través de medios audiovisuales será una gran experiencia. Tal vez el valor didáctico de la fotografía, pintura y la escultura sean mediaciones didácticas que utilicemos en casa.
Cuando decimos patria decimos héroes nacionales pero tambien masas anónimas que constituyeron los ejércitos que siguieron al cura Hidalgo y al cura Morelos, a Vicente Guerrero.
Tambien decimos Juárez contra los conservadores y la amenaza extranjera; mexicanos que le siguieron, los hombres liberales juaristas que impulsaron la ilustración. Los que llevaron luz de alfabeto y palabras ordenadas en buenos libros, los que construyeron la escuela con visión lancasteriana, los Barreda que construyeron su visión científica, su visión positivista para luchar contra credos impostores y fanatismos que acosan las mentalidades del pueblo a través de un convencido proyecto educador.
La modernización y progreso de los rieles y locomotoras porfirianas, de la llegada del telégrafo y la luz eléctrica.
También decimos patria con los nombres de Madero, Zapata, Villa, Carranza y Obregón y las masas campesinas y obreras que a golpe de caballo, huarache, calzón de manta, overol y sombrero sembraron y materializaron las bases del México del siglo XX.
Cuando decimos patria tambien hacemos referencia a gobiernos contemporáneos que con sus miserias de espíritu patriótico o patriotero se lucen cada día del Grito desde El Zócalo hasta los palacios de gobierno estatales y municipales. Políticos algunos, cuya noción de patria se conceptualiza de manera ahistórica y cuyo compromiso de servicio se reduce a considerarla objeto de saqueo.
Con el concepto de patria nos referimos también a los tres textos constitucionales que han regulado la vida institucional. Decimos federalismo, educación laica, libertad de creencias y leyes.
Decimos soberanía, pero tambien los mexicanos que cruzan el Río Bravo y cruzan los océanos.
Solidaridad internacional y respeto a los derechos humanos; espacio geográfico, coordenadas, límites, población, ríos, mares, islas, orografía, etcérera.
Decimos himno nacional, moneda, peso, bandera, música, gastronomía, intelectuales y libros.
Decimos partidos políticos y sindicatos. Desde aquellos prolégomenos de democracia en espacios selectos y muy cerrados de las francmasonerias del rito escocés y yorquino hasta las franquicias para saquear desde los pactos y los cabildeos en los partidos políticos que hoy los mexicanos a veces padecemos.
Decimos también las poesías patrióticas y los declamadores y recitadores que en los patios cívicos escolares, con voces infantiles han hecho mímica por generaciones, de un corazón que palpita y una inteligencia que construye el significado del amor a la patria.
Las voces expresivas de la infancia y adolescencia que hoy se guardarán, los escritores y poetas que han hecho verso y canto.
El poema a la Patria de Manuel Acuña:

“Ante el recuerdo bendito
De aquella noche sagrada
En que la patria aherrojada
Rompió al fin su esclavitud…”

El Saludo a la bandera de la maestra Rosaura Zapata:

“…Es el saludo de un niño
Que siempre ha de ver en ti
Algo grande y respetado
Bandera de mi país”

La Suave Patria de Ramón Lopez Velarde:

“Cuando nacemos, nos regalas notas
Después un paraíso de compotas,
Y luego te regalas toda entera,
Suave Patria, alacena y pajarera”

Desde nuestra convicción y proceso educativo de ser mexicanos abrevamos en aguas literarias, musicales y folclóricas comunes; independientes, acudimos a templos y peregrinaciones para venerar vírgenes y santos de ascendencia colonial.
Nuestra suave patria es también el conjunto de lenguas y grupos étnicos, artesanías multicolores y seres humanos de maíz.
Antes de que nos ensordezcan las campanadas falsas de los balcones gubernamentales y nos encandilen las luces de las decoraciones y espejitos de colores de popularidad, retomemos el sentido de una educación de calidad que implica el estudio de la historia nacional. En esa dirección subrayar el valor e importancia para los educandos de estudiar con rigor los hechos de la lucha por la independencia nacional.

*Doctor en educación. Profesor normalista de educación básica. zatarainr@hotmail.com

Comentarios
  • Griselda Gómez de la Torre
    Responder

    Decir Patria, es decir humanidad.
    “…Yo paso el mes de septiembre con el corazón crecido,
    De pena y de sentimiento, de ver mi pueblo afligido
    El pueblo amando la patria y tan mal correspondido…” (Violeta Parra )

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