No privar. No ahondar inequidades

 en Rubén Zatarain

Rubén Zatarain Mendoza*

La causa de la educación de las niñas y las adolescentes también es un asunto de los profesionales de la educación que laboran en educación básica.
Justificar el paro de actividades de las maestras en Jalisco el 9 de marzo parece una medida que atenta contra el principio del interés superior de la niñez y la adolescencia que concurre a los centros escolares.
Es justificar también la anormalidad mínima en el rasgo concerniente al tiempo y los días de clases en el calendario escolar.
Es hacer politiquería y asumir que el feminismo bien vale que el 70% del magisterio nacional no acuda a laborar, sabedores que es una medida muy modesta para contribuir a la concientización de la causa.
La seguridad, los feminicidios, las cifras fluctuantes. Pongamos la lupa a las manos traviesas que exigen más presupuesto para seguridad, el negocio de las patrullas, las gasolinas y mantenimientos, las armas, las municiones y los uniformes.
A los intereses ocultos de algunas organizaciones que abanderan esta causa.
El repunte de los feminicidios del calderonismo, la cima de nueva cuenta en 2016 que no implicó mayor movilización, la degradación del tejido social, los hilos del manto rojo que cubrieron una glorieta al final de la avenida Chapultepec en Guadalajara ante un vehículo blindado inmóvil de la policía del estado y la poco honrosa cifra documentada de que Jalisco aparece entre los estados con mayor número de víctimas.
La politización de la seguridad. La visión distinta de los niveles de autoridad.
Para descargo de responsabilidades exclusivas de la autoridad de hoy, la tendencia ascendente de la cifra y de la impunidad que no es reciente.
La mirada contaminada de género de las cifras que ocultan las causas reales del problema, el atrincheramiento de medios que de manera machacona manipulan la objetividad, por ejemplo si aumentan los feminicidios de 2.3% en 2018 a 2.6% en 2019 ¿aumentan-disminuyen los homicidios dolosos de los hombres proporcionalmente? ¿La impartición de justicia tiene carácter sexista?
Es claro que la mejora de la seguridad y la disminución de asesinatos es asunto que atañe a toda la sociedad mexicana.
“Un día sin nosotras”, un día sin clases, es privar de los bienes cognitivos y culturales, es ahondar inequidades, es regatear el derecho a una educación pública de calidad y excelencia a una mayoría relativa de escolares niñas y adolescentes.
Un día sin clases en un calendario escolar de 190 días es proporcionalmente significativo.
Suspender clases o cuidar-atender con la minoría de profesores posterga el punto de llegada a la Cuarta Transformación cultural y educativa que se apoyó masivamente en 2018, es doblar la regeneración prometida.
Suspender clases también complica la refundación de un escuela diferente que se despoje de las vestiduras discursiva y de pseudo prácticas directivas del sector clase medieras, urbanas, neoliberales y clasistas.
La manta en La Minerva de “México Feminicida” y las aguas de su fuente teñidas de rojo no ocultan la ineficiencia en la que deviene la impartición de justicia, las fantasmagóricas y empapeladas oficinas burocráticas donde supuestamente se les da cauce a los feminicidios.
El punto de llegada de la marcha cansada, con sed de justicia a El Zócalo, a la glorieta de Los Niños Héroes, la glorieta de Los Desaparecidos que se incrementan, exhibe el clamor de un pueblo y exhibe también la ausencia de información del número de casos resueltos.
Garantizar seguridad es caro y no sabemos cuanta tranquilidad se ha regresado a los ciudadanos por peso gastado en su propósito.
La seguridad es un negocio tentador de discutible eficiencia.
Suspender clases exhibe una gestión de la autoridad educativa emergente, coyuntural y maleable.
El paro del 9 de marzo exhibe el doble discurso y la emergencia política que atraviesa la clase política que se monta inescrupulosa en principios tan nobles como el derecho de educación, del cual están obligados a ser garantes.
La atención de los delitos contra la mujer está en otra cancha. La necesidad social de rendición de cuentas está lejos de las aulas. Cada institución del estado mexicano tiene su misión, sus objetivos. Revolver los entes imposibilita el impacto en la solución del problema.
Reprobada la gestión del sector educativo cuando por fines políticos cede y cuando da la espalda a la misión social que tiene la escuela inmerecedora del mínimo respeto a su calendario escolar.
No nos engañemos.
El discurso feminista en voz de los políticos puede tener múltiples significados pero mínima autenticidad.
Un día sin mujeres poco contribuyó al rezago de más de dos siglos en materia de igualdad y equidad con respecto a la unidad comparativa, índice de desarrollo del otro género de referencia.
La mujer es causa legítima, pero también es objeto de manipulación, manejo tentador de la pseudo democracia que se monta en falaces mantas y consignas.
La mujer es activo electoral y activo electorero. Prometerles más poder y más representatividad es tan solo canto de sirenas que moviliza su capital emocional.
Colores morados estridentes, aguas turbias artificialmente enrojecidas, uniformes negros y rostros embozados, bombas molotov y símbolos sexistas que terminaron indigestando a la colectividad.
¿Y ahora, el recuento de avances, el diseño de la estrategia de las nuevas acciones? ¿Quién ganó? ¿Quién obtuvo el empoderamiento prometido en los cursos de desarrollo humano de universidades jesuitas y del Opus Dei en hoteles de cinco estrellas?
Muchas paristas cayeron en el garlito. Se sumaron sin conocimiento de causa. Después del movimiento del lunes se quedaron en las mismas condiciones, poca lectura del fenómeno vivido, menos comprensión de la falsa línea de división de la sociedad mexicana entre el género masculino sin presunción de inocencia violento, feminicida y acosador y el género femenino mayoría social violentado, victimizado y acosado.
Se sumaron una buena proporción de ellas a ciegas, muchas de ellas a nivel de sentimiento, a nivel de calentamiento de víscera, víctimas de su propia desinformación y deformación política.
Un día sin actividad de las educadoras es costoso económicamente, es costoso familiar y socialmente y hay duda si ha impactado lo que es relevante en la causa a favor de la seguridad y la paz de las mujeres.
Un día sin actividad de las educadoras y sin actividad de las que tienen apoyo administrativo o de asistencia solo exhibe que el Proyecto Escolar de Mejora Continua es secundario cuando una causa externa por muy legítima que aparezca, para algunos ojos se torna prioridad.
La escuela como institución requiere blindaje para cumplir su misión.
Como si fuera poco ayer 10 de marzo en algunas regiones como Sierra Costa Occidental la Sección 16 del SNTE volvió a la carga y convocó de nueva cuenta al paro como muestra de solidaridad con quienes no se les ha pagado, a pesar de las declaraciones de solución inmediata no tan lejanas del secretario Moctezuma Barragán y del secretario de educación Jalisco Flores Miramontes.
Resonó otra vez la consigna twitera “Ya págame SEJ” y algunos profesores federales de los municipios de Tomatlán, Cabo Corrientes y Puerto Vallarta no atendieron a los educandos en solidaridad con 320 maestros a quienes no se les ha pagado.
Parar el servicio educativo como muestra de músculo no es acertado. La escuela es de los pocos bienes que se distribuye con equidad en materia de cobertura.
El sindicato… como estrategia de lucha, que rápido se viste de león fiero y valentía. Los líderes sindicales silentes ayer, omisos ante la aplanadora y amenazante reforma Educativa.
La movilización de la organización sindical cercena ya 3 días laborales del ciclo escolar actual mientras hierven en el caldero las ambiciones de algunos que aspiran a la representación.
Otra vez en detrimento de la educación básica. Otra vez, únicamente la Sección que representa a los maestros federales.
Otra vez privar y ahondar inequidades.
Otra vez quitar el tiempo clase y maestros enfocados en las aulas donde acuden los niños y adolescentes con quienes tenemos misión social en la edificación de mejor pronóstico de futuro.

*Doctor en educación. Profesor normalista de educación básica. zatarainr@hotmail.com

Comentarios
  • Gris Gómez
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    Surge la pregunta: y después del nueve, algo cambio?

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