Mejorar la mejora

 en Miguel Bazdresch Parada

Miguel Bazdresch Parada*

En días pasados el Congreso del Estado de Jalisco eligió a los cinco consejeros ciudadanos, miembros del Consejo Técnico Ciudadano, órgano consultivo, del Sistema de Mejora Continua de la Educación del Estado de Jalisco, conocido como SIMEJORA. Son parte de un plenario que encabezan los secretarios de educación de Jalisco y el secretario de innovación, ciencia y tecnología.
El propósito de ese pleno se establece en el artículo 112 de la Ley de Educación del estado, a saber:

“Artículo 112. La educación demanda un proceso de mejora continua para lograr la excelencia y equidad en los servicios educativos prestados en el estado de Jalisco. El SIMEJORA es el espacio de cooperación y coordinación interinstitucional entre los actores del Sistema Educativo Estatal y la ciudadanía, para contribuir a hacerla efectiva y así cumplir con los fines del Sistema Nacional. Todo lo anterior, en concordancia con el enfoque de derechos humanos, de igualdad sustantiva y de respeto irrestricto a la dignidad de las personas, así como del carácter obligatorio, universal, inclusivo, intercultural, integral, público, gratuito, de excelencia y laico de la educación que imparte el Estado.”

Conviene subrayar la índole del SIMEJORA: “El SIMEJORA es el espacio de cooperación y coordinación interinstitucional entre los actores del Sistema Educativo Estatal y la ciudadanía, para contribuir a hacerla efectiva y así cumplir con los fines del Sistema Nacional.” Y en este párrafo resaltar cooperación y coordinación entre actores y la ciudadanía. Nada fácil.
El sistema educativo de Jalisco, y de cualquier estado y aun de la nación es muy complejo y la “maquinaria” que lo hace moverse es ultra compleja. Suponga el lector que se decide en SIMEJORA que los maestros, como signo de su calidad, deberán vestir de una sola manera. Y esa manera será decidida de manera democrática escuchando la voz de todo el magisterio ubicado en la SEJ. Trate usted de conseguir un acuerdo a las varias decenas de miles de personas involucradas en ese tema. ¿Le parece una semana? ¿Un mes? Sería mucho más, y no por mala voluntad de los y las docentes, sino por la cantidad de operaciones que requerirá ponerse de acuerdo en esa cantidad de personas.
Ahora pensemos en una mejora pedagógica. Por ejemplo, en vista de la revolución desatada por la Inteligencia Artificial Generativa, todos los egresados de primaria deberán dominar las matemáticas que tratan de algoritmos, pues ese recurso hoy domina la escena del trabajo de innovación y, si no se preparan en tal tema, jamás conseguirán un trabajo decente. ¿Un año? ¿Dos? Lo que se tarde en hacer y entregar un nuevo libro de texto y se necesite para capacitar a los maestros de quinto y sexto nivel de primaria.
SIMEJORA trató en una reunión reciente el tema de la enseñanza del idioma inglés. Se apoyó una iniciativa para formar específicamente maestros en enseñanza del inglés. Los lectores pueden jugar apuestas para atinar el año en que se logre el número necesario de maestros certificados. Sugiero, antes de apostar, esperar la toma de posesión de quien gane la elección del próximo año. Las mejoras para hoy ya se conocen. SIMEJORA debiera mirar el largo plazo y actuar hoy.

*Doctor en Filosofía de la educación. Profesor emérito del Instituto Superior de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). mbazdres@iteso.mx

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