Los tianguis

 en Graciela Soto

Graciela Soto Martínez*

El tianguis, como expresión cultural, es donde se hace presente el mercado del pueblo, con sus carpas de colores brillantes, con mesas y puestos llenos de objetos diversos, formada por una hilera de tendidos, invadiendo las calles, banquetas y dejando un camino para que transiten los clientes.
La sola palabra “tianguis” nos ilustra de algo popular, su significado lo confirma, su etimología proviene del náhuatl tianquiz(tli) “mercado”… hoy en día son una mezcla de tradiciones mercantiles de pueblos prehispánicos de Mesoamérica, incluyendo el azteca y de los bazares del Medio Oriente llegados vía España a América. (https://www.gob.mx/siap/es/articulos/tianguis-origen-y-tradiciones?idiom=es).
En el tianguis se vende de todo, lo nuevo, lo viejo, de mediano uso, lo fresco, lo no tan fresco, la antigüedad, artesanía, fruta y verdura de abastos, el marisco de Nayarit o la crema de Mazamitla, lo de segunda y tercera mano y hasta la basura a veces se expone en este lugar para ver si se encuentra otro dueño.
En cada lugar, ya sean pueblos o ciudades, el mercadillo adquiere las formas y características particulares, los de Guadalajara están en todas las colonias, tienen su día y su especialidad de venta, los hay de ropa de paca, de frutas y verduras, de libros, comida, de herramientas o muebles, la mayoría son mixtos, ofrecen de todo, los hay muy famosos como el baratillo, el tianguis del sol, Santa Tere y muchos otros; los vendedores levantan su carpa y al siguiente día se ubican en otro espacio donde ya son esperados por los que viven cerca.
En los viajes se conocen grandes mercados semejantes a los tianguis; el de San Juan Chamula, en Chiapas, en la plaza principal cercana al templo donde se hacen las limpias y las peticiones a los santos, la prendida de velas y se cubre de tela negra al dios que no concede favores. En la explanada se exponen los productos del campo cultivados por las manos campesinas, se encuentran también los tejidos de vibrantes colores, las flores con sus aromas, en este lugar multicultural reside el sol de mediodía y la historia ancestral de sus costumbres.
Otro mercado o tianguis mágico está en Bélgica, cerca de la plaza mayor y de los bares donde se bebe la cerveza del mundo, hermanados con las tradiciones de los húngaros está la placita en la cual 2 días a la semana se exponen las cosas en venta, sobre mantas en el suelo, en mesas flexibles se exponen antigüedades y objetos que cuentan historias de la cotidianeidad de otros tiempos.
El gran mercado que salió a las calles es de Turquía, lo señala la historia, este lugar como el tránsito entre Europa y Asia, con la Ruta de la Seda, trayendo las especias maravillosas para condimentar la comida del mundo, los tapetes de exquisitas lanas y fibras, de todos los tamaños y texturas.
En los tianguis se expone un modelo de mercado competitivo de la oferta y la demanda, en el cual se pueden comparar los precios, no hay que ir lejos, con sólo preguntar en un puesto y otro se valora el precio y calidad de un producto para luego tomar la decisión de qué comprar. Un lado negativo de los tianguis es que en ocasiones vende productos de dudosa procedencia y que genera un mercado negro, se compra y vende barato, sin facturar o indagar su origen y puede ser mercancía robada.
Estos lugares han sido acusados de contagiar, de no atender los protocolos de salud, de que las familias van completas al tianguis, que el puesto de lo barato aglomera las personas, y que no guardan la distancia, expuestos por los medios de comunicación, por los periódicos, señalados por muchos, sin embargo, los dueños o trabajadores del tianguis conversan que requieren trabajar, que eso es lo que piden, que no tienen otros ingresos, que lo que se madura en el campo se puede echar a perder.
Los tiangueros se manifiestan en Casa Jalisco para protestar, no han trabajado por varios meses y los apoyos no llegan, viven al día, de lo que venden, algunos han enfermado y no tienen recursos, se unen los tianguistas y los productores y logran acuerdos para instalarse durante el pico de la pandemia en Jalisco.
Regularlos ¿quién puede hacerlo?, en teoría se regulan por el área de reglamentos y mercados de donde se asigna el cobrador de piso, que pasa con su block de recibos y su bolsa de pagos, que lo recorre todo porque debe hacer su trabajo, pero no hay quien verifique o intervenga para exhortar a la sana distancia o al uso de otros protocolos. Los arcos de ozono por donde deberían pasar las personas son evadidos, la mesa donde estarían las personas con la comisión de salud están ausentes y la gente prefiere rodear el estorbo.
La unión de tianguistas y productores de Jalisco acusa al gobierno de ser la caja chica, que está pendiente de recaudar lo concerniente al pago del piso (de la calle) pero que se olvida de ellos, de promover su economía o ayudarlos con préstamos, mucho menos pensar en beneficios de salud.
Con el criterio de apertura de los negocios esenciales los tianguis que venden productos alimenticios deberían operar con regularidad, pero no ha sido así; por su parte las tiendas departamentales que pertenecen a grandes consorcios como Walmart, Soriana y OXXO que han permanecido abiertos, estos lugares no son modelos de higiene, la forma en que operan la exhibición de productos, su ventilación por ductos y la estrechez del espacio en cajas de pago son un riesgo para el usuario.
En la investigación de campo que realice en un tianguis de la ciudad de Guadalajara, con las adquisiciones de un libro de Horacio Quiroga “Cuentos para mis hijos” y una Matrioska que alberga siete criaturas de madera, con el cubrebocas bien puesto y gel en las manos, reflexiono que son una parte social importante de las comunidades, el modelo de tianguis se puede analizar desde varias perspectivas: en salud, es necesario promover la limpieza e higiene de estos espacios callejeros, se requiere afiliar a sus miembros a las instituciones de salud. En educación hay que conocer el nivel de escolaridad del comerciante y de sus hijos que están en las escuelas, para que continúen sus estudios, en lo político se puede observar cuando los candidatos visitan los tianguis y saludan tanto a los comerciantes como a los compradores, son cercanos a la gente, se les ve ofrecer publicidad y sonrisas. hay que buscar la formación ciudadana y evitar que estas personas sean manipuladas por prebendas que les den partidos políticos para pedir el voto y se olviden de ellos cuando pasa la elección.
Es necesario formar en una economía solidaria, sobre todo para las personas vulnerables, que se les permita trabajar, que sean parte de los programas sociales y se fomente el cuidado de la salud en estos espacios públicos.

*Doctora en Educación. Jefa de Sector de Educación Preescolar en la SEJ. grace-soto@supervisores.sej.gob.mx

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