Los cambios en educación bajo el rígido manto de la política

 en Miguel Ángel Pérez Reynoso

Miguel Ángel Pérez Reynoso*

Hemos entrado formalmente con la toma de posesión de diputados y presidentes municipales a la segunda mitad del sexenio y a partir de ahí, la plana mayor del Movimiento Ciudadano ha logrado hegemonizar la gran mayoría de espacios políticos en la entidad. La educación, como casi siempre sucede, queda supeditada a la política. Hoy, en el campo de la política, lo que se espera es turbulencia, confrontación, disputas por la hegemonía y los recursos.
La carrera por la gubernatura ha comenzado prematuramente, los distintos grupos con sus afiliaciones y colores partidarios tratan de pasar a la delantera en tiempos de pandemia, pero también con el avance de las tecnologías pronto tendremos sondeos, reales o comprados para dar cuenta de quién va a la delantera. Hoy son muchos que tienen la mano levantada con la aspiración de ocupar el lugar que en tres años dejará Enrique Alfaro Ramírez.
Por otro parte, en un espacio subalterno, la educación ha quedado desprotegida, no es ningún secreto reconocer que actualmente no existe un proyecto único, sino que realmente en educación Jalisco confluyen cuando menos cuatro iniciativas diferentes y en ocasiones encontrada entre sí. En educación también se hace política, pero en política se hace muy poca educación.
Vamos a entrar a una fase en donde habrá cambios en alguna dependencia, comienzan las alianzas, las adhesiones y la suma de esfuerzos y coincidencias. El proyecto educativo, el cual fue fuertemente afectado por el contexto de pandemia, apenas logra visibilizarse y pasar a la ofensiva, además nos encontramos en pleno proceso de cambios y reformas educativas en la esfera global desde el gobierno federal.
¿Qué podrá cambiar o qué debe cambiar en el sistema educativo?, de tal manera que sean más claros los aprendizajes sugeridos y adquiridas por las y los escolares, que los docentes tengan un mejor escenario de desarrollo profesional, que mejoren significativamente los resultados educativos, que niñas y niños tengan un gusto por asistir a las escuelas y logren reconocer que les está sirviendo la atención que reciben y que los directivos se preocupen verdaderamente por brindar una mejor atención en las escuelas a su cargo y, que tanto la sociedad como las comunidades respectivas se sientan gratificados por la atención recibida.
Se esperan cambios en distintas esferas de gobierno a modo de enroques y de gambitos de reinas o de reyes para dar la oportunidad de que las cosas mejoren. Pero en educación hay más preguntas que propuestas, el escenario no es del todo claro, ya que aún no se sabe cuál es la perspectiva de lo que sigue. Se sabe si, que los cambios servirán para avanzar o para garantizar mayores estancamientos.
Pronto tendremos señales o sorpresas de lo que está por venir, el deseo de los que estamos abajo es que lo que viene sea mejor de lo que se va y que, finalmente, en el manto de la política exista una verdadera preocupación por atender los asuntos educativos; las niñas, los niños y los jóvenes de Jalisco lo merecen y lo vienen esperando desde hace muchos años.

*Doctor en educación. Profesor–investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com

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