Lo que sigue para la Nueva Escuela Mexicana y Recrea Jalisco

 en Jaime Navarro Saras

Jaime Navarro Saras*

Está por empezar la segunda parte de los mandatos de Andrés Manuel López Obrados en el país y de Enrique Alfaro Ramírez en Jalisco, después de los resultados de la elección del pasado domingo, tanto el gobierno federal como el gobierno de Jalisco tendrán que revisar lo que han hecho por la escuela pública y la educación en general en estos primeros tres años.
Sabemos de sobra que casi la mitad de lo que va del sexenio, la educación desde las escuelas tuvo que sufrir modificaciones y tuvieron que adaptar (según las características de cada escuela) los diferentes modelos educativos para atender niños, niñas y jóvenes a la distancia.
Estamos a un mes de culminar el ciclo escolar 2020-2021 y con éste terminará (de acuerdo a lo anunciado por las autoridades y el sía de hoy por el SNTE) el trabajo a distancia; para el mes de agosto tanto estudiantes como docentes estarán trabajando en las aulas y habrá que recuperar todo lo que se llevó la mala experiencia del Covid-19, principalmente el rezago educativo y la importancia de la interrelación cara a cara.
En los siguientes tres años tendrán que dar respuestas tajantes a las escuelas, al magisterio, al estudiantado y a padres de familia, a la fecha no han quedado claras las bondades de la NEM y Recrea, salvo haber reinstalado a maestros y maestras que fueron lesionados en sus derechos por la Reforma Educativa de Peña Nieto, de allí en más son muy pocas las acciones que se ha hecho en beneficio del magisterio.
En ese sentido, una de las cosas que habrá de insistir, es que la NEM y Recrea empaten sus instrucciones y no dejen a la libre interpretación sus mandatos, tal como sucedió recientemente con las indicaciones del gobierno de Jalisco para regresar a las aulas, es tan flexible el documento que cada escuela, zona escolar y sector educativo ha interpretado las cosas como pueden, en este escenario pantanoso, lo mismo hay escuelas que ya regresaron a clases normales, en otras se sigue con las mismas modalidades a distancia o, de plano, se han desentendido de los niños, niñas y jóvenes que están inscritos como estudiantes en sus aulas.
No les pedimos mucho a la SEP y la SEJ, y como dijera un profe con todos los años de experiencia en sus hombros – con que no estorben y dejen trabajar es suficiente–, pero no sólo eso, sino requerimos que sean congruentes y faciliten las cosas para que las escuelas gestionen, administren y generen ideas en beneficio de docentes y estudiantes.
Los siguientes tres años serán una excelente prueba para que nos demuestren que la reforma que les antecedió no es mejor que su propuesta educativa, de otra manera y como siempre sucede, serán seis años perdidos para la educación pública y los sueños rotos de estas generaciones que serán recordadas como las que vivieron una pandemia que los alejó de la escuela (en donde lamentablemente muchos estudiantes ya no regresaron a las aulas) y que, por desgracia, tuvieron unas autoridades educativas incapaces de encontrar caminos para hacerles la vida más fácil.

*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com

  • Lorena
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    Un análisis de enorme alcance en aspectos muy sutiles y que francamente “causan malestar docente” Alfaro con su refundación y su RECREA un monstruo sin pies ni cabeza en aras de una “SOBERBIA PEDAGÓGICA” que él mismo y su equipo de doctores en educación encabezados por el Dr. Baldemar y otras personas con alta experiencia y conocimiento profundo como la Dra. Julia Caridad Castro no lograron aterrizar. Y por otro lado, la NEM que se encuentra inacabada en proceso de construcción. A pesar de cientos de foros que por toda la República Moctezuma promovió. La reflexión final tal vez sea que es tiempo que el docente mismo encuentre su EMANCIPACIÓN PEDAGÓGICA y hoy más que nunca en un contexto tan cañón como fue invertir laaargas horas a la educación vía Internet. Abrazo Jaime.

  • Carlos
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    Un texto digno para el debate, desde mi punto de vista reformas van y reformas vienen, y la educación que reciben los niños poco han mejorado, pero como echarle la culpa a una reforma cuando no se tienen resultados claros de su impacto, y porque no se tienen resultados, mientras los docentes no cambien sus estilos de trabajo de acuerdo a lo que proponen las reformas, no se podrá valorar su impacto, entonces como decir que no sirve lo que no se intentado probar, sería interesante que todos los docentes trabajaran de acuerdo a las metodologías propuestas durante tres años y ahora si se podría evaluar si sirve o no. Seguiría debatiendo sobre este y más puntos de vista, pero no quisiera que nadie se sintiera ofendido, sólo es una humilde opinión.

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