Las promesas de campaña y los maestros

 en Andrea Ramírez

Andrea Ramírez Barajas*

He seguido puntualmente a la distancia las elecciones de mi país, de manera particular he revisado las propuestas educativas de cada uno de los candidatos, tanto los spots como las entrevistas, algunos documentos y lo que dijeron el martes pasado en el debate. Vi cuatro posiciones, pero en esencia son dos, las que defienden la reforma educativa (Meade, Anaya y El Bronco) y la está en contra (Andrés Manuel).
Me llama la atención todo lo que se dice y, de resultar cierto, creo que las maestras y maestros tenemos que estar tranquilos porque independientemente quien gane nos va a ir bien, ya que van a mejorarnos las condiciones laborales, salariales y profesionales, eso se escucha muy bonito, pero como estamos en campaña sucederá lo mismo que hace 6 años: no pasará nada.
A qué se compromete cada uno de ellos:

• Anaya: gastar más en la formación de docentes, mejorar los salarios de los maestros y no castigarlos, terminar el rechazo a las universidades públicas, entregar tabletas a todos los estudiantes de preparatoria y universidad, aumentar la cobertura de internet móvil en el país.
• López Obrador: cancelar la reforma educativa, fortalecer el Conacyt, pagar más a los maestros y dignificarlos, proponer un plan educativo con la participación de los maestros, padres de familia y expertos.
• Meade: mejorar los salarios de los maestros y certeza laboral, que aumentar 4 veces las escuelas de tiempo completo, dar cobertura universal de la educación superior, crear un instituto Prodocente.
• Rodríguez: Devolver el poder al maestro no al sindicato, dar impulso a la educación técnica, popularizar la educación a distancia, invertir más al gasto educativo.

Los problemas educativos en el país son bastante profundos y heterogéneos, cada escuela no se parece a la otra independientemente que estén en el mismo país, las propuestas educativas de los candidatos están descontextualizadas y denotan un desconocimiento de la realidad educativa, es inconcebible prometer tabletas a todos los estudiantes sin una propuesta curricular específica lo cual nos invita a pensar que no se está pensado en los fines de la educación, lo mismo ocurre con aumentar las escuelas de tiempo completo, tengo conocimiento real que las actuales solo fungen como guarderías porque poco a poco le han ido quitando recursos, a la fecha el gobierno ya se desentendió de la alimentación cuando en la propuesta original lo incluía.
Aplaudo que hasta ahora se hayan dado cuenta que los maestros y las maestras fuimos agredidas con esta reforma educativa, ojalá y que si materialicen la propuesta de mejorar el salario, rescatar su imagen y de garantizar certeza laboral, estaré pendiente que tanto de esto aterriza una vez que esté en el poder el siguiente presidente, mientras eso sucede o no sucede, soy testigo de cómo el gobierno argentino está haciendo lo mismo que hicieron hace 5 años el gobierno y la SEP con los maestros y la educación pública.

*Doctora en educación y consultora independiente. andrearamirez1970@hotmail.com

Comentarios
  • Marco Romo
    Responder

    No solo ha sido el desprestigio del DOCENTE…

    Han sido las terribles simulaciones de concursos de exámenes de oposición, repartición de fuerzas entre las SEJ – la sección 16 y la sección 47 entregándose plazas directivas de todos los niveles…

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