Las características de un buen mentor

 en Alma Dzib Goodin

Alma Dzib Goodin*

Siempre que alguien me pide que sea su mentor, me siento como si me pidieran que los adopte. Ser mentor es un papel que comienza a ser parte no solo de la vida académica, sino que se extiende al ámbito profesional, siendo un papel clave en el éxito y productividad de las empresas.
La historia del trabajo del mentor se remonta a la antigua Grecia, cuando el poeta Homero escribe la Odisea. En la historia se narra como Mentor era un leal amigo y consejero de Odiseo, rey de Ítaca, quien eventualmente se marchó a la batalla de Troya, por lo que Mentor se convirtió en maestro, apoyo, consejero y protector leal del hijo de Odiseo, Telémaco, surgiendo entre ambos una relación basada en el afecto y la confianza. De ahí surge la palabra “mentor” que refleja el proceso de guía y protección hacia otra persona, en algún transcurso de su vida.
En la academia, se observa como natural la figura del asesor, que es tomado como sinónimo, pues busca ser una guía en los procesos escolares, pero éste se concentra solo en la escritura del trabajo de tesis. A veces el asesor es asignado al estudiante, lo que rompe con el orden natural de la relación, o en otras ocasiones, no hay sentimiento de pertenencia o comodidad por parte del alumno hacia ese asesor.
El mentor, por otro lado, es una figura mucho más compleja, con roles más amplios. De entrada debe existir una relación estrecha entre ambas personas que inicia con el respeto mutuo. El asesor es un entrenador profesional, que se convierte poco a poco y sin prisa en protector, motivador, maestro, asesor, abogado, guía, consejero, interprete y amigo experto en el ambiente de trabajo, por lo que se puede decir que protegen a quienes deciden apoyar.
Si bien es común en los posgrados, en las empresas comienza a crearse en rol específico dentro de las relaciones de trabajo o entre corporativos, con lo que surgen empresas especializadas en la mentoría profesional para que las ganancias y los proyectos sean mayores.
En la mafia, se sabe que los padrinos fungen como mentores para que las familias crezcan lo más posible y todos protejan los intereses de todos.
Bajo este contexto, ser mentor es un trabajo de tiempo completo que a veces no se elije, pero se termina haciendo, bajo la idea de que unidos se es más fuerte, dos mentes piensan más que una o bien que la unión hace la fuerza.
El objetivo de ser mentor es desarrollar a la persona en su conjunto, por lo que existen diferentes técnicas que requieren de un amplio conocimiento para ser empleadas de manera adecuada. Las estrategias más empleadas a nivel empresarial son el acompañamiento, lo que implica estar codo a codo con el elegido, y estar disponible (a veces) 24 horas al día, para cuando algo importante surja.
Otra estrategia es conocida como la “siembra”, en la cual los mentores preparan al alumno o al elegido, para enfrentarse a ambientes para los cuales no está preparado, muchas veces se ha de ir en contra de las creencias de las personas, pero si se lleva a cabo con cuidado, se muestra el valor de dichos cambios a mediano plazo.
Otra técnica se denomina catalizador, que debe ser empleada cuando un alumno o elegido alcanza un nivel crítico de presión, y se sabe que el aprendizaje puede hacerse mayor, por lo que el mentor busca crear un cambio en el procesamiento cognitivo, provocando un cambio en la forma de pensar, en la identidad u ordenamiento de los valores que da como resultado una mejora en el individuo.
“Mostrar” implica un modelamiento que no se puede dejar de lado, pues el mentor enseña algo a través de la experiencia sensorial, siguiendo un proceso de demostración de una habilidad o actividad que por supuesto implica la exteriorización de valores, formas de pensar y de actuar.
Finalmente se “cosecha”, momento en el cual el mentor hace consciente los aprendizajes construidos a través de las diferentes técnicas, y se muestra un punto de no retorno hacia el principio. El alumno es entonces capaz de entender cuales han sido sus aprendizajes, no solo en un ámbito particular, sino en como se enfocan los procesos y actitudes para lograr el éxito.
El proceso de mentoría puede durar unos cuantos meses, años o en ocasiones se extiende por varias generaciones. Es por ello que se debe tomar muy en serio y no verse como un trabajo más, pues en el proceso, el mentor también puede aprender del alumno, por lo que es clave querer aprender del alumno.

*Directora del Learning & Neuro-Development Research Center, USA. alma@almadzib.com

  • Ramón
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    La visión de Vinculación Extensión en una IES es adaptando perfiles académicos y conformando los futuros roles de desempeño y transformación progresiva de las IES.

    • Alma
      Responder

      Mil gracias Ramón por la lectura, es cierto lo que mencionas, está en papel, pero no se hace en la realidad. Muchas IES no tienen programa de egresados, o análisis de que pasa con ellos cuando dejan los espacios académicos. Lo poco que se sabe son anécdotas.

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