La reforma educativa entre las tensiones del pasado-presente educativo

 en Miguel Ángel Pérez Reynoso

Miguel Ángel Pérez Reynoso*

La reforma educativa que el gobierno mexicano anunció (con bombo y platillo al inicio de la administración sexenal en 2013), hoy está en el olvido o en el abandono desde la propia esfera del gobierno. El gobierno de Enrique Peña se conformó con lo logrado, que fue mucho, sobre todo las acciones de desmantelar el gremio magisterial, restar derechos, prestaciones, antigüedad, anular el escalafón, etcétera, además supeditó al SNTE a que apoyara incondicionalmente los términos de esta reforma. Pero lo propiamente educativo, la propuesta pedagógica para el país, la pospuso para más adelante, como si fuera un tema menor.
Con la propuesta de un Modelo Educativo inviable para el país, carente de pertinencia en su operatividad, según lo han argumentado algunos expertos en currículum, el debate parece cancelado. Ha llegado a cero la promoción y el despliegue publicitario de la reforma, hasta parece que ahora si podemos tratar, discutir y acordar los asuntos de fondo de una reforma verdaderamente educativa.
¿Por qué en este momento político poco le importa al gobierno sostener todo el apoyo y la campaña de publicidad en respaldo de la (su) reforma educativa?
La hipótesis corre en dos sentidos:

a) Porque desde el poder lograron lo que querían: instrumentalizar una agresiva reforma laboral en educación y restar derechos a partir de cambiar la regulación laboral con los trabajadores de la educación.
b) El asunto propiamente educativo será postergado para los que siguen o los que llegarán cuyo partido sea del color que sea. En estos momentos ya no existen condiciones para negociar absolutamente nada, con la mirada en el pasado, la mirada a futuro se traza a partir del primero de julio del presente año.

Así las cosas, parece que por fin ha llegado el tiempo de la mesura, hoy se puede construir de manera racional y dialogada una propuesta educativa pertinente para nuestro país, ¿qué rasgos pudiera tener ésta?, ¿qué cambios necesita el sistema educativo nacional para garantizar los cambios y el cumplimiento de metas de mediano y largo plazo?
No he visto en ningún lugar (de los pronunciamientos políticos de la actual coyuntura) algún planteamiento serio en el campo educativo, todo se reduce a la predecible guerra de lodo, a los anuncios demagógicos o a propuestas que prometen ir más allá de lo hasta ahora logrado con la reforma.
El actual problema de la reforma (como curso de política pública en educación), no sólo se ha tornado en un problema de contenidos, sino también aparece un problema de método, al no tener capacidad (desde los actores) de generar propuestas serias para el período que viene.
¿A quién le interesa instrumentar una verdadera REFORMA EDUCATIVA para nuestro país? No tengo la respuesta, pero sí tengo claro que a los gobiernos prianistas, les interesa demasiado poco… por no decir nada.

*Doctor en educación. Profesor-investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. mipreynoso@yahoo.com.mx

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