La Nueva Escuela Mexicana y lo que la hace distinta de las reformas anteriores

 en Miguel Ángel Pérez Reynoso

Miguel Ángel Pérez Reynoso*

El pasado viernes 3 de julio, fui invitado por los colegas de la Unidad 161 Zamora de la UPN, a un Panel sobre la Nueva Escuela Mexicana (NEM) y la formación de docentes en el marco de la realización de su Foro Internacional que organizan año con año. En esta ocasión y por cuestiones atribuidas a la pandemia se realizó dicho evento totalmente a distancia con el apoyo de las plataformas digitales. El Panel en el que participé fue un diálogo informado al lado de los siguientes colegas: la Mtra. Leticia Torres Soto de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, Fidel Negrete Estrada Director de la Unidad 161 (Morelia) de la UPN y Dany Becerra de la CNTE (Sección 18).
Quiero desarrollar en este espacio parte de mis intervenciones en dicho evento, dando las gracias de antemano, a la Unidad 162 Zamora de la Universidad Pedagógica Nacional, a su director y a la organizadora de este espacio por permitirme desarrollar estas ideas.
Inicio diciendo que la NEM intenta, desde su origen distanciarse de lo que fue la propuesta de Reforma Educativa del gobierno de Enrique Peña Nieto (EPN), para ello se buscó resolver el problema legal en la parte legislativa. Y para buscar las diferencias entre una y otra propuesta, habría que definir cuando menos tres coordenadas para hacerlo. Dichas coordenadas podrían ser las siguientes:

a) La solidez en los contenidos de la propuesta.
b) La pertinencia para responder a las necesidades educativas de la sociedad.
c) El vínculo o la legitimidad con el resto de los actores y agentes educativos.

La propuesta educativa impenetrada durante el sexenio de EPN, tuvo la distinción de que fue el dispositivo de evaluación sobre el cual giraron la mayoría de las acciones. La evaluación terminó secuestrando al sistema y dicho gobierno se vinculó con la OCDE para cumplir con su lista de intenciones marcadas por aquel organismo. Pero el mayor desacierto del gobierno de EPN fue el violentarse con el magisterio, al utilizar a la evaluación de manera punitiva y como un recurso para castigar y excluir, y no para conocer y retroalimentar el propio desempeño académico de las y los educadores.
Sin embargo, el problema desde el origen de la NEM en el marco de la 4T, es que, a sus creadores, les ha preocupado de manera obsesiva el ser diferentes a sus antecesores. La NEM es uno de los proyectos o las iniciativas educativas oficiales menos documentadas, no existe el libro blanco de la propuesta (modelo, reforma, acuerdo) o como le quieran llamar sus creadores, se ha generado mucha más literatura desde los espacios externos que desde la propia SEP.
La NEM, efectivamente no se parece a la propuesta de reforma de EPN, lo primero fue hacer los ajustes legislativos, modificar la ley para que no aparezca el carácter obligatorio de la evaluación y lo lograron, pero hacen falta muchas cosas más.
El gran acierto de la NEM es que tiene la mirada puesta en atender a los des-atendidos ancestralmente, a partir de los componentes de equidad, inclusión y justicia educativa, pero la NEM no camina porque existen problemas serios en dos planos:

• Primero, no existe un pleno consenso de la propuesta educativa en las esferas del gobierno y del grupo cercano al presidente. Las posiciones en el grupo en el poder se asumen encontradas.
• Segundo, en aras de legitimar la propuesta, a toda costa la los creadores y defensores de la NEM (con el titular de la SEP a la cabeza) se han encargado de negociar con todas las instancias, intentan quedar bien con todos, con Dios y con el diablo para ganar apoyo, consenso, legitimidad y no siempre se puede. Las autoridades educativas dialogan lo mismo con la dirigencia de la CNTE, con la cúpula del SNTE y con el grupo de empresarios interesados (desde hace algunos años) en la intromisión estratégica en los asuntos educativos con Mexicanos Primero a la cabeza.

En otra pregunta se nos pedía en el panel mencionado ¿dar cuenta de qué le falta a la NEM para que camine?, y yo decía tres cosas:

a) Mayor claridad en cuanto a los contenidos programáticos de la propuesta (lo propiamente educativo).
b) Mayor claridad en cuanto al diseño de la ruta de acción que se pretende seguir y las metas o los fines intermedios a los que se pretende llegar.
c) Y como tercer punto, ser más enérgicos en cuanto a la negociación que se tiene con la propuesta de desarrollo educativo de carácter sexenal. Parece que la actual cúpula de la SEP, en aras de quedar bien con todos, no deja plenamente satisfechos a nadie, es necesario que la balanza se incline hacia algún lado.

Me parece, que de manera sesgada, en la actual coyuntura entramos en una fase importante en cuanto a las propuestas educativas que surgen desde la esfera de gobierno, dicho elemento consiste en el reconocimiento verdadero (no sólo retórico) del carácter pluricultural, pluriétnico y plurisocial de nuestro país; el gobierno de López Obrador es el primero en entender que eso que le llamamos México se compone de muchos Méxicos y a cada uno hay que atenderlo por separado. Para ello entonces, se requiere que el modelo nacional sea flexible y se atienda verdaderamente a los entornos específicas, a los contextos regionales y, sobre todo, a las necesidades específicas de cada comunidad en concreto.
Por último, la relación de la NEM con la formación de docentes y con el magisterio en general, ahí dije que es importante recuperar el carácter profesional del magisterio, el arribo del siglo XXI y a partir de la frase de Manuel Castels, de que hemos pasado de una época de cambios a un cambio de época, nos exige pensar de mejor manera en el asunto de los docentes.
Parece que estamos ante el agotamiento del aparato de gobierno como generador de propuestas educativas, que se pueden sostener y es importante entonces comenzar, gestar y generar propuestas desde los intersticios y los márgenes del sistema, se trata de recuperar el carácter de intelectual orgánico de los profesores y profesoras, como líderes de las comunidades y de las causas populares, pero para ello necesitamos contar con docentes que lean, que escriban, que piensen, que se cuestionen y que revisen y sistematicen la práctica que realizan en el entorno de la comunidad en donde se encuentran.
La técnica está secuestrando al intelecto, por lo tanto, se requiere regresar a revisar al carácter profesional del magisterio, junto con su compromiso social. Pero también con propuestas, muchas prácticas educativas se realizan en los márgenes, pero en los mismos márgenes se pierden, se trata ahora de recuperar y sistematizar dichas experiencias para dialogar con el gobierno la conformación de un modelo de NEM desde la práctica y desde los saberes prácticos de las y los educadores.
Debido a que el Panel se llevó a cabo en el marco de un Foro Nacional organizado por la Unidad Zamora de la UPN, al final dije que habría que regresar a hacer efectivo el lema de nuestra universidad “Educar para transformar”, hoy más vigente que nunca.

*Doctor en educación. Profesor–investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. mipreynoso@yahoo.com.mx

  • Magdalena Isela González Báez
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    Estoy de acuerdo con su análisis Dr Reynoso

  • José Antonio Hernández Alejos
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    Buen análisis, coincido con muchos aspectos planteados. Gracias

  • Dra. Bibiana Riess
    Responder

    De acuerdo. Estupendo análisis. Cuando piensa usted que se implementará completamente? Ya pasaron 2 años y no vemos muchos cambios en la práctica.

  • JULIO CRUZ ALFARO ALONSO
    Responder

    Concidero que el análisis es interesante falta llevarlo a la practica

  • Justino Vargas Larios
    Responder

    Es correcta la afirmación planteada como una necesidad en nuestro SEN el problema ahora y esto es la gran faltante en la propuesta es como hacer que los maestros escriban, que piensen, que se cuestionen y que revisen y sistematicen la práctica que realizan en el entorno de la comunidad en donde se encuentran; si llevamos más de 80 años dominados por un sistema que prohíbe todas estas creativas acciones, si hemos estado este periodo, posterior al cardenismo se ha tenido al magisterio bajo la amenaza para que no opine, para que se someta, para que no cuestione y que resignadamente acate las doctrinas impuestas por el FMI, por el SNTE y a quienes se han atrevido a salirse de esta tabla rasa pues les han cortado la cabeza como es el caso de miles de cesados que la Reforma punitiva tenía ya en su limbo en calidad de condenados a un futuro incierto. Es verdad también que el camino a la libertad no debe ser patrocinado, pero hoy por hoy cuando han hecho al magisterio perezoso de pensar, conformista que espera todo le venga dictado y fácil, la autoridad de la 4° T debe ser incisiva en inducir al magisterio para que se sacuda la petrificación del conformismo. Hay muchas formas en que puede hacerse, muchos estímulos que pueden iniciar la movilización del magisterio. Es que el magisterio perdió la mística del profesorado comprometido, le hicieron creer que solo era un cualquier reproductor de ideologías e instructor de mano de obra cuyo primer paso para la calificación es el enseñar mecánicamente a leer y escribir al futuro técnico. En esta carrera por formar técnicos, el maestro se quedó como un técnico que acciona mecánicamente y no imprime nada a su materia de trabajo. Ahora sí, visto desde este ángulo puede afirmarse que la técnica está secuestrando al intelecto, por lo tanto, se requiere regresar a revisar al carácter profesional del magisterio, junto con su compromiso social. Pero también con propuestas, muchas prácticas educativas se realizan en los márgenes, pero en los mismos márgenes se pierden, se trata ahora de recuperar y sistematizar dichas experiencias para dialogar con el gobierno la conformación de un modelo de NEM desde la práctica y desde los saberes prácticos de las y los educadores. Sin olvidar que la práctica sin teoría es como caminar a ciegas y la practica con teoría es praxis y constituye la cimiente elemental de la transformación.

  • Jorge Goldblatt
    Responder

    Brillante análisis de lo técnico y lo intelectual, pero no se está tomando en cuenta algo: El tsunami del Covid19 cambiará todo.- Las nuevas propuestas deben llegar con esa óptica.

  • Noé Rivera
    Responder

    Lo primero que debe hacerse es incrementar un año o más a la carrera magisterial (de cuatro a cinco, o a seis años) para hacer del maestro un verdadero profesional en la investigación y la filosofía educativas, con autoridad para proponer los verdaderos cambios actualizados en cada etapa del sistema educativo, que con la regionalización (que debe hacerse realidad) coadyuven íntegramente al nuevo México que la modernidad reclama.

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