La investigación educativa en Jalisco y la creación de los CoIPE en la SEJ
Miguel Ángel Pérez Reynoso*
Hoy hace unas pocas horas se llevó a cabo una jornada de trabajo muy importante en las instalaciones de la ByCENJ, donde la Subsecretaría de Formación y Atención al Magisterio de la SEJ dio a conocer una propuesta de trabajo para impulsar la creación y desarrollo de los llamados CoIPE (Colegiados de investigación para la Educación).
La investigación educativa (IE) es uno de los componentes estratégicos más difíciles de consolidar al interior de todo sistema educativo, no solo por la exigencia institucional y la rigurosidad para consolidar la producción investigativa, sino también por la falta de recursos y apoyos, y porque las comunidades académicas no están acostumbradas a producir conocimientos que se vinculen con la toma de decisiones.
Esta reunión, a la cual asistieron entre 150 y 200 profesoras y profesores de la estructura de educación superior, de 23 instituciones que dependen de la SEJ (11 escuelas Normales, 5 unidades de la Universidad Pedagógica, 3 centros de posgrado y, me supongo, 2 CAM), el resto no sé de dónde provenga. No me queda del todo claro si los asistentes hacen investigación o son integrantes de la estructura burocrática de las instituciones antes mencionadas.
La investigación educativa tiene la distinción de convertirse en el sistema nervioso de un sistema educativo; por ahí pasa la producción, distribución y consumo de conocimientos socialmente pertinentes y en donde los objetos de estudio, las temáticas y las líneas de investigación deberán obedecer preferentemente a la demanda social y a las necesidades de conocimiento que el propio sistema ha generado con relación a su propio desarrollo.
Ante ello, habría que pensar en torno a lo siguiente: ¿Cuáles son las preguntas de la investigación en el seno de la SEJ y de la educación en Jalisco? ¿Cuáles son las metodologías y los marcos teóricos de referencia más pertinentes para desplegar proyectos y procesos de investigación que involucren a los cuerpos colegiados del sistema de educación superior para la atención al magisterio en la entidad? Y, ¿cuál es la realidad por la que atraviesan actualmente las instituciones en cuanto al fomento de la investigación y qué tan preparadas están para involucrarse en un proyecto como el que se ha presentado ahora?
En su oportunidad, la maestra Yolanda Quintero, responsable de esta subsecretaría, dio a conocer los resultados de la consulta que se hizo a 127 profesores-investigadores distribuidos entre las 23 instituciones ya citadas. Los resultados muestran un panorama favorable: perfiles con estudios de posgrado, investigadores nacionales miembros del SNI, un buen número de profesores con perfil deseable en PRODEP y así un panorama que ayudaría a sacar un proyecto como el presentado.
Más adelante, la misma subsecretaria Yolanda Quintero presenta una propuesta con una visión estratégica a partir de la creación de los CoIPE, los cuales se pueden integrar de 3 a 7 académicos con una vigencia anual de su propuesta de investigación y los cuales trabajarán a partir de campos de conocimiento. Esta propuesta recupera la trayectoria —según se dijo— de 30 años de iniciativas para impulsar la investigación educativa institucional desde la Secretaría de Educación en el estado de Jalisco.
Al final, el titular de la SEJ, en su mensaje, habló de la importancia de contar con recursos y apoyos para la investigación y de los desafíos; muchos están por venir a partir de cambios estructurales, no solo para la SEJ, sino para la educación en el mundo.
En términos generales, se pudiera decir que desde la cúpula dirigente en la SEJ existe una preocupación por aprovechar los recursos humanos para desplegar un proyecto ambicioso e importante que coloque en el corazón la producción investigativa y que permita fomentar realmente la investigación “de manera dialógica y colegiada” con la intención de producir conocimientos para la mejora educativa en la entidad.
Me parece que esta iniciativa, la cual aparece por primera vez con seriedad y con visión estratégica, deberá entenderse en el contexto de la realidad social, política y educativa por la que actualmente atraviesa el estado de Jalisco en este momento. Cabe aclarar que la iniciativa se traza de arriba hacia abajo, pero, ¿qué pasa abajo en el funcionamiento del sistema de formación docente y hasta dónde la planta docente de las instituciones está preparada para involucrarse en congruencia y cumplir decorosamente con los contenidos de esta iniciativa?
Una primera tarea pudiera ser que cada Escuela Normal, centro de posgrado o unidad de la UPN muestre desde adentro la realidad de su institución, la producción académica reciente, los productos terminados, el uso y la vinculación del conocimiento en la toma de decisiones y en la contribución a campos de conocimiento. Ahora habría que tejer de abajo hacia arriba, problematizando los distintos campos disciplinares en específico e incentivando, de igual manera, a los líderes académicos por campo y garantizando recursos y bolsas de apoyo financiero y material para mejorar la producción.
Un aspecto importante ligado con todo lo anterior tiene que ver con la formación de investigadores; si bien lo presentado da muestra de un escenario favorable, no podemos presumir que hemos formado investigadores en instituciones patito que operan en el estado. Junto con todo el espectro de un proyecto tan ambicioso, habría que pensar también en la formación para la investigación, que no se toca, tal vez porque nos toca.
Esta reunión ha generado un hilo de esperanza para las personas que reivindicamos las tareas vinculadas con la investigación educativa y la producción de conocimientos, pero habría que atender otras propuestas, sobre todo las que provengan de ámbitos no gubernamentales o que fomenten la educación popular y alternativa.
*Doctor en Educación. Profesor-investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com
Excelente reflexión mi estimado amigo Miguel Ángel, esperemos que este proyecto tenga presupuesto.