La emblemática figura de las y los docentes. El educador en las soledades

 en Andrea Ramírez

Andrea Ramírez Barajas*

En estos primeros días de 2018, junto al frío invernal, la figura de las y los educadores se hace más importante, después del descanso regresa el trabajo y este será (como siempre ha sido: cansado, extenuante y cada vez más demandante).
Las y los docentes son las figuras más importantes de la tarea educativa, junto a los alumnos. Sin los docentes los alumnos no son, así como sin alumnos los docentes tampoco. El binomio profesor–alumno cada vez se adereza de más cosas, los medios para la enseñanza, los recursos auxiliares, los libros de texto, el plan y programa de estudio y, en las últimas fechas, el fantasma de la evaluación, junto con el internet y los dispositivos móviles de comunicación.
Hace muchos años (entre 1993 y 1994) se realizaron los llamados Encuentros Educar (fueron 11 en total en la Capilla Tolsá del Instituto Cultural Cabañas), organizados por un secretario de educación con aspiraciones políticas como sucede ahora, en uno de ellos fue invitado Eduardo Remedi y en su intervención mencionaba que los docentes resuelven sus problemas educativas en la soledad, en la urgencia y en la inmediatez.
El trabajo en soledad es propio de la tarea docente, los pares docentes sólo están ahí como un referente más que sirve para ampliar la imagen de un amplio espejo que sólo proyecta algunas soledades que confluyen en un mismo espacio escolar.
El trabajo docente es un trabajo en soledad, al lado de otros que también llegan a la escuela cargando sus propias soledades, el trabajo educativo en soledad es uno de los tópicos menos estudiado por los investigadores. Es por ello que la propuesta de evaluar el desempeño docente ha sido mal recibida por los propios educadores, debido a que atenta en contra de la fragilidad de la figura de ser educador o educadora.
La soledad docente no es un fenómeno aislado, es un conjunto de fenómenos asociados propios de la profesión de quien educa y de la tradición de educar, sus estudios están ligados al tema de las identidades y las propuestas al respecto, tienen que ver con el hecho de intensificar el trabajo colectivo, participativo a partir de darle mayor relevancia a los colectivos escolares.
La soledad docente en el marco de la pedagogía actual debería tener mayor relevancia y visibilidad, la figura profesional de las y los educadores es uno de los elementos más importantes que sostienen el sistema educativo casi en su totalidad sí, pero dichas figuras también tienen sus fragilidades debido a la propia naturaleza humana.
En estos primeros días de trabajo, la figura de las y los educadores se agigante o se empequeñece de acuerdo a la perspectiva de quien mira, lo único cierto (en los debates actuales sobre reformas y cambios en educación) es que las y los docentes son sujetos insustituibles en toda iniciativa de reforma y de cambio institucional, será con ellos y ellas (incluyendo los fantasmas de sus propias soledades) con quienes deberá emprenderse la nueva etapa de cambios y ajetes al sistema. La figura emblemática de las y los docentes deberá estar en la nueva etapa de reforma educativa en nuestro país de principio a fin, se quiera o no.

*Doctora en educación y consultora independiente. andrearamirez1970@hotmail.com

  • Manolo
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    Recordar a mi estimado maestro Eduardo es una vivencia agridulce. Porque la recuperación del concepto de la soledad en este argentino tiene ecos diversos. Habría que leerlo o mejor aún sentirlo en tono de tango. El exilio se vive en soledad. Su segunda hija se llama Soledad. Y está bien es cierto que uno trabaja solo y que construir colectivos es para nosotros casi contra natura. Pero lo que nos restituye como docentes no es la soledad sino la risa compartida a veces la burla o el albur Tal vez para algunos la soledad sea reflejo de otras heridas o hijas. Pero para la mexicanidad irreverente será la risa el chiste. Nos encanta el desmadre tal vez porque éste nos evita por un rato la soledad

  • Marco Romo
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    La filosofía y los códigos culturales de los modelos educativos con que han formado a los profesores de México, han sido mal interpretados.

    Cambiamos de actores en las direcciones de las escuelas (la llamada reforma educativa ¿Deberás los que llegaron fueron idóneos o fueron las fuerzas de poder entre las secciones 16 y 47 del SNTE y la SEJ?) y seguimos viendo las mismas viejas prácticas, con esas ínfulas de virreyes, que no llegan ni a…

    En efecto, el trabajo docente es un trabajo en soledad y sometidos a tolerar todo, desde preescolar hasta nivel superior (refiriéndome a las escuelas pertenecientes a la SEJ); ya que en su mayoría los profesores NO HAN LOGRADO TENER UN PENSAMIENTO CRITICO Y NO QUIEREN ENSEÑARSE A PENSAR CRITICAMENTE…

    Los modelos y funciones de la pedagogía han sido presentadas por investigadores de acuerdo a las teorías de la personalidad que establece relaciones sociales activas entre el educador y el educando; y si esas teorías vienen de investigadores críticos ¿Cómo puede ser posible aplicar un modelo pedagógico sin ser crítico? La soledad se vive desde el sometimiento del conocimiento…

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