La elección de un “porro” para la Rectoría General en la UdeG o, la UdeG cuna de porros

 en Andrea Ramírez

Andrea Ramírez Barajas*

No estoy muy cercana a la Universidad de Guadalajara (UdeG), más bien lo poco que sé lo he aprendido a través de testimonios y anécdotas que se van contando entre los colegas investigadores. Por ejemplo, se habla de los cinco jinetes del apocalipsis que entre dichos personajes se tiene el reparto y el control total de la Universidad, que a la Universidad no le interesan los grados o el prestigio académico de personajes que pudieran poner en entredicho el control político (férreo y casi absoluto que ahí se vive).
Esto puede ser el marco de una crónica que recupere la pasada sesión del Consejo General Universitario (CGU), máximo órgano de gobierno de dicha Universidad, que en la sesión del pasado miércoles 6 de este mes de febrero resolvió la elección por mayoría para Rector General a favor de Ricardo Villanueva.
Podría afirmarse que Ricardo Villanueva era de los seis candidatos al cargo de Rector o Rectora, el de más bajo perfil académico, entre Héctor Raúl Solís, Ruth Padilla, el mismo Castellanos, entonces los dardos se cargaron por Villanueva ¿por qué?
Es interesante pensar qué es lo que motiva no a los consejeros universitarios (que ellos eligen en lo formal), sino a los electores reales, a los 5 jinetes (Raúl, Trino, El Atenguillo, El Cone y Tonatihu), si Villanueva ya se había confrontado con Enrique Alfaro en la pasada elección para presidente municipal de Guadalajara, si su carrera es reciente y viene a partir del control y la manipulación estudiantil, si incluso no tiene el grado de Doctor en ningún campo del conocimiento como algunos de sus oponentes, ¿entonces?
Es probable que los jefes estén nerviosos y quieran tener un personaje al frente de la Rectoría al cual se le pueda manejar, manipular y hacer que obedezca, ¿así será?
Aunque se define como una Universidad pública, la UdeG es un organismo cerrado, el cual funciona parecido al de una mafia con grupos de poder, códigos internos y lealtades de grupo.
Esta elección de rector lejos de mostrar seriedad universitaria, da risa, debido a que no son (y nunca lo han sido) los universitarios quienes elijan libre y democráticamente a sus autoridades. Entonces, ¿de qué se trata?, se trata de simular democracia y de ganar legitimidad por las vías ilegitimas de proceder.
En lo académico, la UdeG retrocederá pero ganará en lo político, tal vez para eso eligió a un porro, para que quien tenga el principal puesto en la Universidad se encargue de hacer el juego sucio para la causa universitaria, es decir, para garantizar la estabilidad de los cinco jinetes del apocalipsis.

*Doctora en educación y consultora independiente. andrearamirez1970@hotmail.com

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