Jalisco: NO a la violencia. SI al diálogo y la negociación

 en Miguel Ángel Pérez Reynoso

Miguel Ángel Pérez Reynoso*

Esta historia parece que ya la conocemos, todo comienza con un hecho que el origen pudiera parecer pequeño (la muerte de Giovanni López), un albañil que es asesinado por negarse a ponerse el cubre bocas en Ixtlahuacán de los Membrillos por policías de aquel lugar. Esto desata ira y coraje ciudadano, se comienzan a convocar manifestaciones de distintos grupos y colectivos sociales, la violencia va en ascenso de uno y de otro lado. La autoridad recurre a un discurso trillado basado en La fortaleza del Estado, las atribuciones que da la ley, etcétera, en el fondo sirve para esconder un discurso amenazante y autoritario.
La ciudad de Guadalajara se mueve entre la pandemia por el Coronavirus y las manifestaciones callejeras. Jueves, viernes y sábado las manifestaciones permiten protestar por el clima de abuso de las autoridades, éstas responder con mayor agresividad y prepotencia, ¿cuáles son las causas, cuál es el trasformado político, en qué parará todo esto?
El clima de violencia y la violencia misma, es lo que menos necesitamos en estos momentos de aislamiento, levantar la voz no significa ser escuchados, clamar por justicia no se traduce en que ésta llegue con facilidad, pero es el recurso que tienen los sin voz, sin poder: clamar justicia y que ésta se haga valer.
De nuevo estamos ante la eterna contradicción entre la sociedad política (aparatos de gobierno) versus la sociedad civil: ciudadanos y personas de a pie. Desde la esfera del gobierno se ha abusado acerca del estatus que brinda el tener en sus manos el aparato gubernamental y de la supuesta impartición de justicia.
Hoy requerimos con urgencia civilizar el debate, fomentar la cultura de paz, empoderar a los ciudadanos y ciudadanas que se manifiestan, neutralizar los excesos del autoritarismo en las esferas de gobierno, etcétera, son algunas consignas que desde hace muchos años se han venido construyendo en los círculos académicos y de algunos organismos civiles para darle un mejor aliento a esta cultura de paz y para el fomento de la resolución noviolenta de los conflictos. Sin embargo, ello no ha servido hoy en día, el mundo cada vez se crispa más, los viejos racismos sumados a los nuevos fundamentalismos han generado un nuevo clima de tensión que a nadie beneficia.
El gobernador de Jalisco en su desbocada aspiración de poder, parece que comienza a perder la perspectiva, esa confrontación con el poder del centro lo ha llevado a caer en un chauvinismo de nueva edición y en aras de la extraña defensa de la soberanía se opone a todo lo que venga del centro del país, tanto en educación, en salud y ahora en seguridad.
Me parece que se necesita un nuevo árbitro que sea capaz de ponerse por encima de estas circunstancias y permita parar los conflictos, pero no sobre la base de ceder sin dialogar y sin resolver las cosas de fondo. No, se necesita inaugurar una nueva disposición para resolver las cosas. Bajo este contexto no le he escuchado al actual gobernador de la entidad ni media línea de autocrítica de sus actuaciones y eso en sí mismo, es una mala señal. Los gobernantes también se equivocan y a veces mucho más que los ciudadanos, porque están obligados a responder a las exigencias del aparato al cual responden. Hoy se requiere desactivar la violencia, pero sin violencia, hoy se trata de darle la oportunidad al diálogo, franco y verdadero, hoy Jalisco debe hacer un alto para preguntarse, ¿qué es lo que queremos para la entidad?, hoy tenemos esa oportuna histórica. De lo contrario, las calles se seguirán llenando de manifestantes cada vez más y con mayor beligerancia, por cualquier causa y con cualquier pretexto. Se trata de que la hoguera prenda y siga prendida por cualquier cosa.
Uno en la academia aprende a darle curso a la sensatez y a la racionalidad, ante conflictos como los que estamos viviendo y hoy es lo que se necesita que la razón y los argumentos civilizados se pongan por encima de todos y de todo. No a la amenaza, ni al discurso amenazante. No a la fuerza ni el abuso del poder, venga de donde venga.

*Doctor en educación. Profesor–investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. mipreynoso@yahoo.com.mx

Comentarios
  • Victor Ponce
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    Buen llamado a la cordura y la paz. Gracias estimado Miguel

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