Horas y deshoras en docentes de secundaria

 en Jaime Navarro Saras

Jaime Navarro Saras*

Hubo un tiempo en que la autoridad educativa (con relación a las plazas docentes, administrativas y de servicios) se adaptaba a las necesidades de las escuelas y a las dinámicas laborales que iba construyendo el magisterio, tal vez no era mejor a la que vivimos actualmente, pero no tenía la incertidumbre y los lados ocultos, ilógicos y sinsentido que se viven en la actualidad.
Antaño era muy simple, todos los recursos de plazas de jornada y por horas se repartía entre tres, la autoridad educativa se adjudicaba un tercio, las secciones sindicales otro y las escuelas uno más, esta fórmula garantizaba que los maestros en servicio fueran construyendo paulatinamente una seguridad laboral hasta hacerse del tiempo completo o la doble plaza, a lo sumo se tardaba no más de una década en que esto sucediera y, con ello, el sistema educativo construido con esta lógica provocaba un arraigo de los maestros en las escuelas y las comunidades.
Después llegaron los tiempos en que los gobiernos panistas (en el caso de Jalisco) decidieron repartir el pastel entre dos, la mitad para ellos y la otra mitad para el SNTE, aún así las escuelas, mediante el escalafón y la voluntad de la parte oficial y sindical, lograron fortalecer a los maestros con horas y plazas, sin embargo, de cuando en cuando aparecían los fantasmas de la venta de plazas con etiqueta oficial y sindical y, por lo tanto, poco a poco dejaron de fortalecerse las escuelas; en este modelo solo bastaba tener un amigo, un pariente, un padrino o un guardadito de dinero para hacerse de una plaza.
Luego aparecieron los concursos de oposición y una parte de las plazas se entregaba por esa vía (a decir de los enterados y de la propia autoridad local, Jalisco fue el primer estado en adoptar este estilo en educación básica), sin embargo, los vicios adquiridos se siguieron dando, las plazas como tales se convirtieron en moneda de cambio para pagar favores a gente de la prensa, colegas de partido político, ahijados, novias y novios, amigos del equipo de futbol, familiares cercanos, hermanos de ideología, etcétera, etcétera, la cobija de las plazas alcanzaba para eso y para más.
Posteriormente llegó la reforma educativa de Enrique Peña Nieto y con ella vino el desmantelamiento de los estilos fraternales entre el SNTE y la SEP y, sin que mediara ningún tipo de acuerdo o negociación, toda plaza tenía que pasar por el examen de oposición. El esquema era muy simple, la adquisición de plazas se daba a través de una lista de prelación del mejor al peor aspirante evaluado y hasta donde alcanzaran las plazas y las horas, aunque cabe decir que los vicios y las corruptelas siguieron a través de estas listas, ya que solo la autoridad conocía las listas como también conocía las plazas disponibles y los lugares donde se encontraban ubicadas, en tanto, los favores y la venta de los mismos se dieron desde este lado oscuro, se sabe de personajes que en las listas de prelación estaban muy lejos de los primeros lugares y, por fortuna o cualquier otra vía oculta o por intereses creados, obtuvieron las mejores plazas y, casualmente, a la vuelta de su casa.
Finalmente llegó la Nueva Escuela Mexicana y la USICAMM como brazo ejecutor de las políticas para asignar plazas, ésta privilegió (en el caso de la educación secundaria) al docente de nuevo ingreso por encima de quienes ya estaban en servicio, a tal grado que la cantidad de horas disponibles para estos últimos fue mínima, en algunas asignaturas cero horas y las que hubo eran inelegibles para quienes obtuvieron los primeros lugares por la distancia de las escuelas y la cantidad raquítica de horas.
Las protestas, los plantones y las manifestaciones de docentes de educación secundaria el día de ayer, en oficinas centrales de la SEJ, se deben a este fenómeno, la mayoría de profesores se sienten agraviados en sus derechos y sus esperanzas están vacías para poder tener una mayor carga horaria al corto plazo, pero lo peor de todo y tal como ha sido la dinámica y las relaciones entre la SEP y la SEJ, nadie se hace cargo de dar respuestas a las problemáticas que presenta el magisterio de Jalisco, lo mismo ha sucedido con la tardanza o ausencia de los pagos, las solicitudes y reclamos en la plataforma de USICAMM, la selección de escuelas en la prelación, la falta de maestros y personal en las escuelas, el desabasto de libros de texto y otras tantas cosas más por el estilo.
Lo cierto es que esta problemática con los maestros de secundaria no es nueva, la mayoría de ellos, sobre todo quienes entraron con el esquema de oposición, tienen que repartir su tiempo en dos o tres escuelas para poder tener 20 horas o más y, eso, por desgracia, les genera una merma en su calidad de vida en cuanto a alimentación, salud y descanso, es por ello que sus demandas requieren respuestas fehacientes y que, quienes determinan la asignación de plazas, tomen decisiones inteligentes que den certeza laboral y no solo piensen en llenar las estadísticas y las nóminas con personal cuya carga horaria es mínima y donde el arraigo y su futuro en las escuelas es total y absolutamente incierto, aún así, la calidad y la excelencia educativa son pendientes que no se pueden presumir con este tipo de problemáticas, a pesar de que día con día tanto la SEP como la SEJ digan que las cosas van mejorando.

*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com

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