Freud… y el Atlas. Sueños que tardan en cumplirse

 en Marco Antonio González

Marco Antonio González Villa

Es un triunfo que pone de relieve diferentes ideas freudianas. No le tocó vivir y presenciar a Freud la pasión que genera entre las personas de las diferentes partes del mundo, sin embargo, la construcción teórica que hizo permite dar un marco para el fenómeno ocurrido recientemente en México, en Guadalajara específicamente.
Después de varias décadas, cambios en las formas de ganar un campeonato y de alrededor de 100 torneos, el Club Atlas obtuvo un campeonato inesperado e inconcebible hace unos cuantos meses.p
Sin embargo, lo peculiar de la situación es que, pese a años de frustración y derrotas continuas, mantiene una afición fiel y apasionada. Hasta el momento desconozco si hay una persona o personas que hubieran presenciado y disfrutado el campeonato anterior a éste, pero, de existir, tuvieron que vivir años de una larga espera. ¿Cómo han conseguido mantener viva la llama con su equipo sin recuerdos o experiencias recientes gloriosas?, ¿es sólo una cuestión de localidad, de territorio, de arraigo?
Es una realidad que diferentes fenómenos se ponen en marcha y en juego en esta pasión futbolera y es aquí donde entra Freud en la explicación. El psicoanalista, procuraré no ser técnico en la explicación, acuñó el concepto de pulsión para diferenciarlo del concepto biológico de instinto, que alude a necesidades físicas que deben ser satisfechas por un ser vivo para mantenerse con vida y en homeostasis; sólo hay una forma de satisfacer el instinto y requiere cierta prontitud para ser satisfecho, así tenemos, por ejemplo, las necesidades de comer, tomar agua, dormir o hacer del baño.
Sin embargo, la pulsión, habla de una necesidad que coagula lo biológico con elementos psicológicos, en donde, además, lo social juega un papel importante, ya que determina los satisfactores que pueden colmar el deseo, la necesidad, brindando, también, más opciones de satisfacción.
Al ser social, se entiende que es una significación que se transmite, en familia principalmente, y adquiere entre individuos, por lo que la pasión, la fe, el anhelo y los sueños por y de un equipo, pueden ser heredados o asumidos por una identidad con un grupo de personas o los colores de una institución. ¿Cuánto tiempo puede durar en una persona un deseo o una necesidad psicológica? El instinto veíamos que requería inmediatez o se podrá generar una alteración física: la pulsión puede esperar. El libro El amor en tiempos del cólera nos había mostrado como alguien puede esperar más de 50 años para cumplir un deseo, de amor y sexo en la novela, y nos impactaban los años de espera: los atlistas esperaron 70 años para ver consumado su deseo, su necesidad y sensación de triunfo de ver ganar a su equipo, merecen entonces por lo menos un libro o una película.
Este triunfo nos trae fe y esperanza para quienes hemos esperado, por años, que se cumplan algunos deseos, ya sea políticos, educativos, económicos, amorosos o de otra índole. Felicidades al Atlas, ello nos enseña que hay sueños y deseos que requieren tiempo para cumplirse y personas dispuestas a esperarlo; sólo es paciencia. Freud entendería la pasión por el Atlas ¿no?

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