El universo de la poesía es mental

 en Rubén Zatarain

Rubén Zatarain Mendoza*

La visita del poeta colombiano Winston Morales Chavarro a Puerto Vallarta fue la oportunidad para generar el diálogo con jóvenes de escuelas secundarias públicas de nueva cuenta.
El diálogo poético se realizó los días 7 y 8 de noviembre en el marco del proyecto de la Caravana Poética en su segunda edición en este ciclo escolar.
Además del acercamiento a la poesía y escritura del visitante, desde su producción literaria y de su formación periodística; la charla con los educandos se convirtió en oportunidad de dialogar sobre otros temas de orientación de proyectos de vida.
Planteó afirmaciones en el sentido de cultivar el esfuerzo personal y la perseverancia en la consecución de metas, hizo afirmaciones como la siguiente: “si sus padres les piden que den un paso, ustedes den tres”.
Sugirió que en las actividades de estudio y en otras actividades de las cuales son responsables siempre aporten un esfuerzo extra.
El sentido más importante es tener una visión de futuro y trabajar muy fuerte para alcanzar esos sueños. Tener un sueño personal y direccionar los pasos a hacia esa meta.
Afirma que para tener una visión más cercana a los temas humanos y comprender lo que acontece es necesario cultivarse y para ello no existe otra fórmula que leer, leer y leer.
Otro componente necesario para hacer escritura es la dedicación; está bien usar las redes sociales y el Internet –dice que él mismo es un apasionado de estas mediaciones tecnológicas– pero está bien además, despegarse un poco de ellas para dedicar tiempo al estudio y a la lectura recreativa.
Se define adicto a las tecnologías pero no se suprime. Entonces recomienda “La vida es eso que ocurre fuera de Facebook”.
“Dar el extra” es uno de los consejos que vierte en los oídos de los adolescentes en formación cuyos hábitos y disciplina son vetas de desarrollo personal por consolidar; “dar un poco más de ti” insiste ante los atentos escuchas de su lectura, de su conferencia propositiva.
Refiere a la motivación intrínseca como motor necesario para emprender cualquier tarea, para poder alimentar el esfuerzo personal y la perseverancia sobre todo en los variados aspectos del estudio y de la producción de escritura.
Sin asumirse como católico que haga práctica de su devoción en los templos; como escritor, ha realizado poesía con los textos bíblicos como referente.
El poeta Winston Morales es un viajero y a través de sus viajes y ejercicio como docente universitario en Colombia, encuentra nuevos temas para hacer poesía, para seguir en la escritura.
En la sala de lectura Hugo Gutiérrez Vega de una de las escuelas visitadas, Raúl Gibrán poeta vallartense anfitrión –en una de sus intervenciones– define lo que es el cuento a pregunta expresa de una de las estudiantes.
Dice que el cuento es cero grasa; es puro músculo mientras señala uno de los murales de la sala donde el jaguar es el tema pictórico. Dice que al igual que el jaguar que necesita velocidad, destreza, oportunidad y precisión el cuento es puro músculo.
El poeta vallartense coincide con el visitante colombiano cuando afirma “Habita un poeta en cada uno de los aquí presentes, en unos más, en otros menos”.
Recomienda buscar las variantes para hacer experiencia valiosa de la misma vida cotidiana.
Entonces se le da voz a Héctor, uno de los educandos, oculta la mirada detrás de sus lentes, que se atreve a compartir su poesía; en sus versos refiere la crisis existencial de ser adolescente y la percepción de estar en el lugar equivocado; en su poema cita también el tema de la impartición de justicia, la oferta de armas de fuego baratas.
El joven secundariano comparte un poema de amor a su abuela, a quien no conoció y cuyas notas surgen mientras pintó su tumba este pasado dos de noviembre.
Héctor lee otro poema que ha titulado “Trago amargo” donde afirma que nadie cuestiona su propia mentira y donde refiere que todos somos asesinos callados.
El joven Héctor, en su propia Ilíada, define su poesía naciente como no bella, sus palabras que se empiezan a despertar no aluden a la belleza y trata de romper con estereotipos pseudo estéticos. Vaya revelación.
Morales y Gibrán se dan tiempo para ser generosos, regalan libros a quienes participan espontáneamente; sus libros, sus poemas llegan a manos promesa de lectores, llegan e inspiran los corazones sensibles de los receptores.
Uno de los poetas se detiene en una frase de Hugo Gutiérrez Vega “Lo que hace la poesía es la mirada” y alimenta el diálogo con respecto a saber mirar, saber detenerse.
Cuánto camino para desbrozar y educar la mirada adolescente, tan desorientada y tan alterada por la hiperestimulación del espacio y el mundo de las relaciones humanas y la comunicación despersonalizada.
El reto es mirar realmente cuando caminamos de prisa, el desafío es detenernos y ver lo que otros no ven, lo que otros no sienten.
Esa es parte de la definición del ser poeta. Dar la pausa, practicar saber mirar, dar la pausa para registrar el contenido no manifiesto de los múltiples eventos de la naturaleza como ese árbol donde concurre una pequeña población de zanates de plumas negras brillantes, banda sinfónica de plumas voladoras, acróbatas del viento, concierto de picos que despiden la tarde y toman recuento mientras se reagrupan oteando desentendidos, como sombras, el caminar de los turistas.
Winston Morales dice que al poeta lo describe su capacidad de ver. Él, en lo particular recurre mucho a su olfato y dice que su poesía a veces surge de esa habilidad de oler, de esa habilidad de soñar.
Entonces lee un poema referido a los olores.
Winston Morales viene de Cartagena de Indias, del Mar Caribe, en el Océano Atlántico, y como tal ama la lluvia. Ha construido su Schuaima como el lugar onírico, busca desde ahí llegar al alma de las cosas donde éstas inviten a los sentidos; en Schuaima también tiene cita la mujer de sus sueños.
Su poesía es también el arte de respirar, de contemplar la lluvia y de regar con ella su ser y alma sensibles.
Rumania, el país donde se conocieron los poetas presentes en esta caravana, fue el primer punto de encuentro.
Hoy tomaron el micrófono para dialogar y escuchar las voces adolescentes. Los invitan a leer al conde Drácula; Morales afirma que visitar el castillo donde se construye la historia del conde Drácula y sus asesinatos y práctica del vampirismo ha sido una de las experiencias valiosas como viajero.
Cita a Borges en los temas del perdón, del olvido. Sugiere “parar ese tren” para dejar de vivir de prisa pero también para dejar de odiar al otro.
Entonces comparte uno de sus poemas relativo a la lluvia.
Gibrán cita “Un gato cruza el puente de la luna” epígrafe tomado de Octavio Paz y que era el punto de partida de una de las actividades del taller de escritura que coordinó Gabriel Zaid.
También refiere la construcción de un poema en una plaza de Madrid cuando se tomaba la capital española a sorbos en calles y plazas, mientras releía uno de los cuentos de caballería.
El poeta colombiano refiere que llegó a la literatura por México. A través de la lectura de cuentos e historietas como Memin Pinguín, Lágrimas y Risas, Arandú, el Santo, entre otros.
En Colombia se quiere mucho a México afirma, hay mucha influencia de su música, de su literatura, de su gastronomía.
Sonríe cuando subraya que México es un pueblo mágico y entonces remite a su poemario “La ciudad de las piedras que cantan” referido a la cultura maya.

“Hay que leer el Chilam Balam
Para empezar a comprender la música de las orillas;
Hay un transitar por sus tablas astronómicas
Para sopesar las hendiduras en las rocas…
Hay que consultar al astrónomo de Chumayel
Para sobrevolar el canto de otros firmamentos”

Y entonces la pregunta de Diana, una de las alumnas participantes: ¿cómo te diste cuenta de que querías escribir?
Entonces responde: lo visualizas.
Eso es importante como en todas las actividades, como Shakira que cantaba en su habitación desde muy niña mientras secaba su hermosa cabellera; o como el futbolista James.Rodríguez que a pesar de que era tartamudo aprendió a patear el balón y apasionarse por el fútbol para ser aceptado por sus compañeritos.
Para iniciar a la escritura también lo tienes que visualizar, creer en ti, obstinarse en alcanzar la meta, ordenarte y seguir una disciplina.
Cita a Hermes Trimegisto con su frase “el universo es mental”.
¿Cómo es una casa donde hay paz? Reflexiona y hace pensar a los participantes. Los educandos responden: donde hay convivencia sana, respeto, donde a pesar de que hay problemas se es capaz de resolverlos con diálogo.
¿Cómo es una persona que tiene paz? Algunos responden. Hay concentración, se actúa serenamente, no aceptas problemas.
Afirma que todos debemos aportar para construir la paz porque entre otras cosas la escritura pide este tipo de hogares y este tipo de personas.
La caravana poética a distintas voces sigue su marcha. Poetas consolidados y alumnos se forman mutuamente sobre ese arte y ese encuentro con el poema que define los grandes campos de la sensibilidad humana.
Sigamos leyendo, sigamos formando lectores de poesía, sigamos sosegando el alma para construir paz.

*Doctor en educación. Supervisor de Educación Secundaria del sistema federalizado. zatarainr@hotmail.com

Comentarios
  • Jeannette Vidoni
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    Mit dem einzigartigen und besten zeitgenössischen Schriftsteller war einer der bedeutendsten in Kolumbien lebenden Dichter, Journalist, Lehrer und gleichzeitig einer der größten Intellektuellen zu Gast. Professor Winston Morales Chavarro.
    Nicht nur die Poesie, die seiner Liebe gilt, auch die Liebe zur Natur, zur Musik, oder auch die Begegnungen mit anderen Dichtern, Lehrern, Schülern, Studenten auf seinen vielen Reisen, seine Arbeiten als Professor für seine Studenten sind sein Leben.
    Wer in seine poetischen und literarischen Arbeiten blickt, wer von ihm unterrichtet wird, hat geradezu unendliche Weiten vor sich, ein schier unendliches Wissen aus dem Leben.
    Das Universum seiner Poesie wird weder durch Sprache noch durch Kultur begrenzt. Seine Literatur hat so viel Seele und Gefühl, lehrend und wahnsinnig einfühlsam und gibt unsagbar vielseitige Einblicke in seine Arbeiten.
    Das gesellschaftliche Dasein verlagert sich zunehmend in das Virtuelle.
    Was suchen junge Menschen in der virtuellen Welt, was ihnen das wahre Leben nicht bietet?
    Seine Arbeiten versprechen das Wahre, das Echte.
    Die besten Lehrer sind die, die sagen wo hingeschaut werden soll, nicht was dort gesehen werden soll. Sie vermitteln Wissen für das Leben.
    Und Winston Morales Chavarro ist einer der besten Lehrer, ein poetischer, humaner Geist, der die Kraft hat, eine disharmonische und geteilte Welt neu einzustimmen und die Teile wieder zu verbinden.

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