El paso de Francisco Ayón por la SEJ

 en Jaime Navarro Saras

Jaime Navarro Saras*

A decir del magisterio jalisciense, con la llegada de Francisco Ayón a la SEJ durante el sexenio de Aristóteles Sandoval (2012-2018) se esperaban cosas buenas para la educación en la localidad, principalmente porque (Paco, como le dicen sus amigos) era egresado de una escuela Normal, además de que sus padres y gran parte de su familia paterna han vivido y viven de la docencia, lo mismo como profesores, directores, y en el caso de su madre como jefa de sector de educación primaria, qué decir de su padre, quien fue un respetado académico de la Universidad de Guadalajara.
Conforme Ayón fue tomando el control de la SEJ, las cosas con el magisterio y las escuelas fueron de mal en peor, lo cual se debió por lo menos a tres situaciones: 1) las políticas de la reforma educativa de Enrique Peña Nieto, 2) la actitud entreguista del SNTE y 3) la ambición desmedida de poder de Ayón y el equipo que lo acompañó durante su gestión.
Lo atractivo de la SEJ tenía que ver con el gran presupuesto que se manejaba y se sigue manejando, lo cual implicaba una cantidad importante de puestos de confianza a su disposición para pagar favores del pasado, del presente y del futuro a amigos, socios y cercanos al partido entrante y demás necesitados de un empleo seguro, bien pagado y sin la obligación de rendir cuentas a nadie.
La detención de Francisco Ayón en días pasados y cuya resolución del juez se anunciará este martes, nos agarró a todos por sorpresa, principalmente porque nadie creía que este personaje podría ser acusado y mucho menos detenido debido a sus extraordinarias habilidades para sortear cualquier tipo de escándalo o problema, y no tanto porque sea o no culpable (que de hecho lo es) de todo lo que se le achaca, sino por la red de relaciones y complicidades que ha logrado construir a lo largo de su vida desde las entrañas del poder.
Su paso por la SEJ está lleno de mitos, leyendas y realidades ocultas, de medias verdades y medias mentiras; era conocido su estilo de control absoluto de las áreas donde se concentraban los mayores intereses personales y de equipo (recursos humanos, materiales y financieros), por estas áreas nada pasaba sin su autorización y supervisión, tanto la nómina, las plazas, la compra de material y el dinero del presupuesto era y fue el principal centro de su función.
En las oficinas de la SEJ (durante la gestión de Ayón) se hablaba de todo menos de educación, era conocido el filtro para que nadie entrara a ese espacio con teléfono celular o cualquier otro aparato que grabara conversaciones, lo cual también fue replicado en la secretaría general de la Sección 47 del SNTE, no por algo Arnoldo Rubio y Francisco Ayón fueron compañeros de butaca en la escuela Normal que les dio su título de profesores.
Mucho se dijo pero nada se denunció y mucho menos se señaló acerca de las anomalías que sucedieron durante el sexenio de Ayón en la SEJ, entre otras cosas la venta de plazas que fueron ventaneados por la actual administración de Educación Jalisco; las amañadas construcciones de escuelas, así como la reparación de escuelas y oficinas de administrativas; la compra de materiales escolares a sobreprecio; la imposición de directivos sin perfil; el manejo turbio de las listas de prelación para la entrega de plazas y los ascensos de puestos directivos; el cierre de miles de escuelas, turnos y puestos directivos por no cumplir con las reglas ortodoxas del modelo RAM (Relación Alumnos-Maestros); el abuso de la nómina al dejar a la mayoría de escuelas sin el personal completo y demás.
Lo curioso es que muchas cosas pasaron a los ojos de todos, la prensa en llana complicidad, todo gracias a la entrega de dádivas a los medios de comunicación, a cambio Ayón fue tratado como un personaje brillante y con derecho de picaporte en casi todos los noticieros y programas habidos y por haber en Jalisco, todos los días (de una manera u otra) aparecía su nombre en la prensa hablada y escrita, el pago de espacios estaba a la orden del día y qué decir de los regalos que llegaban a cada uno de los periodistas y sus directivos por su cumpleaños, en navidad y en cualquier otra fecha sólo para recordarles que en la SEJ y demás espacios de poder a tenían a un amigo y cliente incondicional.
No sabemos todavía cómo vaya a terminar la historia judicial y mediática de Ayón, lo que si es cierto es que su paso por la SEJ no ha sido de lo mejor para la historia de la educación jalisciense, sino todo lo contrario, y una cosa que es muy segura, su nombre nunca se verá reflejado en alguna calle y mucho menos en una escuela que se haya construido en su gestión (que no las hubo), a menos que algún funcionario descerebrado se le ocurra hacerlo y reconocerlo por tan “brillante gestión” al frente de los maestros de Jalisco.

*Editor de la Revista Educ@rnos. jaimenavs@hotmail.com

  • Jorge Triana
    Responder

    Ojalá se pudra el marrano prepotente.

  • Isabel
    Responder

    El desconocimiento de toda una trayectoria dentro de un puesto tan importante te mantiene al margen de las prácticas….. sólo sé qué durante su gestión o representatividad dentro de la SEJ en mi escuela gracias al programa de ETC se nos construyó un comedor y se nos doto de víveres en abundancia para mi escuela Telesecundaria, en su momento (a lo largo de 2 años) para la comunidad de Santa Cruz el Grande, fué una gran bendición.

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