El legado de esperanza y el camino hacia el optimismo moderado

 en Rubén Zatarain

Rubén Zatarain Mendoza*

El 2 de julio de 2018 se realizaron elecciones para renovar el poder ejecutivo en los Estados Unidos Mexicanos. Indiscutible triunfador fue Andrés Manuel López Obrador quien ha tomado posesión y es presidente desde el pasado diciembre.
Aunque es un asunto muy revisado por la prensa nacional e internacional, es importante subrayar de nuevo y aquilatar en amplitud este evento de la democracia en México.
Hay un nuevo partido en el gobierno, hay fuerzas políticas derrotadas, hay una integración de las dos cámaras del Congreso de la Unión hasta hace unos meses impensable, hay un rostro de esperanza para cambiar algunas cosas; desde luego también hay un proyecto político con ganas de revancha y se han desatado fuerzas opositoras unificadas que aspiran a recuperar el terreno perdido y que con capacidad económica, política, organizativa y mediática han dado muestras de su poder en los pocos días de un gobierno de alternancia.
Bienvenido el debate de ideas en un marco institucional donde se respete y se proponga.
Bienvenida la eterna ansia y la construcción de la democracia en México. No hay proyecto monolítico y eso es característica nuestra desde el inicio de nuestros primeros días independientes.
México escribe una página más de su historia y ha otorgado la confianza a un líder que imparte como lección inicial la perseverancia y la claridad de ideales y compromiso con las clases sociales más desprotegidas.
La república tiene visos de emergencia en muchos de los sectores.
La realidad interna y los factores del contexto internacional ilustran los muchos retos y densos nubarrones que se tienen que enfrentar. Ilustran la problemática compleja en la que deviene nuestro proyecto de nación.
El momento de la elección de los gobernantes ha quedado en el 2018, El evento ha sido aleccionador en varios sentidos. El año naciente de 2019, el tiempo inmediato, es el tiempo de la concreción de las promesas, es el tiempo del acuerdo político que tendrá que darse para dar viabilidad a las propuestas de solución, a la toma de decisiones.
La sociedad mexicana a transformarse, que implica este momento histórico, está por darse a luz.
Hay un conjunto de temas y áreas sobre el que los distintos actores políticos y la sociedad en su conjunto se ha de poner a trabajar, mencionemos algunas de ellas:

1. El reto de la seguridad y las fuerzas policiales. La participación del ejército y las fuerzas navales en la lucha contra la delincuencia. El tema financiero de los grupos al margen de la ley y las diversas formas como se insertan en la vida económica y política de la federación, la entidad federativa y el municipio.
2. El reto de la justicia. El poder judicial y su herencia del pasado. La impartición de justicia es una necesidad sentida en el país. El desencuentro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación con el poder ejecutivo, por el tema de la disminución de los salarios sólo es una página a la que se le que tendrá que tratar con voluntad política. Cada juez, cada magistrado, cada trabajador de la justicia tiene derecho a un salario justo, tiene derecho como todos los mexicanos de tener ascendencia y adscripción política pero también tiene la obligación de servir profesionalmente al proyecto superior de la justicia de la nación.
3. El reto de la educación y el proyecto alternativo a la mal llamada reforma educativa y la evaluación, cambios de ley por ahora detenidos a nivel legislativo, los mil intereses cruzados en el interés superior de la niñez. Las cortinas de humos que hay que develar, los desaciertos por corregir.
Romper la dictadura de las ideas neoliberales y de las recomendaciones primermundistas de organismos internacionales que nos flagelaron y que nos han hecho perseguir espejitos de colores en pos de la inalcanzable excelencia y la calidad de la educación con equidad es un tema central.
Si las elecciones convocaron al magisterio mayoritariamente al respaldo del Movimiento de Regeneración Nacional, ahora el ejercicio de gobierno exige la construcción de un proyecto educativo de calidad a la altura de las circunstancias.
El tema de las universidades y el enorme reto de la educación básica.
4. El reto de la salud. El diagnóstico de los servicios de salud manifiesta que este sector tiene déficits de gestión insostenibles. El derecho a la salud se ha vulnerado y las instituciones públicas han sido rehén de licitaciones turbias. El tema del Seguro Popular, o las instituciones tradicionales como SSA, el IMSS y el ISSSTE requieren de saneamiento administrativo, campaña intensiva de vacunación contra prácticas de corrupción y de modernización de sus sistemas de atención, contratación y evaluación del servicio.
5. El reto del desarrollo económico y el crecimiento. Ante la herencia lamentable de un sexenio reformista en los temas fiscal, energético y de comunicaciones, entre otras, se han de revisar las normas y las áreas que obstaculizan el desarrollo económico nacional. La participación del estado mexicano en el impulso de la vida económica es un asunto que ha de discutirse permanentemente.
6. El reto de la política internacional. El tema de la geopolítica y la relación con los Estados Unidos de Norteamérica. Los temas de la emigración, inmigración, el derecho internacional y el fortalecimiento de las potenciales relaciones de intercambio y comercio con otros países emerge como posibilidad.
7. El reto social. Los grupos indígenas, los grupos obreros y campesinos. La atención de los grupos vulnerables entre ellos los ancianos. Las implicaciones de un cambio de estrategia de una política social donde primero son los pobres, sus costos económicos y la confusión sembrada de posturas ideológicas más allá de la justicia social, la infraestructura del negocio del desarrollo social desde las políticas oficiales y el margen de maniobra de las ONG.
8. El reto político de gestionar la democracia. Los partidos políticos. La aglutinación de fuerzas, los intereses conservadores amenazados y amenazantes del cambio. La inversión en la desestabilización, a río revuelto ganancia de pescadores, los conservadores y el status quo. El proyecto futuro, el riesgo alto de dar marcha atrás, la formación de los líderes para lo venidero.
9. La gestión del federalismo y la coexistencia con los gobiernos de los estados. Los matices y colores de las fuerzas políticas en cada uno de los estados. La coexistencia entre el presidente y los gobernadores, en las cámaras del poder legislativo, en los cabildos, la emergencia de grupos reaccionarios que resisten al fin del moche, las dificultades para unificar estrategias y empatar metas para responder a los ciudadanos. La pobreza y sus enormes secuelas en la deformación cívica y política. La práctica de la tolerancia y la virtud de la prudencia.
10. El reto del impulso de la ciencia, la tecnología, el deporte y el arte. La evaluación de la infraestructura, los presupuestos y los resultados. La necesaria renovación de sus burocracias.
11. Los temas no resueltos como el caso de las desapariciones en la Escuela Normal Isidro Burgos de Ayotzinapa y las múltiples desapariciones por quienes los familiares claman justicia.
12. El tema del campo, la pesca, la ganadería los usos del agua, la industria y los servicios; la autosuficiencia alimentaria.
13. El tema espinoso de la corrupción en el pasado inmediato, el cuestionado perdón y olvido, el clamor popular para que no haya impunidad para que quienes se enriquecieron a costa de la riqueza nacional, a costa de lastimar de mil formas el tejido social con la generación de más violencia, más pobreza.
14. El derecho a la información y el desempeño de los agentes profesionales de la comunicación. El uso ético de la información por los comunicadores y de las agencias locales de noticias. El derecho a una información cultural de calidad. La revisión de las concesiones.
15. Los salarios, las relaciones con los sindicatos y la ética del servidor público. La participación del trabajador sindicalizado, el voto universal y directo y la democratización en la elección de las dirigencias en los sindicatos.

La sociedad mexicana tiene enormes retos para generar bienestar para todos sus habitantes.
Los gobernantes de los distintos niveles del gobierno tendrán que construir desde su ámbito de responsabilidad los acuerdos necesarios para que el país marche y resuelva rezagos.
En el ejercicio de la política se debate, se asumen posturas ideológicas, se discute, se exhiben argumentos, se puede estar en desacuerdo, pero también se construye y se toman las mejores decisiones por votación mayoritaria.
Esa es la expectativa social.
Respetemos la diversidad de ideas y hagamos historia y política de una manera diferente por el bien de todos.
2019, será un año más para construir en un entorno de amenazas internas y externas. Moderemos nuestro optimismo. La realidad y sus condiciones materiales no se transforman con propósitos literarios de año nuevo ni con peticiones a los reyes magos.
Trabajemos arduamente en la construcción de entornos más humanos en el país y colaboremos en la propuesta democrática por materializarse en el escenario venidero.

*Doctor en educación. Supervisor de Educación Secundaria del sistema federalizado. rubenzatarain@supervisores.sej.gob.mx

Comentarios
  • Arturo Salazar
    Responder

    Excelente tu artículo dr. Zatarain. Cuando la guerra independentista en América, un hombre en lo particular -Morelos-, de un lugar muy especial -México-, llamó la atención del emperador Napoleón que dijo “con cien hombres como ese conquistaría el mundo”.
    Parafraseando al famoso líder europeo yo diría:
    “Con cien hombres que pensaran como tú habría cambios importantes en nuestro país.
    Un abrazo doctor.

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