El futuro y… ¿el presente?

 en Miguel Bazdresch Parada

Miguel Bazdresch Parada*

Aparecen cada día en mayor número según se confirma la larga duración de la pandemia. Futurólogos con avisos inquietantes. También con sesudas reflexiones. Aprendices del futuro con narraciones optimistas pues “todo” cambiará, ¿a poco creíamos volver a lo anterior? Qué “retro” se oye. Nada de eso. La pandemia es la oportunidad de cambiar el rumbo desastroso de la humanidad. ¿Alguien se ha enterado del futuro? Tenemos que llamarlo pues los demás sólo nos hemos enterado del presente, por cierto, en continuo cambio y continua persistencia, según dónde ponemos los ojos.
La realidad se impone con mayor rudeza y no le importa nuestros sesudos pensamientos acerca de ella. Por esa característica es mejor empezar por sentir la realidad o mejor identificar qué sentimos con la imposición de la realidad. Ahí tenemos un punto de partida para, poco a poco, recuperar, resignificar y revalorar esa realidad, de otro modo elusiva. Y vaya si el campo educativo de la realidad requiere de nosotros, nuestras emociones, sentimientos e imaginación. Desde ahí podemos comprender y valorar la realidad educativa.
¿Tenemos información de cómo ha impactado la pandemia en maestros, maestras, directoras, directores, funcionarios y empleados/as de las secretarías del ramo? Más allá del necesario cierre de las escuelas, el golpe en la salud de ellos y ellas es fuerte. Esa realidad nos da permiso de asomar la punta de la nariz al futuro: Ese personal fallecido no volverá a las aulas, a las oficinas, a los caminos. Al mismo tiempo, al sentir la ausencia de ellos y ellas y de la escuela cerrada, sentimos necesario saber, en presente, cómo se sienten los maestros/as, cómo están viviendo esta situación impensable, apenas un año atrás. Cómo viven esta situación los estudiantes, ¿se sienten frustrados por no estar en la escuela con sus pares? ¿Les viene bien no asistir a la escuela y evitarse rutinas y agendas repetidas, encerrados en la caja escuela? ¿Sueñan con volver o se dan cuenta de la posibilidad de volver a algo mejor?
Sabemos de autoridades, familias y maestros la ansiedad por volver al antes. Ante esa realidad pregunta: ¿algunos de esos actores se plantean, ante la comprensión de la realidad de la pandemia, siquiera la posibilidad de refundar la educación? El presente nos está avisando de la urgencia de iniciar una nueva ruta. Hoy presenciamos violencia escolar, niños y jóvenes aburridos en la escuela caja, maestros en punto de estrés máximo, convivencia frágil, conocimientos y aprendizajes a la baja, enfermedades psicosociales conocidas y nuevas, familias descontentas “por tener que” atender a sus hijos. ¿Éste es un presente deseable? El futuro vendrá si nos hacemos responsables de mover el presente o volveremos… al pasado.

*Doctor en Filosofía de la educación. Profesor emérito del Instituto Superior de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). mbazdres@iteso.mx

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