El Coloquio Regional del Doctorado en la UPN y la formación de investigadores

 In Miguel Ángel Pérez Reynoso

Miguel Ángel Pérez Reynoso*

Los días 22, 23 y 24 de enero se llevó a cabo el II Coloquio Regional del Doctorado en Desarrollo Educativo con énfasis en Formación de Profesores celebrado en la ciudad de Zamora, Michoacán, y que aglutina a 15 Unidades de la UPN de los seis estados que conforman la región Centro–Occidente.
El evento fue organizado por los anfitriones con una excelente atención a los visitantes. En el evento se presentaron 45 trabajos del mismo número de estudiantes del programa, divididos en seis mesas, los cuales fueron comentados por un profesor o profesora de la plantilla de doctores que integran la región ya referida.
Cabe destacar el formato del evento y la disposición de estudiantes al exponer los avances de sus respectivos proyectos de investigación. El día sábado sirvió para la presentación de algunos libros y de la organización de reuniones por ámbitos o líneas de investigación. Este doctorado tiene cuatro énfasis a los que se les denomina ámbitos:

• Formación inicial.
• Iniciación a la docencia.
• Profesionalización docente.
• Gestión.

El programa de doctorado, el cual dura tres años para la formación de doctores, ya rebasó la mitad del proceso; por lo tanto, es importante hacer algunas reflexiones al respecto:

a) Un programa de doctorado implica invertir esfuerzos institucionales con la intención de formar cuadros de alto nivel a partir de la construcción de algunos objetos de estudio o en el estudio a profundidad de segmentos de la realidad social y educativa. El doctorado es el nivel superior del Sistema Educativo Nacional (SEN); se cursa después de la educación básica, la educación media y la educación superior y tiene como antecedente la maestría o, en algunos casos, existen programas que se denominan doctorados directos que se cursan después de la licenciatura.
b) El doctorado en cuestión articula dos grandes compromisos: El desarrollo educativo y las formaciones de profesores (inicial, continua y profesional); los campos son complejos e implican no solo la reflexión de los distintos componentes que las articulan, sino también la generación de conocimientos que se sumen al campo de cada uno. El aspecto más atendido se ha centrado en torno a las distintas formaciones de docentes, dejando de lado discutir y aportar en torno al desarrollo educativo.
c) Si bien no tengo suficientes elementos a la mano para afirmar lo siguiente, lo hago (a modo de hipótesis): Que la calidad de los trabajos es muy desigual; hay trabajos que cumplen con la seriedad y la rigurosidad de formar parte de un programa de doctorado, pero hay otros (no sé si es la mayoría), que muestran profundas inconsistencias no solo en su construcción y armado, sino también en la ruta de acción que han venido siguiendo las y los doctorantes hasta este momento. Cada estudiante tiene a su director o directora de tesis que lo acompaña, e incluso ya tienen organizado su comité tutorial, pero entonces, ¿qué es lo que pasa? Una respuesta es que son estudiantes que no disponen de tiempo completo para dedicarle al programa, no disfrutan de beca y están atrapados en actividades convencionales de la vida cotidiana.
d) Sería conveniente que los responsables académicos de operar el programa en las Unidades de la UPN en la región se preocuparan un poco más por garantizar la calidad de los trabajos de investigación, yo diría en tres grandes planos: 1. Tener objetos de estudio pertinentes que formen parte de la agenda actual, no solo en el terreno de la política educativa, sino también de la generación de conocimientos. 2. Que los trabajos sean capaces de dialogar a través de la sistematización con los estados del conocimiento para definir compromisos, ante la pregunta de qué es posible aportar. 3. No perder de vista el compromiso del desarrollo educativo y, en los hallazgos finales y los resultados que se desprendan de los estudios, deberá pensarse en todo momento en las contribuciones con el campo educativo, el desarrollo social y con las políticas públicas en educación.

Es importante que las y los doctorantes logren hacer evidente esa distinción que los acerque al conocimiento y manejo de las habilidades metodológicas, que manejen las teorías relacionadas con sus objetos de investigación y que generen una teoría propia que sirva para hacer clic con su trabajo.
Gracias a la comunidad universitaria de la Unidad Zamora de la UPN, por su hospitalidad y por la generosidad de recibir a tantas personas en sus instalaciones. Y para las y los estudiantes es importante que tomen en serio esto que se define como ser estudiante de un programa de doctorado en el campo educativo y que se exijan en forma permanente seriedad y rigor académico.

*Doctor en Educación. Profesor-investigador de la UPN Guadalajara, Unidad 141. safimel04@gmail.com

Showing 2 comments
  • Lupita

    Como participante en el II Coloquio Regional del Doctorado en Desarrollo Educativo con Énfasis en la Formación de Profesores y estar en el 3er semestre, reconozco que es un espacio para aprender no solo del propio tema de investigación, sino también de otras realidades y un sinfín de problemáticas que solo algunos vemos, vivimos o reconocemos.
    Efectivamente, como doctorantes del programa de Doctorado UPN, se requiere seriedad y rigor. Sin embargo, como bien lo menciona el Dr. Miguel Ángel Pérez Reynoso, al no contar con una beca para el desarrollo de este, tampoco se disfruta del proceso por las múltiples funciones y actividades que, como profesionales o como individuos, se tienen. Por lo que el mismo programa de doctorado podría gestionar ante la autoridad correspondiente la beca sobre todo para aquellos doctorantes que demuestren buena actitud y habilidades de investigación.

  • Gustavo Delgado E

    Interesante reflexión sobre el programa…

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